Durante años, una clara y constante campaña de difamación hacia Juan Carlos I por parte de Revilla
Desde hace más de tres años, Miguel Ángel Revilla ha mantenido una línea de ataques públicos y reiterados contra el rey emérito Juan Carlos I. Lo que comenzó como una crítica política a los escándalos del monarca, ha acabado conformando una campaña de desprestigio personal constante, plagada de insultos, acusaciones y juicios morales.
El 1 de abril de 2025, Juan Carlos I presentó una querella formal por vulneración del derecho al honor ante los tribunales civiles. Su abogada, Guadalupe Sánchez, solicitó la rectificación pública de Revilla y una indemnización simbólica de 50.000 euros, que será donada a Cáritas si el juez falla a su favor.
Cronología de algunos de los ataques más graves
6 de enero de 2022 – Acto de Reyes en Molledo, Cantabria
Revilla, desde una tarima y ante decenas de niños, pronunció esta frase:
“Niños, no os equivoquéis de reyes. Llevad las cartas a Melchor, Gaspar y Baltasar. Que hay otro rey fugado por ahí que, si se las lleváis, seguro que se queda con los regalos.”
El acto fue duramente criticado por el uso del sarcasmo político ante menores, en un contexto navideño. Varios vídeos del momento circularon en redes, donde muchos usuarios insinuaron que el expresidente cántabro podía estar bajo los efectos del alcohol, aunque esto no se llegó a confirmar.
6 de febrero de 2022 – La Sexta Noche
En una entrevista con José Yélamo, Revilla afirmó:
“La mayor decepción de mi vida ha sido Juan Carlos I.” “Nadie da nada si no hay algo a cambio.” “Si vuelve a España, que sea para pedir perdón y devolver lo que tiene fuera.”
También cuestionó a expresidentes como Aznar y Felipe González por “justificar” las acciones del rey emérito.
19 de agosto de 2022 – Entrevista en El Mundo
“Nunca imaginé que el máximo representante de los españoles fuera un evasor fiscal. Nos ha engañado a todos.” “Después de lo de Corinna y la huida de España, decidí no volver a cruzar palabra con él.”
18 de septiembre de 2022 – La Sexta Noche, a raíz del documental Salvar al rey (HBO)
“Las tropelías de esta persona han sido escandalosas. Ha sido la gran decepción de mi vida.” “No entiendo que medios españoles conviertan esto en un serial.”
8 de noviembre de 2023 – Viajando con Chester
“Un hombre que hizo llorar al país el 23F ha terminado expatriado fiscalmente. Yo no le puedo perdonar.” “Que ponga el dinero a recaudo del patrimonio nacional. No lo pondrá a nombre de sus hijas, como si fuera un testamento.” “Lo de Bárbara Rey está muy mal, pero el culpable es él.”
11 de octubre de 2024 – Más Vale Tarde
“No es un ciudadano español. Es un apátrida fiscal.” “Le pagábamos las amantes.” “Los 60 millones que dio a Corinna son solo la punta del iceberg.”
📍28 de diciembre de 2024 – laSexta Xplica
“No le voy a dejar en paz hasta que devuelva todo el dinero.” “Rato, Zaplana y Juan Carlos I: la cumbre de la corrupción.”
¿Límites de la libertad de expresión?
La defensa del rey emérito considera que estas declaraciones cruzan claramente los límites protegidos por la libertad de expresión. La reiteración, el tono acusatorio y el uso sistemático de los medios para difundir estos ataques hacen que se configure, en palabras de su abogada, una “campaña de desprestigio personal con consecuencias jurídicas”.
La demanda se ha presentado tras agotar la vía conciliatoria, al negarse Revilla a retractarse públicamente.
Contexto político y desgaste
El Partido Regionalista de Cantabria (PRC), fundado por Revilla, atraviesa su peor momento desde que abandonó el Gobierno autonómico. Las encuestas apuntan a una pérdida notable de apoyos y su liderazgo se encuentra en fase de sucesión. Para muchos analistas, la hiperexposición mediática y los exabruptos de Revilla han acabado dañando su imagen institucional.
¿Y ahora qué?
Si el juez considera que hubo una vulneración del honor del monarca, podría ordenar la rectificación pública y una condena económica simbólica, algo inédito hasta ahora en la historia reciente de la monarquía y la política española.
Mientras tanto, la figura de Revilla divide cada vez más: para unos, es un portavoz valiente contra la impunidad; para otros, un político atrincherado en el populismo personalista, cuyo estilo ha cruzado demasiadas líneas.