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Cantabria obtiene autorización para captar agua del embalse del Ebro durante cuatro años

Pantano del Ebro. Embalse en la zona de Orzales. / Archivo

El Gobierno central ha autorizado a Cantabria a captar hasta 18,61 hectómetros cúbicos anuales del embalse del Ebro

Tras más de un año de gestiones y reclamaciones al Gobierno central, Cantabria ha logrado una autorización formal para captar agua del embalse del Ebro durante los próximos cuatro años, especialmente en periodos de sequía. El anuncio ha sido realizado por la presidenta autonómica, María José Sáenz de Buruaga, a través de sus redes sociales, calificando este paso como una conquista para garantizar “lo que es un derecho de los cántabros”.

“Después de 14 meses de reivindicación al Gobierno de España de lo que es un derecho de los cántabros, obtenemos la autorización por cuatro años”, ha celebrado Buruaga en su cuenta oficial de X (antes Twitter).

La autorización permite a la comunidad autónoma captar hasta 18,61 hectómetros cúbicos anuales de agua, una cantidad que podrá llegar de forma excepcional a los 22,12 Hm³, en función de las necesidades derivadas de situaciones de escasez.

Esta medida, considerada clave por el Ejecutivo autonómico, llega en un momento en el que el cambio climático y los episodios de sequía prolongada se han convertido en retos prioritarios para las administraciones públicas. La autorización busca dotar de mayor seguridad hídrica a la región y garantizar el abastecimiento de agua tanto a la población como a sectores productivos, especialmente el agroganadero.

Media ha avanzado que el Ejecutivo autonómico solicitará la semana que viene al Ministerio que el coste del bombeo, que supera el millón de euros al año, siga siendo gratuito para la región como hasta ahora. Según ha indicado, habitualmente, en unos meses, esta solicitud "se suele responder positivamente", como espera que sea en esta ocasión.

El consejero ha destacado que la cantidad de agua autorizada es "suficiente", teniendo en cuenta que "con 4 o 5 hectómetros cúbicos más o menos un año normal suele bastar", si bien ha señalado que el Ejecutivo autonómico seguirá insistiendo en que sea "indefinida y a perpetuidad".

En este sentido, ha defendido que dicha concesión debiera ser "a perpetuidad gratuita, que es lo que tienen el resto de las comunidades autónomas", para que los ciudadanos cada cuatro años "no tengan que estar pensando si en verano vamos a tener agua o no". El consejero ha explicado que el Ejecutivo autonómico solicitó al MITECO el 22 de enero de 2024 esa renovación de la autorización especial, que finalizaba este año.

Esa autorización, declarada de Interés General del Estado y que llegó "a última hora" de este martes, permite a la región durante cuatro años captar agua del Besaya para subirla al pantano y almacenarla, como se venía haciendo hasta ahora, y en verano llevarla hacia Santander y la comarca del Besaya.

En concreto el agua se coge de cuatro azudes del Besaya (en el Hirvienza, Junto Urbán, Alto Besaya y en la zona de Arenas de Iguña), y se bombea hacia el pantano, lo que, con la diferencia de cota, supone un coste "importante" que hasta ahora viene pagando el Estado.

Media ha recordado que el Ministerio "obliga" a devolver todo ese agua para "que no haya un déficit hídrico entre las dos cuencas". No obstante, en su opinión, "no tiene mucho sentido" gastar energía para "que luego se suelte el agua Ebro abajo". "Es un coste energético tirado", ha censurado.

También ha defendido que el Gobierno de Cantabria "no va a pedir bajar agua si no hace falta", pero sí que cuando sea necesario, "haya capacidad suficiente para poder tener esa agua".

"Pasarlo por pasarlo, simplemente por el concepto de que no sea un trasvase --por eso se llama un bitrasvase--, porque lo que sale de un sitio tiene que volver a ese sitio, es un poco ridículo porque supone costes, un gasto energético absurdo. Pero esas son las cuestiones de la politiquilla barata que se ejerce en algunas comunidades autónomas y en algunas administraciones de la Administración General del Estado", ha dicho.

Desde el Gobierno cántabro se ha subrayado que esta autorización es fruto de un proceso largo de negociación que ha incluido informes técnicos, reuniones con la Confederación Hidrográfica del Ebro y un trabajo constante de interlocución política.

Con este permiso, Cantabria refuerza su posición ante futuras emergencias hídricas, y el Ejecutivo regional lo considera un paso decisivo para consolidar una estrategia de gestión sostenible del agua, que se completará con inversiones en infraestructuras hidráulicas, redes de distribución más eficientes y planes de ahorro y reutilización.