demografía

Así avanza Cantabria: más habitantes y una capital que crece con fuerza

Cantabria alcanzó 593.623 habitantes tras un crecimiento anual marcado por el aumento de residentes extranjeros, mientras la población española disminuyó. Santander mostró un avance superior al regional, con un incremento del 0,8%. / Alerta

La población residente en Cantabria alcanzó los 593.623 habitantes a fecha de 1 de enero de 2025, según los primeros resultados difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el marco del Censo Anual de Población correspondiente a este ejercicio. Esta cifra supone un incremento de 2.772 personas respecto al volumen registrado el año anterior, lo que se traduce en una variación positiva del 0,47%.

El crecimiento experimentado por la comunidad autónoma se vincula de manera directa y principal al aumento de la población extranjera residente, que ha compensado la reducción observada en el número de personas con nacionalidad española asentadas en la región. Este comportamiento diferencial entre ambos colectivos demográficos constituye el elemento central que explica la evolución registrada durante el último año.

El avance de la población cántabra se enmarca, además, en un contexto nacional en el que el conjunto del país contabilizó un incremento demográfico superior. España vio aumentar su población en un 1% durante 2024, lo que supone la incorporación de 508.602 nuevos habitantes en términos interanuales. Como resultado, el país alcanzó un máximo histórico de 49.128.297 personas al comenzar 2025. Este crecimiento, según los datos ofrecidos por el INE, se sustenta igualmente en la llegada o asentamiento de población extranjera, que tuvo un papel determinante en el balance final.

El número de residentes de nacionalidad extranjera creció en 409.689 personas, lo que representa un aumento del 6,3%, y elevó su total hasta los 6.911.971 habitantes, una cifra que establece un nuevo récord histórico en España. En paralelo, la población de nacionalidad española registró una variación más moderada, con un incremento del 0,2%.

El caso de Cantabria presenta similitudes con la tendencia nacional, aunque con particularidades propias derivadas de su menor tamaño poblacional y del reparto interno de los flujos demográficos. El crecimiento de la población extranjera en la comunidad durante el último año ascendió a 3.599 personas, lo que equivale a un incremento del 8%. Este porcentaje supera el ritmo medio estatal y convierte a la aportación del colectivo extranjero en el componente esencial del incremento total de habitantes. La presencia creciente de personas procedentes de otros países se ha consolidado como el factor que sostiene el aumento global de la población en Cantabria, especialmente en un escenario en el que la población española residente ha experimentado una merma.

De hecho, la población con nacionalidad española se redujo en Cantabria en 827 personas respecto al año anterior, un descenso equivalente al 0,15%. Esta disminución implica que, sin la aportación del crecimiento de población extranjera, el saldo demográfico de la comunidad habría sido negativo en 2024. La interacción entre la reducción del colectivo español y el aumento del extranjero evidencia un cambio estructural en la composición de la población regional, en línea con una tendencia observada también en otras áreas del país, aunque con intensidades diferentes según el territorio.

Los datos publicados por el INE también permiten describir la situación demográfica de Cantabria atendiendo a la distribución por sexo y nacionalidad. Del total de 593.623 habitantes registrados a 1 de enero de 2025, 287.460 eran hombres y 306.163 eran mujeres. Esta diferencia entre ambos grupos consolida un patrón demográfico habitual en la comunidad, caracterizado por una ligera mayor presencia de población femenina.

En cuanto a la estructura por nacionalidad, 545.264 personas tenían nacionalidad española, mientras que 48.359 eran de nacionalidad extranjera. Este último grupo es el que ha mostrado un crecimiento más dinámico y sostenido en los últimos años, configurándose como un componente cada vez más relevante dentro del conjunto poblacional.

La evolución demográfica de Cantabria no es homogénea en todo su territorio, y determinados municipios registran variaciones que superan la media autonómica. Entre ellos destaca la capital, Santander, que experimentó uno de los avances más significativos durante el último año. Según los datos del INE, la ciudad pasó de 173.635 habitantes en 2024 a 175.082 en 2025, lo que supone un incremento del 0,8%.

