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Cantabria pierde la paciencia: el Gobierno evita confirmar la llegada de los trenes en 2026

Algunos de los nuevos trenes de ancho métrico de Renfe. / Arnaitz Rubio

El consejero de Fomento exige garantías sobre el cumplimiento de los plazos y el Gobierno central evita comprometerse con una fecha concreta para la entrega de los nuevos trenes de Cercanías

La llegada de los nuevos trenes de Cercanías a Cantabria vuelve a generar incertidumbre. A pesar del compromiso inicial de que estarían operativos en 2026, el Gobierno de España evita ahora confirmar ese plazo. En contraste, el consejero de Fomento del Ejecutivo cántabro, Roberto Media, asegura que “no puede ser que en 2026 esos trenes no lleguen a Cantabria” y exige claridad al Ministerio de Transportes.

En declaraciones ofrecidas este viernes a los medios, Media insiste en que la espera no puede alargarse más. “Desde que se traigan hasta que se prueben van a pasar todavía unos meses. No podemos seguir esperando. Los cántabros llevamos demasiado tiempo aguantando”, afirma, visiblemente molesto por las últimas declaraciones sindicales que dudan de que los plazos puedan cumplirse.

La fabricación de estos trenes, que está a cargo de la empresa CAF (Construcciones y Auxiliar de Ferrocarril) en su planta de Beasain (Guipúzcoa), se inicia en 2024 tras el escándalo de los convoyes mal diseñados, con unas medidas incompatibles con los túneles de la red de ancho métrico de Cantabria. Ahora, cuando se suponía que el calendario estaba encarrilado, surgen nuevas voces que ponen en duda el cumplimiento del plazo de 2026.

Versiones enfrentadas

Mientras algunos representantes sindicales de la plantilla de CAF aseguran esta semana que es “imposible” que los trenes estén listos para 2026, Media resta credibilidad a esas declaraciones y da “toda la veracidad” a los mensajes que le trasladan desde el Ministerio de Transportes y desde Renfe, con quienes mantiene contacto constante, incluso a nivel del secretario de Estado.

Pese a ello, el consejero no oculta su desconfianza y anuncia su intención de visitar personalmente las instalaciones de CAF: “Quiero ir a ver si se están construyendo o no. Necesito verlo con mis propios ojos. No podemos confiar únicamente en las declaraciones oficiales”.

La Consejería de Fomento ha solicitado formalmente una visita a la planta, pero todavía no ha recibido respuesta ni se ha fijado una fecha, según confirman fuentes oficiales.

La falta de respuesta alimenta la frustración

Al mismo tiempo, las respuestas del Gobierno de España en el Congreso de los Diputados no ayudan a calmar la inquietud. A preguntas del diputado cántabro del Partido Popular, Félix de las Cuevas, el Ejecutivo responde que “Renfe pondrá en servicio las distintas unidades tan pronto como sea posible”, una fórmula que evita dar una fecha concreta y que ha sido repetida palabra por palabra tanto en 2024 como en 2025.

“La respuesta es la misma: no hay respuesta”, lamenta De las Cuevas, que interpreta esta evasiva como una señal clara de que el Gobierno no se compromete con Cantabria. “Están comprometidos con otras cosas, pero no con esta comunidad. Nos tratan como ciudadanos de segunda. Es una vergüenza”, afirma el diputado.

El malestar no se limita al ámbito político. Desde la Asociación para el Fomento del Ferrocarril Convencional y la Movilidad (AFFECON) confirman que tampoco han recibido información actualizada sobre el estado de la fabricación de los trenes. “Dijimos desde el principio que para 2026 no están. Y el tiempo nos da la razón. No nos invitan a ninguna reunión ni nos contestan. No hay interés”, denuncian desde la entidad.

Un sistema ferroviario en crisis

El propio consejero Media califica el servicio ferroviario en Cantabria como “una absoluta desgracia”, y lamenta que “raro es el día que no hay una incidencia” en las líneas de Cercanías o ancho métrico. A su juicio, la situación es “insostenible” y urge una renovación profunda de material y gestión.

En ese sentido, recuerda que el anterior Gobierno autonómico (PRC-PSOE) “protestaba entre nada y menos que nada” y subraya que el actual Ejecutivo del PP “no va a ser así”. “Nosotros seremos exigentes. Lo que no vamos a hacer es quedarnos callados mientras Cantabria sigue sin trenes modernos”, recalca.

Media hace estas declaraciones desde la sede del Gobierno, tras la presentación del proyecto de estabilización de la playa de El Pasaje en Santoña, pero insiste en que el tema ferroviario es prioritario para el Ejecutivo cántabro. “La movilidad diaria de miles de personas depende de esto. No es un capricho ni una inversión cualquiera. Es la columna vertebral de la vertebración del territorio”.

Una historia marcada por los retrasos

Los trenes cuya entrega se espera para 2026 son parte del megacontrato nacional impulsado por el Ministerio de Transportes para renovar la flota de Cercanías en varias comunidades autónomas, especialmente aquellas con líneas de ancho métrico como Cantabria o Asturias. El proceso ha estado marcado por el escándalo de 2023, cuando se detectó que los trenes inicialmente diseñados no cabían por los túneles existentes. Esa chapuza técnica obligó a rediseñar los vehículos, provocando un retraso de al menos dos años sobre la previsión inicial.

Ahora, el Gobierno central evita ofrecer nuevos plazos, mientras en Cantabria se intensifican las críticas y crece la preocupación ciudadana ante la posibilidad de que el servicio siga anclado en la precariedad más allá de 2026.

El tiempo corre y los cántabros siguen esperando trenes que, de momento, no tienen ni fecha segura de llegada ni garantía firme de cumplimiento.