Máxima tensión en Castro

Brutal escena en Castro: desobedecen, se encaran con la Guardia Civil y acaban reducidos

Agentes y varios ciudadanos colaboran para controlar a los implicados durante una intervención que generó gran expectación entre los vecinos.

El portavoz de la Guardia Civil relata a ALERTA cómo un control rutinario derivó en empujones, intentos de agresión y una reducción en plena calle ante decenas de testigos.

Lo que parecía un control rutinario de seguridad ciudadana terminó convirtiéndose en una escena de máxima tensión en pleno centro de Castro Urdiales. Así lo relata en exclusiva a ALERTA el portavoz de la Guardia Civil, que detalla cómo en cuestión de segundos la intervención se complicó hasta desembocar en forcejeos, gritos y varios detenidos.


“Es una actuación ordinaria… pero se complicó”

Según explica el portavoz, los agentes habían establecido un punto de control en la zona del mercado cuando detectaron un vehículo en actitud sospechosa.

Se les da el alto, pero no hacen caso en un primer momento”, señala. Finalmente, el vehículo se detiene, aunque lo que parecía una identificación normal deriva rápidamente en una situación de tensión.

Un vehículo de la Guardia Civil permanece en la zona mientras continúa la intervención policial tras un control que derivó en detenciones.

Negativa a identificarse y enfrentamiento con los agentes

Siempre según este relato oficial, los ocupantes se negaron a identificarse y comenzaron a mostrar una actitud hostil.

Se han resistido e incluso han intentado arremeter contra los compañeros”, explica el portavoz, confirmando que hubo empujones y momentos de enfrentamiento directo.

Además, uno de los implicados conducía sin el permiso en vigor, lo que supone un presunto delito contra la seguridad vial.

Dos de los implicados, junto a un vehículo, momentos después de ser detenidos durante la actuación en Castro Urdiales.

Golpes, gritos y una reducción en plena calle

La intervención fue escalando rápidamente. Las imágenes grabadas por testigos reflejan una escena de gran tensión, con varios agentes tratando de reducir a los implicados en plena vía pública.

Hubo golpes, forcejeos y resistencia activa, lo que obligó a una actuación más contundente.

En uno de los momentos más impactantes, uno de los implicados, ya en el suelo, gritaba “¡mi pierna!” mientras era inmovilizado.

Un agente de la Guardia Civil y un vecino inmovilizan a uno de los implicados en la acera durante la intervención en Castro Urdiales.

“Hubo que emplear la fuerza mínima necesaria”

El portavoz es claro: ante la situación, los agentes actuaron conforme al protocolo.

Cuando no quieren identificarse y llegan a intentar agredir, hay que actuar”, explica, subrayando que se utilizó la fuerza mínima imprescindible para controlar la situación.

Incluso, según se aprecia en las imágenes, algunos vecinos colaboraron puntualmente para ayudar a reducir a los implicados en medio del caos.

Varios vecinos observan la intervención de la Guardia Civil mientras los agentes reducen a uno de los implicados en plena calle en Castro Urdiales.

Detenidos residentes en Castro

Desde la Guardia Civil insisten en que se trata de una actuación ordinaria, aunque reconocen que la resistencia elevó notablemente la tensión.

El portavoz confirma además que los detenidos son residentes en Castro Urdiales, y que no son menores ni están vinculados a centros de acogida, desmintiendo rumores iniciales.

Una escena que dejó sin aliento a los vecinos

La intervención generó una gran expectación en plena calle, con decenas de vecinos siguiendo lo ocurrido a escasos metros.

Muchos grabaron la escena, que muestra cómo una actuación aparentemente rutinaria puede transformarse en segundos en un episodio de alta tensión cuando hay resistencia o violencia.