20.08.2019 |
El tiempo
martes. 20.08.2019
El tiempo
El Diario de Cantabria

TRIBUNALES

Los acusados de recibir droga en el Aeropuerto niegan los hechos

Un instante del juicio. /J. Ramón
Un instante del juicio. /J. Ramón
Los acusados de recibir droga en el Aeropuerto niegan los hechos

Los cinco acusados de formar parte de un grupo criminal dedicado a la recepción de paquetes en el aeropuerto Seve Ballesteros, que contenía cocaína que luego distribuían entre terceros, han negado los hechos y se han desvinculado de la pareja que recibió el paquete y que se encuentra en rebeldía. Según ha mantenido el fiscal en sus conclusiones, «evidentemente están conectados entre sí», incluido el trabajador del aeropuerto, para la recepción y distribución de cocaína que provenía de una estructura superior que enviaba la droga a través del aeródromo.

Sin embargo, el trabajador del aeropuerto ha declarado que él ya ha sido desvinculado de la «banda que operaba» en Madrid y que fue desarticulada días antes de los hechos que se han juzgado ayer en la Audiencia de Cantabria. Además, ha insistido en que en el Aeropuerto Seve Ballesteros no existe el tipo de controles de seguridad que se supone que el debía saltarse, apuntando que, además, él trabajaba para Ryanair, que «solo hace viajes europeos». «Es imposible que alguien me pagara por hacer algo que en este aeropuerto no se puede hacer», ha subrayado, negando también que en las conversaciones telefónicas que le fueron grabadas estuviera hablando de este asunto, sino de negocios que quería llevar a cabo en su país. 

Pero el paquete que contenía la cocaína (93 gramos) no llegó a Santander a través del aeropuerto, sino custodiado por agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera, a quienes se les había hecho entrega del envío en Lerma. Según han testificado estos, una vez en Santander, en colaboración con la Policía Nacional, el paquete fue llevado al domicilio al que estaba destinado, por un policía disfrazado de trabajador de una empresa de reparto. 

Este agente, según ha testificado, fue interceptado en la calle por una pareja (la que se encuentra en rebeldía) que quisieron recoger el envió. 

Al decirles que había que hacer la entrega en el domicilio, el joven se quedó en la calle y la mujer subió a la vivienda, que era el piso en el que residen otros dos de los acusados. Cuando la mujer firmó el albarán de entrega, la policía nacional intervino y registró la casa, donde no encontraron cocaína, pero sí una cuaderno con anotaciones que para el policía que intervino son «habituales en el tráfico de drogas». 

«Nadie nos pidió autorización para que enviarán un paquete a nuestro domicilio», ha declarado la mujer que vivía en ese piso, que también ha explicado que el cuaderno lo trajo de su país (Colombia) y las anotaciones son de ventas de comida y bisutería a las compañeras 

con las que estudiaba Enfermería. «No sé por qué Guillermo dio la dirección de mi casa», ha añadido, explicando que la relación que tenía con la pareja que quiso recibir el paquete, en el caso de él era inexistente, mientras que ella era la hermana de su marido, al que se le ha retirado la acusación por entender que no hay ninguna prueba que determine su relación con los hechos. 

Registro en Maliaño. Tras la detención de esa pareja, según han relatado los agentes, el operativo policial se trasladó a la vivienda en la que residían en Maliaño. En el registro de ese piso se intervinieron envoltorios y papelinas de cocaína (algo más de 20 gramos) y una báscula de precisión, entre otras cosas, que se encontraban en la habitación de otra de las acusadas. 

Esta ha declarado que cuando llegó a la casa se encontró con el registro ya en marcha, que la droga hallada estaba en el salón y que no sabía que estaba en su casa. Además, a preguntas de su abogado, ha afirmado que en ningún momento se le leyeron sus derechos ni se le dijo que calidad de qué se le preguntaba. Además, ha destacado que su marido (otro de los acusados) no vivía entonces en la casa, porque hacía «tres o cuatro meses» que se habían separado. 

Comentarios