gripe aviar

Detectados dos nuevos casos de gripe aviar en Cantabria

Se elevan a tres los casos declarados en fauna silvestre el primero, unA gaviota encontrada en Castro Urdiales a finales de septiembre. / EP

Las autoridades elevan a tres los casos detectados en fauna silvestre, dos de ellos de alta patogenicidad | No hay presencia del virus en explotaciones domésticas

La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria ha confirmado dos nuevos casos de gripe aviar en la región, tras la recogida y análisis de sendas gaviotas localizadas en los municipios de Laredo y Santoña durante los primeros días de octubre. Con estos hallazgos, se elevan a tres los casos declarados en fauna silvestre en lo que va de año, dos de ellos con alta patogenicidad, lo que incrementa la vigilancia sobre la posible propagación del virus en el territorio autonómico.

Según ha informado el departamento que dirige María Jesús Susinos, una de las aves, encontrada el pasado 5 de octubre en Laredo, dio positivo a un subtipo altamente patógeno del virus, mientras que la segunda, recogida el 7 de octubre en Santoña, también confirmó la presencia de la enfermedad. Ambos ejemplares fueron retirados por agentes del Medio Natural y analizados conforme al protocolo de vigilancia establecido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, siendo los resultados ratificados por el laboratorio nacional de referencia de Algete (Madrid).

El primer caso de gripe aviar en Cantabria en 2025 se registró a finales de septiembre, en una gaviota hallada en Castro Urdiales, también con alta patogenicidad. Pese a la aparición de estos tres positivos en fauna silvestre, la Consejería ha confirmado que no se ha detectado hasta la fecha ningún caso en explotaciones avícolas domésticas de la comunidad.

La consejera Susinos ha agradecido expresamente el compromiso de los propietarios de granjas avícolas, a quienes ha reconocido su papel esencial en la prevención del virus. “Su esfuerzo está siendo fundamental para que el virus no se propague. Gracias a su responsabilidad y al cumplimiento de las medidas de bioseguridad, Cantabria sigue libre de casos en explotaciones domésticas”, afirmó.

La titular de Desarrollo Rural subrayó también la importancia del sistema de vigilancia pasiva que mantiene la región, el cual ha permitido detectar “de manera temprana” la presencia del virus en aves silvestres. “El control precoz es la primera barrera necesaria para garantizar la no diseminación de la enfermedad. Pero debemos seguir vigilantes, porque las enfermedades emergentes tienen un comportamiento impredecible”, advirtió Susinos.

Medidas de prevención y control

La Consejería ha recordado la obligación de reforzar la vigilancia sanitaria tanto en explotaciones avícolas como en fauna silvestre, así como evitar cualquier contacto directo o indirecto con aves salvajes. Los ganaderos y ciudadanos deben notificar de forma inmediata cualquier sospecha de enfermedad a los servicios veterinarios oficiales o a la Oficina Comarcal Agraria de Gama.

Entre las medidas de prevención dictadas por el Ministerio de Agricultura figuran la prohibición del uso de aves silvestres como señuelo, la cría conjunta de patos y gansos con otras especies de corral, y la cría al aire libre sin protección frente a aves salvajes. En aquellos casos en los que no sea posible mantener a las aves bajo techo, se deberán instalar telas pajareras o sistemas de resguardo que impidan la entrada de aves silvestres y el contacto de éstas con el agua o los alimentos destinados a las de corral.

También queda prohibido suministrar agua a las aves de corral procedente de depósitos accesibles para aves silvestres, así como la presencia de aves cautivas en ferias, certámenes, muestras o concentraciones al aire libre, con el fin de evitar posibles contagios entre ejemplares de distintas procedencias.

Zonas de especial riesgo y vigilancia

En el caso de Cantabria, las medidas de bioseguridad se aplican con especial atención en las zonas designadas por el Ministerio como de “especial riesgo”, que incluyen los municipios situados dentro del ámbito del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel y sus alrededores. Estas localidades son Ampuero, Argoños, Arnuero, Bárcena de Cicero, Bareyo, Colindres, Escalante, Hazas de Cesto, Laredo, Liendo, Limpias, Meruelo, Noja, Rasines, Santoña, Solórzano y Voto.

Asimismo, se mantienen bajo “especial vigilancia” los municipios de El Astillero, Camargo, Campoo de Yuso, Campoo de Enmedio, Comillas, Marina de Cudeyo, Reinosa, Ribamontán al Mar, Rozas de Valdearroyo, San Vicente de la Barquera, Santander, Udías, Val de San Vicente y Valdáliga, por su proximidad a humedales o zonas de paso de aves migratorias.

Las autoridades autonómicas han recordado que, en caso de que cualquier ciudadano encuentre un ave muerta o herida con síntomas de enfermedad, debe avisar inmediatamente al 112 o a la Guardería de Montes del Gobierno de Cantabria, evitando en todo momento el contacto físico directo con el animal.

Con estas actuaciones, el Ejecutivo regional busca mantener controlada la situación epidemiológica y prevenir la expansión del virus, que afecta especialmente a aves silvestres migratorias y supone un riesgo potencial para la sanidad animal y la avicultura.