homenaje a las víctimas del terrorismo

Buruaga: "El terrorismo no tiene fronteras y nuestra respuesta tampoco puede tenerla"

La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, durante el acto. / A.E
Cantabria celebró este martes un homenaje a las víctimas del terrorismo en Santoña, presidido por María José Sáenz de Buruaga (PP), quien aprovechó la ocasión para llamar a "rebelarse con toda la fuerza moral" contra el "blanqueo político de los asesinos

Durante su discurso, Buruaga destacó que el fin del terrorismo de ETA no implica olvidar a las víctimas ni exonerar a los culpables. Criticó que los beneficios penitenciarios sean concedidos a los terroristas sin arrepentimiento, ni que sean acompañados de excarcelaciones o homenajes a quienes cometieron crímenes.

"Es intolerable que las familias rotas por el terrorismo vuelvan a sufrir por estos actos repulsivos cuando lo que necesitan y merecen es acompañamiento y cariño", afirmó la presidenta de Cantabria, subrayando que este homenaje se celebra con motivo del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, coincidiendo con el 21 aniversario de los atentados del 11M en Madrid, que dejaron 192 muertos y casi 1.900 heridos.

El acto se celebró en un lugar simbólico, el salón de actos de la Residencia Militar Virgen del Puerto de Santoña, donde tuvo lugar el último atentado mortal en Cantabria en 2008, que causó la muerte del militar Luis Conde de la Cruz. La presidenta recordó que estos atentados son una muestra de la crueldad del terrorismo y del vacío que deja en los seres queridos de las víctimas.

La Ley de Víctimas del Terrorismo de Cantabria, aprobada por unanimidad a finales de 2023, ha sido clave para honrar y arropar a las víctimas, tal como enfatizó Buruaga. Esta ley incluye compensaciones económicas por valor de 1,3 millones de euros y se implementarán medidas adicionales de reparación y apoyo a las víctimas. Además, se ha concedido el Beato de Liébana 2024 en la categoría de Cohesión Internacional a las víctimas del terrorismo, que será entregado a la Oficina de la Lucha contra el Terrorismo de las Naciones Unidas en mayo.

Buruaga defendió la importancia de proteger los derechos humanos y mantener la unidad para garantizar un futuro de paz y libertad, donde ninguna forma de terrorismo tenga cabida. "Debemos aferrarnos a las víctimas", concluyó, destacando que la memoria de las víctimas debe mantenerse viva para transmitirla a las futuras generaciones.

Durante el evento, se celebró una charla-coloquio con Cristina Cuesta (presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco) y Ana Aizpiri (portavoz de COVITE), quienes compartieron sus testimonios personales sobre cómo la violencia terrorista les arrebató a sus seres queridos y cómo perciben la estrategia de olvido e impunidad que, según ellas, sigue ganando terreno, especialmente en el País Vasco y Navarra.

El acto concluyó con una interpretación de la Orquesta Sinfónica del Cantábrico y la proyección de un video en honor a las 22 víctimas mortales del terrorismo nacidas en Cantabria.

La delegada del Gobierno en Cantabria, Eugenia Gómez de Diego, también participó en el evento, subrayando la importancia de preservar la memoria histórica como un ejercicio de democracia. Gómez de Diego criticó la derogación de la Ley de Memoria Democrática de Cantabria, calificándola de error e injusticia, y reafirmó que "la memoria es democracia". También recordó el atentado de 2008 en Santoña, donde falleció Luis Conde de la Cruz, y destacó que, a pesar de la crueldad del terrorismo, la memoria de las víctimas debe seguir viva.

El evento sirvió para recordar que el terrorismo sigue siendo una amenaza a la sociedad en su conjunto, y que es fundamental no permitir que el miedo o el olvido prevalezcan sobre la verdad y la justicia, para continuar construyendo una sociedad de paz y respeto.