El campo no duerme: 60 tractores plantan cara y mantienen su protesta contra Mercosur
Unos 60 tractores han pasado la noche de este viernes al sábado aparcados a ambos lados del Paseo Pereda y de la calle Jesús de Monasterio, en pleno centro de Santander, como prolongación de las protestas agrarias que se están desarrollando en distintos puntos de Europa. Los agricultores y ganaderos cántabros han desafiado al frío y la lluvia para visibilizar su rechazo al acuerdo comercial con Mercosur, así como para denunciar los recortes en la Política Agraria Común (PAC), los ataques del lobo y problemas sanitarios como la dermatosis nodular.
Según ha informado el sindicato agrario UGAM-COAG, los tractores permanecerán estacionados hasta las 12.00 horas, momento en el que los participantes se retirarán de la zona. La organización ha hecho un llamamiento a todos los profesionales del sector primario que deseen sumarse a estas reivindicaciones, en defensa del campo cántabro y del futuro de la actividad agraria y ganadera.
Desde las 19.00 horas del viernes, una vez finalizada la manifestación principal, los vehículos agrícolas quedaron estacionados a ambos lados de la calzada, dejando habilitado un carril por sentido para el tráfico. Esta acción ha mantenido visible durante toda la noche la protesta en uno de los ejes más representativos de la capital cántabra.
Una jornada de movilización masiva
Las protestas comenzaron al mediodía del viernes, cuando cerca de 600 personas, según la organización, iniciaron una marcha desde la calle Burgos hasta Jesús de Monasterio. Allí aguardaron durante más de media hora la llegada de una columna de más de 260 vehículos, entre ellos casi 230 tractores, además de camiones, furgonetas y turismos, que accedieron a la zona a través del túnel de la calle Burgos y el Pasaje de Peña.
Una vez unificados, los manifestantes se dirigieron a la Delegación del Gobierno, donde la concentración desbordó el entorno, hasta el punto de que numerosos tractores no pudieron llegar a la zona. La protesta concluyó pasadas las 16.00 horas, tras la lectura de un manifiesto y la intervención de representantes del sector, que calificaron la movilización como un «éxito». La circulación no se restableció completamente hasta tres horas después, una vez retirados los restos de la protesta.
Durante la concentración, los ganaderos lanzaron petardos, extendieron e incendiaron pacas de hierba sobre la calzada y colgaron con cuerdas animales muertos, como denuncia simbólica de los ataques del lobo al ganado. A la movilización se sumaron también representantes del sector pesquero y de la Federación Cántabra de Caza, en señal de apoyo a las reivindicaciones del mundo rural.
Apoyo institucional y político
El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares (PSOE), recibió a los manifestantes, quienes le hicieron entrega de un manifiesto con sus principales demandas. Al frente de la marcha, tras una gran pancarta con el lema «Por un campo con futuro: sin Mercosur, sin recortes en la PAC, con una sanidad bien gestionada», participaron también representantes del Gobierno de Cantabria, entre ellos las consejeras de Desarrollo Rural y Presidencia, María Jesús Susinos e Isabel Urrutia.
La protesta contó además con una amplia presencia política. Por parte del Partido Popular, asistieron el director general de Ganadería, Alfredo Álvarez; la presidenta del Parlamento de Cantabria, María José González Revuelta; y el portavoz parlamentario, Juan José Alonso, entre otros cargos. El PRC estuvo representado por la diputada y candidata autonómica Paula Fernández, los parlamentarios Guillermo Blanco y Pedro Hernando, así como el portavoz municipal en Santander, Felipe Piña.
Las organizaciones agrarias han advertido de que las movilizaciones continuarán si no se atienden sus reivindicaciones, insistiendo en que el sector primario cántabro se encuentra en una situación límite y necesita respuestas urgentes para garantizar su viabilidad.