Buruaga tiende la mano al PRC para sacar adelante los Presupuestos
PP y PRC acuerdan abrir una negociación sin vetos previos para intentar sacar adelante los Presupuestos de Cantabria. Ambas líderes apelan al entendimiento, aunque mantienen sus condiciones y dejan claro que el acuerdo dependerá del interés general de la comunidad.
Un giro tras el bloqueo político
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, y la diputada regionalista Paula Fernández han retomado el diálogo para negociar los Presupuestos autonómicos tras meses de desencuentros. El acercamiento supone un punto de inflexión respecto a la situación de prórroga presupuestaria que limitaba la capacidad de acción del Ejecutivo.
Desde el PP se insiste en que el proceso se abre “sin líneas rojas ni vetos previos”, apelando a la responsabilidad institucional y a la necesidad de dotar a Cantabria de estabilidad financiera.
“Dos se entienden si los dos quieren”
Buruaga ha defendido que el entendimiento depende de la voluntad política de ambas partes. “Dos se entienden si los dos quieren”, afirmó, subrayando que la negociación debe centrarse en el interés general y no en estrategias partidistas.
La presidenta ha recordado que la comunidad necesita aprobar unas nuevas cuentas para 2026 que permitan avanzar en inversiones, políticas sociales y desarrollo económico, dejando atrás la incertidumbre derivada de la prórroga.
El PRC mantiene sus exigencias
Por su parte, el PRC ha reiterado que su apoyo dependerá del cumplimiento de una serie de compromisos. Entre sus prioridades figuran el impulso al medio rural y al sector primario, la adecuación salarial de docentes y actuaciones en infraestructuras sanitarias e industriales.
Paula Fernández ha asegurado que su formación no dará “un cheque en blanco” al Gobierno y que analizará internamente el contenido definitivo antes de adoptar una decisión.
Prioridades del Gobierno: rebajas fiscales y servicios públicos
El Ejecutivo autonómico mantiene como ejes fundamentales la continuidad de las rebajas fiscales, el refuerzo de la sanidad y la atención a la dependencia, así como la aceleración de proyectos estratégicos y el desarrollo de la Ley de Juventud.
Desde el Gobierno se destaca que la negociación se abordará con discreción y con la intención de alcanzar un acuerdo “en el menor plazo posible”, evitando interferencias externas.
Una negociación abierta y sin garantías
Aunque ambas partes han mostrado predisposición al diálogo, el acuerdo no está cerrado. La comisión negociadora comenzará a trabajar en los próximos días para concretar cifras y compromisos específicos.
El desenlace marcará el rumbo político de Cantabria en los próximos meses y determinará si el entendimiento entre populares y regionalistas se traduce en estabilidad presupuestaria o en un nuevo escenario de incertidumbre.