14.06.2021 |
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"Un alto cargo no continúa si pierde la confianza de quien le designó"

Estas han sido algunas de las afirmaciones que el vicepresidente del Gobierno, Pablo Zuloaga dijo ayer en la rueda de prensa después del consejo de Gobierno.
El vicepresidente Pablo Zuloaga en rueda de prensa. / ALERTA
El vicepresidente Pablo Zuloaga en rueda de prensa. / ALERTA
"Un alto cargo no continúa si pierde la confianza de quien le designó"

La directora médica de Atención Primaria del Servicio Cántabro de Salud (SCS), Beatriz Josa, ha presentado su dimisión «irrevocable» tras conocerse que su madre fue vacunada contra el coronavirus hace dos semanas en el centro de salud de Nueva Montaña, en Santander, cuando la campaña se dirigía a sanitarios del servicio de emergencias del 061. Así lo ha confirmado el vicepresidente regional, Pablo Zuloaga, después de que el SCS informara de la dimisión de Josa, sin indicar si se había aceptado o no y de que la gerente de Atención Primaria, Alicia Gómez, asegurara que no iba a aceptar su renuncia.

Zuloaga señaló, durante la rueda de prensa en la que ha informado de los acuerdos del Consejo de Gobierno, que la dimisión «está presentada y es irrevocable».

«Cuando una persona tiene un cargo de responsabilidad lo tiene por dos motivos que, además, tienen que cumplirse a la vez: que alguien deposite la confianza en esa persona y que además esa persona tenga la intención de desempeñar esa responsabilidad», ha añadido.

A su juicio, «si uno de esos dos motivos se quiebra, o la confianza o la intención de esa persona de soportar esa responsabilidad, no hay nada que discutir». En este caso, «ha presentado la dimisión y no hay nada que discutir», ha zanjado. Zuloaga ha recordado que tal y como se ha explicado por parte de la propia Josa y de la Consejería de Sanidad, ella hizo «este planteamiento», en referencia a que se administra la vacuna a su madre, «con la intención de no perder una dosis sobrante» en dicho centro de salud.

«Evidentemente ella ha presentado su dimisión y desde ese momento deja de asumir esa responsabilidad que tenía», ha concluido.

Según explicó la gerente de Atención Primaria, Josa planteó la posibilidad de vacunar a su madre, de 87 años, al sobrar «dos dosis» en el centro y no encontrarse a «nadie» a quién ponérselas, y teniendo en cuenta que el suero solo se puede administrar en las seis horas siguientes a su descongelación.

El centro de salud La Montaña pide aclaraciones a Sanidad

Responsables del centro de salud de Nueva Montaña de Santander donde fue vacunada la madre de la directora médica de Atención Primaria de Cantabria que ha dimitido por este hecho han asegurado que el centro es «ajeno» a esta polémica y han pedido una aclaración pública a la Consejería de Sanidad. Así lo afirman en un escrito firmado por el coordinador médico, su homóloga de enfermería y la responsable de admisión, remitido al departamento que dirige Miguel Rodríguez.

En el mismo se refieren a la polémica surgida al difundirse que se había suministrado el suero a la madre de la directora médica de AP, Beatriz Josa, que tiene 87 años y debido a que sobraron «dos dosis», según manifestaron la implicada y la gerente de Atención Primaria del Servicio Cántabro de Salud, Alicia Gómez. Ante esto, responsables del centro de Nueva Montaña explican en la carta que el pasado 12 de enero se efectuó la vacunación Covid a los profesionales de este centro, que comparte instalaciones con el personal sanitario del 061.

«Una vez efectuada la vacunación a los profesionales de dicho centro de salud del equipo de Atención Primaria de La Montaña, no nos sobró ninguna dosis, por lo que los responsables del centro no tuvieron que buscar a ningún paciente para no desperdiciar dosis», aseguran los responsables de centro.

Añaden que esto «coincide» con las declaraciones de la gerente de Atención Primaria, acerca de que las dosis que no querían «desaprovechar» pertenecían al equipo del 061. Así las cosas, el equipo de Atención Primaria del centro de salud La Montaña reitera que «es ajeno a la polémica» generada y solicitan una aclaración pública sobre lo ocurrido.

Sanidad cierra otras once aulas en Cantabria

Cantabria cerró ayer otras once aulas, de las que todas menos una son de Educación Infantil y Primaria, por casos de coronavirus registrados entre alumnos y docentes.

Según ha informado la Consejería de Educación, en Infantil y Primaria, las diez aulas cerradas son de los colegios Nueva Montaña y Antonio Mendoza, en Santander; San Pedro Apóstol de Arnuero; Marquesa de Viluma, en Voto; Antonio Muñoz y Gómez de Cabezón de la Sal; Peregrino Avendaño de Liendo; Pérez Galdós de Polanco; Eugenio Perojo de Liérganes (dos aulas), y San Vicente de Paúl de Laredo.

Además, en el colegio Santísima Virgen de Valvanuz de Selaya se ha establecido cuarentena preventiva para dos alumnos y un trabajador, personal no docente, por contacto estrecho con un estudiante positivo, y en el Eloy Villanueva se ha hecho lo propio para un docente por contacto estrecho con un profesor positivo. Sin embargo, han concluido la cuarentena de dos aulas en el Sagrado Corazón, en Santoña, y en el Pedro Velarde de Camargo (Educación ha precisado que por error esta última cuarentena no estaba incluida en los listados anteriores).

Con estos nuevos datos, la incidencia en Educación Infantil y Primaria sube al 1,65 por ciento (1,31% ayer), con 44 aulas en cuarentena de un total de 2.654. En la etapa de ESO, Bachillerato y Formación Profesional, se ha cerrado un aula del IES Foramontanos de Cabezón y se han establecido cuarentenas para varios grupos, pertenecientes al IES Besaya de Torrelavega (cuatro alumnos), Bernardino Escalante de Laredo (tres); Hernán Cortés de Astillero (cuatro); Leonardo Torres Quevedo de Santander (uno); en el San Miguel de Meruelo, de Meruelo (cuatro); Valentín Turienzo de Colindres (ocho), y María Telo de Los Corrales.

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