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El Diario de Cantabria

La crecida del río Hijar pone en alerta a los campurrianos

El río Híjar todavía baja muy crecido la mañana de ayer miércoles. / Queimadelos
El río Híjar todavía baja muy crecido la mañana de ayer miércoles. / Queimadelos
La crecida del río Hijar pone en alerta a los campurrianos

El Centro de Gestión de Emergencias 112 del Gobierno de Cantabria ha coordinado, desde el inicio de los fenómenos meteorológicos adversos, un total de 81 intervenciones derivadas de las 262 llamadas recibidas en relación al fuerte viento que azota Cantabria, que provocado la activación por parte de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) del aviso naranja (riesgo importante) por este fenómeno en la franja central de la región y del amarillo (riesgo) en la Cantabria del Ebro, mismo nivel de aviso que en el litoral, pero en este último área por costeros.

Los incidentes registrados desde la tarde del martes se corresponden en su mayoría con el desplome de árboles y ramas en calzadas y la red viaria, y cortes de suministro eléctrico o telefónico derivado la rotura de cableado provocado por las citadas caídas de vegetación, ha indicado el 112.

Aunque las rachas de viento han alcanzado esta madrugada en Cantabria los 87 kilómetros por hora en Alto Campoo y los 84 en Villacarriedo, están muy alejadas de las máximas de 177 kilómetros por hora que se han anotado en Cerler-Cogulla (Huesca) a las 4.00 horas y de los 167 de Cap de Vaqueira (Lérida). De hecho, las diez máximas registradas en España esta madrugada no han bajado de 104 kilómetros por hora.

Por su parte, el resto de valores extremos en la región corresponden a Reinosa con rachas de 81 kilómetros por hora, Castro Urdiales (80) y el aeropuerto de Santander (76).

CRECIDA DEL HÍJAR. Esta madrugada, además, se ha realizado un estrecho seguimiento de la crecida de los ríos, especialmente del Hijar a su paso por Reinosa, que a la 01.20 horas alcanzó el estado de prealerta, volviendo horas más tarde a niveles de caudal normalizados, como tienen a primera hora de este miércoles todos los ríos de la Cuenca Hidrográfica del Cantábrico a su paso por esta comunidad. Para realizar esta labor se constituyó un Puesto de Mando Avanzado (PMA) en el que participaron personal de la Dirección General del Interior del Gobierno de Cantabria, bomberos autonómicos, agentes de la Guardia Civil y voluntarios de Protección Civil, en coordinación con la sala del 112. Los efectivos estuvieron haciendo seguimiento de distintas zonas del río hasta que éste recuperó la normalidad.

Arturo Queimadelos informa desde Reinosa de que aunque la crecida del río Híjar la madrugada del miércoles, a su paso por Reinosa, no llegase a alcanzar la altura del 19 de diciembre del año pasado, superando los 3 metros y medio, no por ello, esta crecida de la Borrasca Bárbara, dejó de inquietar a los vecinos de las calles de Sorribero y Avenida de la Naval. El agua se quedó a 40 centímetros de desbordar los puntos más alto del muro del barrio de Sorribero.

La intensa lluvia caída durante casi tres días, esta vez no cogió de improviso a sus vecinos, que retiraron sus vehículos de la zona inundable, aunque es verdad que entre las incidencias se inundaron algunos sótanos y bajos. Y es que, la inundación del 19 de diciembre estaba todavía muy presente entre los vecinos de Reinosa. Pero, nada hacía presagiar que el río Híjar, que bajaba con 21 centímetros de altura a primeras horas de la mañana, y 34 centímetros a las cinco de la tarde, según datos facilitados por la tabla de precipitaciones de Meteocampoo, derivase en 65 centímetros a las 21 horas. No dejó de llover durante toda la jornada del martes, así que el nivel del agua continuaba creciendo hasta los 193 centímetros a las 3.15 horas, medidos en el aforador de la Confederación.

Uno de los vecinos de Sorribero que siguió los acontecimientos con mucha incertidumbre, y que tenía que trabajar por la mañana, declaró que se retiró hacia las cuatro de la madrugada cuando comenzó a descender el caudal del río.

De nuevo, las fuertes lluvias volvieron a sorprender a los vecinos de la calle Sorribero, porque según ellos, la Agencia Estatal de Meteorología no había avisado de la trascendencia de las fuertes lluvias registradas. Con este nuevo susto, los vecinos tanto de Sorribero como de la Avenida de la Naval recuerdan, la necesidad de iniciar los trabajos en serio de limpieza del río; porque debieran estar terminados para el mes de noviembre, no habiendo hecho casi nada las instituciones por el avance de las obras aunque en una reciente reunión, hayan prometido que se iniciarán en breve.

Cae un árbol en una finca particular en Selaya. Por otro lado, un árbol ha caído este miércoles sobre una finca privada en Selaya, desplomándose sobre el tendido eléctrico y arrastrando a su vez dos postes de sujeción de cableado de hormigón. Los bomberos del Servicio de Emergencias 112 del Gobierno de Cantabria han retirado el árbol y han liberado el paso por la calzada.

Al lugar se han desplazado también técnicos de la distribuidora de luz y agentes de la Policía Local, que han apoyado la intervención, según informa el 112 en su perfil de Twitter.

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