ALERTA sanitaria en Astillero: detectan por primera vez España una peligrosa plaga llegada de Asia
La aparición de tres ejemplares de la mosca oriental de la fruta en Astillero ha encendido las alarmas fitosanitarias en España. Se trata de una de las plagas agrícolas más agresivas y peligrosas de Europa, capaz de afectar a más de 120 cultivos y provocar pérdidas millonarias. El Ayuntamiento denuncia además que se enteró “por vías no oficiales” meses después de la detección.
La presencia de la mosca oriental de la fruta (Bactrocera dorsalis), considerada una de las plagas agrícolas más agresivas y peligrosas de Europa, ha sido detectada por primera vez en España y el hallazgo se ha producido en Cantabria. En concreto, se localizaron tres ejemplares en trampas instaladas por el Ministerio de Agricultura en el municipio de Astillero, encendiendo las alarmas fitosanitarias a nivel nacional e internacional.
La detección se produjo el pasado mes de octubre, aunque el Ayuntamiento de Astillero asegura que no tuvo conocimiento oficial de los hechos hasta ahora y además por vías no oficiales, algo que ha generado un importante malestar institucional.
Según la información confirmada por la Organización Europea y Mediterránea para la Protección de las Plantas (EPPO), los insectos fueron capturados en trampas delta colocadas por el propio Ministerio dentro de los controles habituales de vigilancia fitosanitaria. :contentReference[oaicite:0]{index=0}
Una plaga llegada desde Asia
Las primeras hipótesis apuntan a que la peligrosa mosca habría llegado a Cantabria a través de un cargamento de fruta procedente de Asia. Desde el Ayuntamiento de Astillero consideran “muy probable” que los insectos entraran por mercancías importadas y posteriormente volaran hasta las trampas de control instaladas en el municipio.
La Bactrocera dorsalis está considerada una de las mayores amenazas fitosanitarias del mundo. La Unión Europea la cataloga como plaga prioritaria por su enorme capacidad invasiva y por el devastador impacto económico que podría generar sobre numerosos cultivos.
Según estudios de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), esta especie puede afectar a más de 120 tipos de plantas y cultivos, entre ellos cítricos, melocotones, nectarinas, aguacates, caquis y numerosas hortalizas. Las estimaciones europeas calculan que las pérdidas económicas derivadas de su expansión podrían superar los 1.160 millones de euros.
Malestar en Astillero por la falta de información
El Ayuntamiento de Astillero ha criticado duramente que ni el Ministerio de Agricultura ni el Gobierno de Cantabria comunicaran oficialmente la detección de esta peligrosa plaga pese a tratarse de una cuestión con “evidente repercusión agrícola y sanitaria”.
El alcalde, Javier Fernández Soberón, ha calificado de “incomprensible” que la información sí fuese trasladada a organismos internacionales europeos mientras el propio municipio afectado no recibía ninguna notificación oficial.
“Si hubo capacidad para comunicarlo a Europa, también debía haberla para informar al Ayuntamiento de Astillero”, lamentó el regidor tras conocer el episodio. :contentReference[oaicite:1]{index=1}
El Consistorio solicitará ahora toda la documentación técnica sobre las actuaciones realizadas, las medidas aplicadas y la valoración actualizada del riesgo.
¿Existe riesgo real en Cantabria?
Pese a la preocupación generada, las autoridades trasladan por el momento un mensaje de relativa tranquilidad. La propia EPPO considera que el clima de Cantabria “no es adecuado” para el establecimiento permanente de esta plaga, por lo que actualmente no existe constancia oficial de un foco activo o asentado en la comunidad autónoma.
Sin embargo, expertos agrícolas recuerdan que la experiencia en otros países europeos demuestra que este tipo de especies invasoras pueden adaptarse progresivamente y convertirse en un grave problema si no se detectan y controlan a tiempo.
Europa teme una expansión agrícola
La detección en Cantabria ha provocado también reacciones inmediatas en otras comunidades agrícolas, especialmente en la Comunidad Valenciana, donde organizaciones agrarias ya han reclamado reforzar urgentemente los controles y protocolos fitosanitarios.
La Unió Llauradora ha advertido de que el hallazgo en Astillero debe interpretarse como “un aviso inequívoco” y ha pedido aumentar la vigilancia para evitar que la plaga alcance las grandes zonas productoras mediterráneas.
Las organizaciones agrarias recuerdan además el precedente del sur de Italia, donde las capturas iniciales de Bactrocera dorsalis terminaron derivando en focos establecidos que obligaron a crear zonas de contención específicas.
La preocupación principal es que esta mosca oriental pueda expandirse por España aprovechando el transporte internacional de mercancías y el movimiento de frutas importadas.
Por el momento, Cantabria se convierte así en el primer punto confirmado de España donde se ha detectado oficialmente esta peligrosa plaga asiática.