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El Diario de Cantabria

TRIBUNALES

Dos acusados de violar a una mujer con discapacidad están en busca y captura

Dos acusados de violar a una mujer con discapacidad están en busca y captura

Uno de los tres hombres acusados de agredir sexualmente a una mujer con un 70 por ciento de discapacidad intelectual -los otros dos están en busca y captura- ha negado haber mantenido cualquier tipo de relación con la víctima a la que dice que solo conocía porque se la había presentado un amigo. Aunque en este asunto hay tres acusados, dos de ellos se encuentran en rebeldía fuera de España, por lo que únicamente se ha juzgado en la Audiencia de Cantabria a uno de ellos, que actualmente reside en Milán y que cuando ocurrieron los hechos era el inquilino del domicilio donde presuntamente se produjeron las agresiones sexuales.

El acusado ha relatado que un amigo con el que jugaba al fútbol y alternaba le dijo que «tenía una novia» y le preguntó si podía ir con ella a su casa. «Vinieron y me la presentó» añadió, apuntando que apenas habló con ella y su amigo no le pidió una habitación para acostarse con la joven. Además, hizo hincapié en que en el piso se encontraba la novia con la que él vivía por entonces, que fue quien, la segunda y última vez en la que la víctima visitó el piso, abrió la puerta cuando llamó la madre de la joven discapacitada que «entró gritando» y preguntando qué estaban haciendo a su hija.

«No tuve relaciones sexuales con ella, primero porque era la novia de mi amigo y, segundo, porque yo vivía con mi pareja», ha declarado el acusado. «No soy culpable, siempre he cumplido con mi deber y he venido cuando se me ha requerido a pesar de estar lejos», añadió al ejercer su derecho a la última palabra al término de la vista.

Por su parte, la madre de la joven ha declarado que ésta tiene una discapacidad psíquica (consecuencia de una meningitis) del 70 por ciento, que, aunque «no se le nota físicamente, al hablar con ella sí notas que tiene problemas».

Tras declarar que ya le había dicho al joven que llamaba por teléfono a su hija que dejara de hacerlo porque ella «tenía problemas», relató que un día, al no encontrarla, salió en su busca por Castro Urdiales y alguien la indicó que había entrado en un edificio, donde, en el último piso llamó y «salió a abrir» el acusado, que declaró que la que abrió fue su novia. En la vivienda, según la madre, se encontraba la joven «con cinco o seis hombres». Tras sacarla del piso y ya en su domicilio, la joven, en un «estado de ansiedad tremendo», acabó contando «todo lo que le había pasado».

Según el relato de la madre, la joven había estado en otras dos ocasiones en el piso, una primera en la que solo había tenido relaciones con Antonio, su presunto «novio» y otra en la que éste, tras acostarse con ella, la obligó a mantener relaciones sexuales, «por delante y por detrás», con «el del piercing -el acusado-, un señor mayor y un negrito que no pudo y le dijo que se fuera de allí». También insistió en que «en el piso no había ninguna mujer» que no fuera su hija y que fue el propio acusado quien le abrió la puerta cuando llegó en busca de la joven.

Tras la declaración de la víctima testificaron los médicos forenses que aprecian un «retraso mental moderado» en la joven, por el que la consideran «altamente influenciable y manipulable».

Además de considerar que en las declaraciones de la joven hay «ausencia de contradicciones» y que sus manifestaciones a lo largo de la instrucción han sido «coincidentes», han opinado que su testimonio es «creíble». La Fiscalía, que ha mantenido la petición de 14 años de cárcel para el acusado y que indemnice a la víctima con 12.000 euros, ha considerado que durante el testimonio de la joven «todos» los presentes en la sala han apreciado al oírle hablar «algo que no era normal». «Es difícil creer que el acusado no supiera que tenía un retraso mental», ha añadido el fiscal, para quien la joven fue «utilizada como un objeto sexual, para satisfacer los deseos sexuales de Antonio y de otras personas».

También insistió en que la joven ha declarado que pese a que dijo que no quería tener relaciones con el acusado, éste «la puso contra la pared y la obligó».

Además, la acusación particular también ha insistido en que pese a que «físicamente no se aprecia discapacidad» en la víctima, «nadie que habla con ella puede no ver que hay algo que no cuadra», a lo que se suma que «ella ha referido que dijo que no y que la obligaron» a mantener relaciones sexuales con varias personas. Y, anticipándose a la petición que luego ha formulado el letrado de la defensa, ha considerado que no está justificado aplicar la atenuante de dilaciones indebidas, porque el hecho que hayan pasado siete años, se ha debido a que hay dos acusados en situación de rebeldía.

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