23.01.2022 |
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Ampuero, entre la resignación y la incertidumbre: "Nadie dio la voz de alarma"

Vecinos, trabajadores de la zona y tractores trabajando en las labores de desagüe y limpieza de sus establecimientos tras las inundaciones de ayer. / TONO REGUERA
Vecinos, trabajadores de la zona y tractores trabajando en las labores de desagüe y limpieza de sus establecimientos tras las inundaciones de ayer. / TONO REGUERA
Ampuero, entre la resignación y la incertidumbre: "Nadie dio la voz de alarma"

Entre la resignación y la incertidumbre, Ampuero pasaba este lunes un lunes «duro», porque servicios de emergencias, vecinos y trabajadores de la zona han tenido que hacer frente a la crecida del río Asón, que ha inundado la ciudad y sus inmediaciones.

El achique de agua en locales comerciales, viviendas o garajes ha sido la imagen de este primer día de semana en el municipio cántabro, que se ha convertido en el más afectado por las inundaciones que también registran otras zonas de la comunidad por la crecida de sus ríos.

«Contra esto no se puede luchar», señala a Efe un vecino resignado y a las puertas de la peluquería de David, en el centro de Ampuero, que gracias a la ayuda de los vecinos ha podido salvar parte de los productos de su establecimiento. Este joven peluquero reconoce que su mayor preocupación ahora es la incertidumbre de no saber cuántos días va a estar cerrado, ya que aunque las crecidas han remitido a lo largo de la mañana, los servicios de emergencia han mostrado su preocupación por el deshielo en las próximas horas.

«Si mañana quiero comer tengo que sacar el dinero de aquí (la peluquería) y está cerrado. Todos mis ahorros están ahí metidos», asegura David, quien añade que esta noche «no va a dormir».

La mayoría de los vecinos se muestran confiados en que no habrá problemas para paliar las pérdidas a través de los seguros, porque así han ocurrido otros años cuando también el Asón ha crecido por encima de su cauce.

En 2019, que al igual que este lunes, el agua del río inundó las instalaciones deportivas o la plaza de toros de Ampuero, situadas junto al cauce, y que también ayer están anegadas.

Sin embargo, los vecinos no recuerdan una crecida tan grande desde «hace años» y aunque relatan que son «normales», lo que ha ocurrido este lunes ha llegado, según muchos de ellos, de forma imprevista.

También hay vecinos enfadados como María Ángeles, cuyo coche ha quedado completamente inundado con la crecida. «Llevamos dos días lloviendo y quien vive en Ampuero sabe como va el asunto», reconoce esta vecina, quien denuncia que ayer por la noche la crecida estaba en la cercana localidad de Ramales «y nadie dio la voz de alarma».

Otros vecinos afirman que el 112 se ha visto desbordado por la situación y no ha ido prestando la ayuda con rapidez, aunque se han mostrado comprensivos por la situación de emergencia.

BALANCE DE DAÑOS

En Ampuero, los servicios de emergencia llevan trabajando desde la tarde de ayer en diversas incidencias relacionadas con el temporal de lluvia, hasta que ayer de madrugada el alcalde, Víctor Gutiérrez, ha pedido la ayuda del Gobierno de Cantabria. El coordinador del puesto de mando que el 112 ha instalado en el municipio, Javier Allende, ha explicado que entre las actuaciones se han llevado a cabo tres rescates, uno de una señora que necesitaba una máquina de oxígeno y se había quedado sin electricidad en casa.

«Daños personales, ninguno, pero materiales muchos», ha subrayado Allende, quien ha destacado que una de las zonas más afectadas ha sido el polígono, ubicado en el pueblo de Marrón, donde pasadas las 12.00 horas todavía había varios vehículos inundados.

El alcalde de Ampuero confía en que las ayudas para paliar estos daños lleguen por parte del Estado y del Ejecutivo cántabro para «poder solventar» algo lo que ha ocurrido, aunque ha indicado que será en los próximos días cuando se haga balance del impacto de las inundaciones.

RESCATE EN TRACTOR

La mañana de ayer ha dejado situaciones emergencia también en las inmediaciones del centro urbano de Ampuero, con cortes de carretera en la entrada por Marrón y Limpias. En Limpias, tractores de la zona han prestado ayuda para el desagüe y atención de los vecinos de las casas que se han quedado en sus casas.

Una ayuda que ha recibido incluso la propia Guardia Civil, que ha tenido que ser remolcada por un tractor en medio del corte de carretera, ya que su vehículo ha quedado inmovilizado.

Un problema similar se ha producido en la entrada por Marrón, donde el agua también ha alcanzado los garajes de los vecinos de la zona, llegando uno de ellos a quedarse atascado en medio del agua mientras volvía a poner sobre seguro sus pertenencias, según ha confesado. Allí ha sido atendido por miembros de la Cruz Roja, que le han ayudado a remolcar el vehículo, que ha quedado inutilizado.

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