13.06.2021 |
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RUBÉN TÚÑEZ GONZÁLEZ

«Dudo mucho que en otro lugar hubiese estado mejor que en casa»

A punto de cumplir 43 años, el jugador de La Cavada va a iniciar su vigésimo primera temporada en la máxima categoría, diecisiete de ellas consecutivamente en su pueblo, en la Peña Riotuerto Sobaos Los Pasiegos, porque «por encima del dinero está el sentirte feliz». «Mi padre fue el que me inculcó esta afición y mi referente máximo», asegura

El jugador de La Cavada, en el tiro. / sergio iturbe
El jugador de La Cavada, en el tiro. / sergio iturbe
«Dudo mucho que en otro lugar hubiese estado mejor que en casa»

Profeta en su tierra. Representa a la perfección los valores del compromiso y de la deportividad. Vive para y por los bolos. En su día desechó numerosas ofertas que indudablemente iban a suponer una notable mejoría en su calidad de vida por defender los colores de una peña, cuyo escudo lleva grabado a fuego en su corazón. Herencia de su padre, que le inculcó esos valores, que hoy en día le sitúan como uno de los jugadores más queridos, no sólo por los cientos de compañeros con los que ha compartido bolera, sino por todo el mundo de los bolos a lo largo de más de tres décadas.

Le salieron los dientes en la bolera. Cuando apenas había comenzado a dar sus primeros pasos, a los cuatro años, ya lanzaba sus primeras bolas, siempre bajo la atenta mirada de un histórico, Mon Túñez, su padre, su referente y su primer monitor. A partir de ese momento y siempre dentro de su pueblo, en las diferentes peñas que había en la época, comenzó a fraguarse la historia deportiva de Rubén Túñez González (La Cavada, 24 de enero de 1978), que en pocos días cumplirá 43 años

Falta muy poco para comenzar la pretemporada de la que va a ser su vigésimo primera temporada en la máxima categoría, diecisiete de ellas consecutivamente en su pueblo, en la Peña Riotuerto, con lo cual establece un recórd de permanencia en la misma.

PREGUNTA: Pronto te caen 43 tacos, y parece que fue ayer cuando empezaste.

RESPUESTA: El tiempo pasa volando. Ya lo creo que sí. Desde los cuatro años y han pasado casi cuatro décadas. Cada vez que echo la mirada atrás me doy cuenta perfectamente que esto va demasiado rápido.

P: Recórd de permanencia en la Peña Riotuerto, y en pocos días arrancas con la temporada número 18 consecutiva, algo que nadie ha logrado en La Cavada.

R: Efectivamente, así es. Mi padre estuvo muchas temporadas, pero no de forma consecutiva. A esto tengo que añadir que estuve en la peña de La Helguera, que pertenece a La Cavada cuatro años más, por lo que mi vida deportiva la he pasado en casa se puede decir.

P: Con la bolera al lado de casa, en La Mina, con cuatro años, ya sabías lo que era el pulgar.

R: Sí. Ya me llevaba mi padre con él a entrenar y ahí empezó todo, yo creo que aprendí a andar dentro de la bolera. Mis primeros pasos en los bolos fueron de su mano, luego ya comencé en la EB Manuel García, cuatro años en La Helguera, una temporada en Renedo, seis en Pontejos, y desde el año 2003 en casa sin moverme. No es muy normal me imagino.

P: Y en todos estos años rechazando algunas jugosas ofertas, que no te faltaron.

R: La verdad es que no. Pero he valorado por encima de todas las cosas el hecho de estar en La Cavada muy a gusto, muy valorado y querido, y eso es prioritario en mi vida. Dudo mucho que en otro lugar hubiese estado mejor que en casa. Por encima del dinero está el sentirte feliz.

P: Como monitor, también algún que otro logro conseguido.

R: Pues sí. Ganamos una Liga Escolar sorpresivamente la verdad. No me lo esperaba para nada porque algunos jugadores llevaban tan solo un año jugando. Estuve dos años y ninguno de los chavales que tuve continuaron con los bolos.

P: En la EB Manuel García compartiste bolera con algunas futuras estrellas.

