08.04.2020 |
El tiempo
miércoles. 08.04.2020
El tiempo
El Diario de Cantabria

Tanos es ‘Vernáculo’

Lleno ‘hasta la bandera’ en el centro cultural para la presentación del libro escrito por Lorenzo guerra Fernández «Que rinde tributo a aquellos que contribuyeron a esta esencia cántabra en nuestro pueblo»
Verdeja, López Estrada, Guerra, López Marcano, Cruz Viadero y González. / Hoyos
Verdeja, López Estrada, Guerra, López Marcano, Cruz Viadero y González. / Hoyos
Tanos es ‘Vernáculo’

1.250 nombres propios, 158 páginas, 34 testimonios orales, nueve fuentes documentales, ocho páginas de estadísticas -individuales y grupales- y 178 fotografías conforman ‘Vernáculo. El sonido taniego del abedul’, un libro escrito por Lorenzo Guerra Fernández, al que le avalan 1.000 partidos de bolos -siempre en las peñas de su pueblo- y 1.000 horas de trabajo para realizar una preciosa obra «que rinde tributo a aquellos que contribuyeron a esta esencia cántabra en nuestro pueblo, en especial a Genaro, y a los que seguimos luchando por su legado», afirma el autor, asegurando que en este libro «encontraremos un crisol de peñas, historias y anécdotas; una colección de vivencias taniegas que os harán recordar y que nos harán resistir».

El Centro Cultural de Tanos se quedó pequeño -lleno ‘hasta la bandera’- para acoger la presentación de esta bonita, emotiva y trabajada obra, que se convierte en el primer volumen de la colección ‘Vivencias Taniegas’, que pretende hacer un retrato etnográfico e histórico del pueblo de Tanos.

«¡Vamos Tin, al tiro!». Así comenzó Francisco Javier López Marcano la presentación, recordando lo que en sus años mozos se decían sobre los cutíos de Tanos, porque «recordar es volver a poner en el corazón, lo que en el corazón estuvo». El ex consejero haciendo gala de su habitual manejo del idioma, esta vez de una forma especial, porque ‘jugaba en casa’, aseguró que este acto «va más allá de la estricta presentación de un libro, porque está lleno de emotividad, porque habla de ti, de ti, de ti...» -señalando a los asistentes-, poniendo en valor el trabajo de Lorenzo Guerra, porque «ha escrito un libro para el recuerdo, una crónica historiada, que removerá nuestro recuerdos y nuestros sentimientos». 

«Decía Manuel Machado en uno de sus poemas que ‘una fiesta se hace con tres personas: uno baila, otro canta y el otro toca’. Aquí, uno baila, otro canta y otro juega» y en Tanos se ha jugado mucho y desde hace mucho tiempo, no en vano han pasado cincuenta años desde la primera liga federada en Tanos y hay que contarlo, porque lo que no se cuenta tarde o temprano se olvidará».

López Marcano, tras narrar algunas de sus vivencias bolística de la infancia, concluyó citando, algo que hace muchas veces, el artículo 30 del Título II del Estatuto de Autonomía de Cantabria que dice: «Corresponde a la Comunidad Autónoma de Cantabria, sin perjuicio de la obligación general del Estado, la defensa y protección de los valores culturales del pueblo cántabro». «Los bolos son nuestra esencia».

El autor Lorenzo Guerra Fernández tras agradecer las palabras de Francisco Javier López Marcano -que fue profesor suyo de Literatura- y la presencia de tantos «amigos y vecinos», aseguró que hacer este libro había sido «un premio», porque «he disfrutado muchísimo». Dijo que vernáculo es una palabra que le dejó «marcado» desde niño, que «Tanos es vernáculo, porque los bolos son propios de nuestra tierra, aunque como diría el Malvís, Tanos es rico en tradiciones», porque el baile y el folclore en Tanos tiene más de 500 años y no podía faltar un día como éste. Con una pequeña manifestación y una Jota Montañesa concluyó el acto.

Guerra también aseguró que este libro «va dedicado a Genaro, que creó un imperio y nunca se lo dijimos. Creó un estilo. Creó una peña y creó personas, a los que nos gusta ganar, pero también sabemos perder». «Genaro fue un gran aficionado a los bolos, pero la naturaleza no le regaló dotes para ser un gran jugador. Sin embargo, tuvo el acierto en crear una escuela de bolos y atraer a los niños del pueblo. Genaro falleció el 6 de marzo de 2016, pero cada vez que suenan los bolos tirado por alguno de los que por él pasamos, su espíritu bolístico seguirá vivo», concluyó el autor.

Si esta presentación había comenzado con la brillante prosa de Francisco Javier López Marcano, acabó un alto nivel, con las palabras del alcalde de Torrelavega, Javier López Estrada -el que a lo suyo se parece, honra merece-, que ha prologado este libro ‘Vernáculo. El sonido taniego del abedul’ con un precioso conjunto de palabras. «Aunque fuera exclusivamente por haberme permitido revivir pasajes de mi infancia acompañado de aquellos a quienes tanto añoro y a los que tanto debo, quedaría agradecido por tu invitación -en referencia a Lorenzo- a prologar este libro cuyos lectores tiene para mí el color de afecto, del respeto y la amistad...». «Ser un 50 por ciento de Tanos es un orgullo para mí y enriquecernos juntos con una obra como ésta, un orgullo para todos nosotros».

Comentarios