Este porcentaje casi duplica la media de crecimiento regional y contribuye de manera notable al aumento global de la comunidad. La evolución de Santander muestra la capacidad de atracción de población hacia la capital, un fenómeno que puede estar influido por la oferta de servicios, oportunidades laborales, infraestructuras y otros factores asociados al peso económico y administrativo del municipio dentro del conjunto de Cantabria.

La dinámica demográfica registrada en la comunidad autónoma refleja procesos más amplios que han sido objeto de análisis en diversos ámbitos institucionales y académicos. Entre ellos se encuentran los flujos migratorios, los cambios en la estructura por edades, la movilidad interna y la evolución de las tasas de natalidad y mortalidad. Aunque los datos proporcionados por el INE en esta primera publicación del Censo Anual de Población se centran en las variaciones totales por nacionalidad y sexo, las tendencias observadas permiten anticipar posibles implicaciones para el futuro inmediato.

Por un lado, la reducción de la población española en Cantabria se enmarca en un contexto nacional donde el envejecimiento y la baja natalidad son factores persistentes. En este sentido, la llegada de población extranjera ha contribuido a compensar la pérdida de habitantes, permitiendo que el saldo global sea positivo. Por otro lado, el incremento de población extranjera supone un cambio progresivo en la composición de la comunidad, con efectos potenciales en distintos ámbitos, como el mercado laboral, el sistema educativo, los servicios públicos o las dinámicas internas de los municipios.

La evolución demográfica de Santander, que registra un crecimiento por encima de la media autonómica, también invita a considerar la distribución territorial de la población dentro de Cantabria. Las áreas urbanas, y especialmente la capital, parecen concentrar buena parte del aumento registrado en el último año, un fenómeno que se corresponde con tendencias observadas en otras ciudades de tamaño medio en España. La capacidad de retener o atraer nuevos residentes puede estar asociada a factores como la disponibilidad de vivienda, la actividad económica, el acceso a servicios esenciales y la conectividad interna y externa.

El INE, a través del Censo Anual de Población, continuará ampliando la información disponible a medida que avance el año, lo que permitirá obtener un análisis más completo de la distribución territorial, la estructura por edades y otros aspectos demográficos esenciales para la planificación pública y la toma de decisiones en diferentes niveles administrativos.

Los datos preliminares difundidos en esta ocasión ofrecen una primera aproximación a la situación demográfica de Cantabria en el inicio de 2025, subrayando el papel determinante del crecimiento de la población extranjera en el incremento de habitantes de la comunidad y evidenciando una tendencia que ya venía observándose en años anteriores: la necesidad de diferenciar entre las dinámicas demográficas de la población española y la extranjera para interpretar adecuadamente la evolución del conjunto.

Al mismo tiempo, el balance demográfico permite contextualizar a Cantabria dentro del escenario demográfico nacional. Aunque el crecimiento regional ha sido positivo, continúa situándose por debajo del ritmo registrado en el conjunto del país. España ha superado un nuevo máximo poblacional impulsado por el notable incremento de la población extranjera, que ha compensado el lento avance de la población española. La comparación entre las tasas regionales y nacionales permite observar cómo Cantabria sigue la tendencia general, aunque con un crecimiento menos pronunciado en términos porcentuales.

Estos primeros datos del censo anual constituyen una referencia fundamental para comprender la evolución de la población en Cantabria y para anticipar los retos y oportunidades derivados de los cambios registrados. La información completa que se irá incorporando en posteriores fases del censo permitirá un análisis más detallado, especialmente en lo relativo a la distribución geográfica de la población, las características sociodemográficas de los nuevos residentes, la evolución de la edad media y otros elementos que inciden directamente en el diseño de políticas públicas.