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Cantabria se rebela contra el nuevo modelo de la PAC

Ganado en la pasada Feria de Penagos. / FB

La consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos, alerta de los efectos negativos del nuevo modelo europeo y reclama al Gobierno central una defensa más firme del campo cántabro

La consejera de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria, María Jesús Susinos, ha solicitado este viernes al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la convocatoria "urgente y presencial" de una reunión, en el marco de la Conferencia Sectorial, para analizar el texto preliminar de la Política Agraria Común (PAC) 2028–2034, cuyas principales líneas —según afirma— “perjudicarían gravemente al sector primario” en la región.

Susinos ha expresado su preocupación por las filtraciones conocidas esta semana, que apuntan a un cambio estructural en el funcionamiento de la PAC. A juicio de la consejera, el nuevo modelo propuesto desde Bruselas “rompe con la esencia de esta política tal y como la conocemos” y “pone en riesgo la continuidad del tejido agropecuario en comunidades como Cantabria”.

En línea con las posiciones manifestadas por otros gobiernos autonómicos —entre ellos Galicia, Asturias, Aragón, Murcia, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Madrid y La Rioja—, la consejera cántabra ha alertado sobre la posible pérdida de autonomía presupuestaria de la PAC, que pasaría a gestionarse como un fondo único por Estado miembro, en lugar de conservar su actual estructura basada en dos pilares diferenciados: ayudas directas y desarrollo rural.

“Nos preocupa que, después de sesenta años, la PAC pierda su naturaleza y su independencia económica, con una menor dotación presupuestaria”, ha afirmado Susinos, quien advierte que esta nueva arquitectura financiera podría traducirse en una disminución directa de la rentabilidad para agricultores y ganaderos. “Es una amenaza directa a la viabilidad de muchas explotaciones”, ha añadido.

La titular de Desarrollo Rural considera que la eliminación del sistema actual —que ha demostrado ser “eficaz y equilibrado”— supondría un retroceso injustificado. En este contexto, ha subrayado el valor estratégico del sector primario, especialmente en territorios como Cantabria, donde constituye “una pieza clave del desarrollo rural, la conservación del paisaje y el sostenimiento de la población en el medio natural”.

“Con esta política, no sé quién va a producir los alimentos que llegan a nuestras mesas”, ha señalado. “El campo es indispensable y debe ser protegido, no castigado por normativas alejadas de la realidad rural”.

En su declaración, Susinos también ha dirigido críticas al Gobierno de España, al que acusa de mantener una posición débil en la negociación europea. “España, y por tanto Cantabria, saldrá perjudicada porque el Gobierno de Pedro Sánchez no está exigiendo lo que es justo para un país con nuestra estructura agraria”, ha manifestado.

Asimismo, ha lamentado lo que considera un deterioro en la relación del Ejecutivo central con el sector primario, y ha puesto como ejemplo el conflicto en torno a la gestión del lobo, que considera paradigmático de una actitud “de confrontación y desprecio hacia el campo”.

Por todo ello, la consejera insiste en la necesidad de una respuesta “coordinada e inmediata” por parte del Estado. “Es vital revisar el borrador del texto y establecer medidas consensuadas que velen por los intereses de nuestros agricultores y ganaderos”, ha reclamado. Según Susinos, los recortes que se están planteando —de entre un 15 y un 20 por ciento— serían lamentables y completamente injustificados.

La consejera ha concluido su intervención apelando al sentido común y a la responsabilidad institucional para defender la continuidad de una política que, a su juicio, ha sido fundamental en la cohesión territorial de Europa y en la viabilidad de sus entornos rurales.