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Un templo barroco con historia, leyendas y polémica en el corazón de Campoo

Iglesia de San Sebastián, en Reinosa. / A.S.

Un enclave estratégico que une Cantabria con la meseta y que conserva una de las iglesias más destacadas del barroco regional

Rodeada de altas montañas y alejada del mar, Reinosa ha sido desde hace siglos la principal puerta de acceso a Cantabria desde Castilla. Su ubicación estratégica la convirtió en un importante centro comercial y de paso para viajeros y comerciantes que transitaban entre la meseta y la costa.

Como capital de la histórica Merindad de Campoo, la villa experimentó un crecimiento sostenido desde la Edad Media, especialmente a ambos lados del puente sobre el río Ebro, donde comenzaron a erigirse imponentes casonas nobiliarias como la Casona de los Cossío.

Pero si hay un edificio que define la identidad artística de Reinosa, es sin duda la Iglesia de San Sebastián, el mejor exponente del barroco en la comarca de Campoo y una de las construcciones más representativas de este estilo en Cantabria.

Iglesia de San Sebastián: el esplendor barroco de Reinosa

Declarada Bien de Interés Cultural en 1983, la iglesia de San Sebastián se encuentra en el centro histórico de Reinosa, en la calle del mismo nombre y frente a la Plaza Juan XXIII. Se trata de un templo de grandes dimensiones, construido en sillería y con una estructura que combina elementos del siglo XVI y XVIII.

Aunque el edificio original se levantó en el siglo XVI, fue en el siglo XVIII cuando adquirió su aspecto actual, con la incorporación de su torre, la portada y la cúpula.

Exterior monumental y elementos simbólicos

El exterior de la iglesia destaca por su imponente torre barroca, con tres cuerpos escalonados rematados en una pirámide rodeada por una balaustrada. Según la leyenda, la piedra utilizada en su construcción procedería de las ruinas romanas de Julióbriga, aunque no hay evidencias documentales que lo confirmen.

La portada principal, en la fachada meridional, es un magnífico ejemplo de la estética barroca. Su diseño incluye un arco de medio punto apoyado en columnas, con pilastras decorativas a los lados y un gran escudo real de España en lo alto. En la cúspide, la imagen de San Sebastián preside el conjunto, recordando la devoción al santo patrón de la iglesia.

Una inscripción en la fachada documenta su construcción en 1774 bajo el reinado de Carlos III, con fondos municipales y bajo la supervisión del corregidor José de la Gándara Salazar.

Interior: retablos dorados y huellas del virreinato de México

El interior de la iglesia de San Sebastián sorprende por sus amplias dimensiones y la riqueza de su decoración. Dividida en tres naves, conserva una impresionante colección de retablos barrocos con abundante ornamentación dorada.

Destaca especialmente el retablo mayor, una obra barroca churrigueresca del siglo XVIII, en el que sobresalen las figuras de San Pedro, San Pablo y la Virgen, flanqueadas por columnas salomónicas. Se atribuye a los maestros de Siete Villas y su recubrimiento en oro habría sido financiado con riquezas donadas por el conde de Revillagigedo, un virrey de México originario de Cantabria.

Además del retablo mayor, la iglesia alberga otros altares de gran valor:

  • El retablo de la Veracruz, contemporáneo del retablo mayor.
  • El retablo del Sagrado Corazón y el de la Inmaculada Concepción, de finales del siglo XVIII.

Entre sus tesoros litúrgicos destacan también una gran custodia de plata de 1760 y dos lámparas de plata traídas desde México.

Polémicas y debates en torno al templo

Como ocurre con muchas iglesias españolas, la de San Sebastián de Reinosa ha estado envuelta en polémica en los últimos años debido a los símbolos franquistas que todavía se conservan en su fachada.

En la entrada principal se encuentra una inscripción dedicada a José Antonio Primo de Rivera, junto con una lista de vecinos fallecidos en la Guerra Civil pertenecientes al bando franquista. Este elemento ha generado debates sobre su eliminación, aunque a día de hoy sigue intacto.

Más recientemente, en 2020, el templo fue objeto de controversia por la restauración de un querubín en uno de sus retablos, un hecho que provocó críticas y comentarios en medios de comunicación y redes sociales.

Un enclave clave en la historia y el arte de Campoo

Reinosa, como capital de la comarca de Campoo, mantiene vivo su legado medieval, comercial y religioso. La Iglesia de San Sebastián, con su esplendor barroco y sus retablos dorados, representa el espíritu de una villa que, a lo largo de los siglos, ha sido puerta de entrada a Cantabria y testigo de la historia regional.

Visitar este templo es sumergirse en una época en la que la arquitectura y el arte servían como símbolo de poder y devoción, dejando un legado que aún hoy sigue siendo uno de los mayores atractivos de la localidad.