El campo vuelve a rugir en Santander contra Mercosur y la indiferencia del Gobierno de Sánchez
Reclaman protección frente a las importaciones del acuerdo UE-Mercosur y el abandono institucional
Más de 250 tractores y decenas de camiones han colapsado este viernes el centro de Santander en una nueva protesta del sector primario cántabro, marcada por la lluvia y por el hartazgo. Agricultores y ganaderos denuncian la pasividad de las instituciones ante el impacto del acuerdo comercial con Mercosur y exigen respeto para quienes sostienen la seguridad alimentaria de España desde el territorio.
Una protesta con rostro y mensaje: "Mercosur trae ruina. El lobo trae dolor. La PAC no escucha"
La manifestación, que recorrió calles como Camarreal, San Fernando o Calvo Sotelo, exhibió pancartas con mensajes directos. Desde Campoo hasta El Astillero, cientos de profesionales del campo recorrieron Cantabria para hacer oír su voz. Emilio Macho Balbás, ganadero de Requejo, encabezó la tractorada con una imagen contundente: un lobo de peluche ahorcado, el cadáver de un animal atacado y una crítica clara a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Lo que denuncian: competencia desleal y normas imposibles
Las cinco reclamaciones principales incluyen el rechazo frontal al acuerdo con Mercosur por facilitar importaciones con estándares medioambientales, laborales y sanitarios inferiores; el exceso de burocracia agraria; la falta de control del lobo; la desprotección del productor nacional y el incumplimiento de las promesas de la PAC. "Nos obligan a producir como europeos, pero nos hacen competir con productos que no cumplen ni la mitad de las exigencias", denuncian desde el sector.
Una crítica transversal: ni Bruselas ni el Gobierno regional están cumpliendo
Mientras el acuerdo con Mercosur sigue avanzando en Bruselas, los manifestantes acusan al Gobierno de España de claudicar ante intereses ajenos al campo español, y al Gobierno de Cantabria de no tener una política agraria propia. Desde la Presidencia regional, encabezada por María José Sáenz de Buruaga, se han lanzado mensajes de apoyo al sector, pero sin medidas concretas frente a esta amenaza.
Lo que hace (o no hace) Europa: la trampa del libre comercio sin reciprocidad
El acuerdo Mercosur-UE abre la puerta a toneladas de carne, azúcar, grano o productos lácteos producidos sin control ni trazabilidad equivalente. Según los sindicatos agrarios, esto puede suponer "la ruina del campo español". Lo denuncian entidades como ASAJA y la COAG, que exigen cláusulas espejo: si en Europa se exige sostenibilidad, debe exigirse también a los productos importados.
El ciudadano cántabro ante una paradoja: alimentos más baratos hoy, campos vacíos mañana
Las importaciones low cost pueden traducirse en productos más baratos a corto plazo, pero a costa de arruinar el tejido productivo cántabro. Las consecuencias: menos empleo rural, menos inversión, más dependencia exterior y pérdida de soberanía alimentaria. Cantabria no puede competir con países que no respetan ni el bienestar animal ni el medio ambiente.
Una política agraria de verdad empieza por escuchar al campo
Lo que está en juego no es solo el precio de los alimentos, sino el futuro de los pueblos. El Gobierno de Cantabria debe definir una estrategia clara para defender al sector primario y exigir en Bruselas reciprocidad. La clase política no puede seguir aplaudiendo acuerdos que sacrifican a quienes producen, trabajan y viven en nuestro territorio.