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El campo cántabro desaparece ante el reto del escaso relevo generacional

Cantabria cuenta con 5.194 trabajadores en el sector agro, un 0,7% del total nacional I El sector primario español suma 759.000 empleos I Aunque la agricultura y la ganadería concentran el 93% de la ocupación, afronta problemas de envejecimiento

Un hombre con las vacas en el campo. / Alerta
Un hombre con las vacas en el campo. / Alerta

El sector primario en Cantabria, compuesto por la agricultura, la ganadería y la pesca, da empleo a 5.194 personas. Así lo indica el informe "Mercado de trabajo en el sector de la agricultura, ganadería y pesca", elaborado por Randstad Research, que analiza la situación laboral de este ámbito estratégico en España. La cifra cántabra representa el 0,7% del empleo total del sector a nivel nacional, un porcentaje modesto que, sin embargo, refleja la importancia de estas actividades en la economía regional y en la vida de muchas zonas rurales.

Cantabria, entre las comunidades con menor número de empleos agro

En comparación con grandes comunidades agrícolas como Andalucía o Murcia, Cantabria ocupa posiciones discretas. No obstante, su aportación tiene un peso considerable en la estructura productiva de la región, donde la ganadería ha sido tradicionalmente uno de los motores económicos, con una presencia que supera a la agricultura de secano o de regadío.

Los 5.194 trabajadores cántabros sitúan a la comunidad entre las regiones con menor volumen de empleo en el sector primario. Solo Baleares, con 4.198, cuenta con una cifra inferior. Otras regiones del norte como Asturias (13.815), Navarra (9.625), La Rioja (10.592) y País Vasco (7.919) superan a Cantabria.

Producción especializada y envejecimiento laboral

Cantabria se caracteriza por una producción más especializada y de menor escala, basada en explotaciones ganaderas de tamaño medio o pequeño, orientadas especialmente al vacuno de leche y carne, junto con un sector pesquero que ha cambiado profundamente en las últimas décadas.

Más de la mitad de los ocupados en el sector agro tienen 45 años o más, evidenciando un envejecimiento de la mano de obra rural. La presencia de jóvenes de 16 a 24 años apenas alcanza el 4,5% a nivel estatal, y en Cantabria es similar. Este fenómeno dificulta el relevo generacional, clave para la sostenibilidad del sector.

Aumento del empleo extranjero en ganadería

Aunque el informe no detalla datos regionales sobre el empleo extranjero, a nivel nacional se estima que 200.000 trabajadores foráneos están en el sector primario, lo que representa el 28% del total, con un incremento notable en la ganadería (+53%). En contraste, el empleo español en ese subsector cayó un 1,3%, evidenciando una creciente dependencia de mano de obra extranjera.

Condiciones laborales en el campo cántabro

El sector agro en Cantabria presenta una alta temporalidad: el 35% de los asalariados tienen contratos temporales. Además, el 28% de los contratos indefinidos son fijos-discontinuos, una modalidad útil para campañas periódicas, garantizando cierto empleo recurrente.

La mujer en el agro cántabro

A nivel nacional, las mujeres representan el 27,8% del empleo agro, con más de 210.000 trabajadoras. En Cantabria, su participación ha crecido especialmente en explotaciones familiares, en la transformación artesanal de productos lácteos y en el sector pesquero ligado a conserveras. Este avance contrasta con un ligero descenso del empleo masculino y favorece la fijación de población rural.

Relevo generacional: un reto urgente

Los trabajadores entre 45 y 54 años son el grupo más numeroso, seguidos por los mayores de 55 años. En contraste, los jóvenes apenas están presentes. La falta de relevo generacional en un sector centrado en la ganadería y producción láctea amenaza la continuidad de muchas explotaciones. Las organizaciones agrarias urgen a establecer políticas de incentivos y apoyo estructural.

Comparativa nacional y dimensión territorial

Cantabria se encuentra entre las comunidades con menor número de empleos en el sector primario. Andalucía, por ejemplo, concentra 243.593 trabajadores, un tercio del total nacional, mientras que Cantabria tiene solo 5.194. No obstante, su menor extensión y población explican su peso reducido, aunque sigue siendo clave para la economía regional.

Desafíos y perspectivas del sector primario cántabro

Entre los retos principales que enfrenta Cantabria están:

  • El envejecimiento de la población trabajadora.

  • La escasa incorporación de jóvenes.

  • La dependencia de trabajadores extranjeros, sobre todo en ganadería.

  • La alta temporalidad contractual.

  • El declive de sectores como la pesca.

  • La escala reducida de las explotaciones, que dificulta la competitividad.

A pesar de ello, el sector primario sigue teniendo un papel estratégico, no solo por el empleo directo, sino también por su impacto en la industria alimentaria regional, destacando el sector lácteo y pesquero.

El informe de Randstad Research sitúa a Cantabria como una comunidad con escasa representación en el empleo agro nacional, pero con una actividad que continúa siendo clave para su economía y entorno rural.

El futuro del sector dependerá de su capacidad para atraer nuevas generaciones, mantener la competitividad y generar oportunidades rurales sostenibles mediante políticas públicas eficaces.

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