R: Ya lo creo. Por ejemplo, con Óscar González, que en aquellos años ya se veía que tenía clase y podía ser buen jugador. Estaba Óscar Carral también y me recuerdo que ganamos tres Ligas, dos infantiles, y una cadete. Muy buenos recuerdos tengo de aquellos años.

P: Una de tus características principales es la raza que le echas en la bolera.

R: Sí. Sobre todo cuando las cosas se tuercen hay momentos en los que tienes que cambiar la dinámica del partido o del concurso que estás haciendo. Si que me considero un jugador que no da nada por perdido, que lucha hasta el final.

P: Tu mejor año en peña, sin duda el 2015, cuando Riotuerto gana dos Copas.

R: Desde luego que sí. Quedamos segundos en Liga y ganamos dos Copas, una temporada para enmarcar. La Liga nos la jugamos en La Cavada, con la bolera llena, contra Hermanos Borbolla, y no pudo ser, pero la Copa que ganamos en El Verdoso con la bolera teñida de verde por nuestra afición  y la Copa Federación, que ganamos en la Severino Prieto son inolvidables para mi. En lo que se refiere a triunfos y títulos, sin duda la mejor de la Peña, se jugó muy bien toda la temporada.

P: Hablamos de tu trayectoria fuera de La Cavada, un año en Renedo, y ascenso.

R: Sí. Me acogieron fenomenalmente y me sentí muy querido. No se esperaba para nada el ascenso, pero comenzamos bien la Liga y formamos un buen bloque. Tanto Paqui del Campo como Alfredo Aja, Julián Gómez y yo, hicimos una buena temporada, y siempre le agradeceré a Jesús Vela su implicación y trato conmigo. Un año maravilloso, sin duda.

P: Y de Renedo a Pontejos, seis años que estuviste en Las Callejas.

R: Fueron seis años bonitos, al igual que en Renedo buena afición a los bolos; y con buenos compañeros de los cuales guardo gratos recuerdos. Muy bien tratado desde luego, que es lo principal.

P: Se dice que la afición de La Cavada es la que más entiende de bolos y la que más sigue a la Peña.

R: Bueno, la verdad es que nos apoya mucho, se desplaza a todas las boleras donde jugamos y es de agradecer. Pero también es crítica y no te regala los oídos, cuando juegas mal te lo dicen sin cortarse nada. Somos deportistas, y como tales, tenemos que aceptar lo mismo los aplausos cuando lo haces bien, que las críticas si lo haces mal, lo entiendo perfectamente.

P: En tu trayectoria por La Cavada, hubo algún que otro descenso también.

R: Sí, exactamente dos. Uno era más o menos esperado, pero el otro todo lo contrario. Recuerdo que esa temporada, por ganar estaban estipulados tres puntos, y uno por empatar. Sacamos nada más y nada menos que 12 empates, con lo cual descendimos. Al año siguiente, José Antonio Abascal confió en la base del equipo descendido y logramos ascender otra vez

P: De todos los concursos de Primera ganados, siempre hay uno que hace especial ilusión.

R: Claro que sí. Recuerdo preferentemente el que gané en un marco incomparable por aquellos años como era El Verdoso, a Lolo Lavid. Una final muy bonita, por cierto. Tengo muy buenos recuerdos de otro concurso que gané en Torrelavega a Emilio Antonio Rodríguez ‘Miliuco’.

P: Se puede decir que tus mejores momentos en las tres décadas que llevas jugando han sido la temporada reseñada 2015 con las dos Copas, y además...

R: Sin duda mis dos terceros puestos en el Regional de Orejo y esta última temporada en el Nacional de Torrelavega. En Orejo estuve muy bien jugando a mi mejor nivel y en la Severino Prieto, disfruté muchísimo, porque a mi edad subir al cajón como tercero sin duda que es bonito. Estuve muchas veces entre los ocho clasificados, pero me faltó suerte para meterme más arriba. Y otros momentos muy emotivos que he vivido han sido los ascensos, unos cuantos por cierto.

P: Me hablas del Nacional de Torrelavega. Se produjo un hecho casi insólito, embocas en cuartos, en semifinales y en la final, vaya pasada.

R: La verdad es que sí, no es habitual ni mucho menos. No soy un jugador que emboque mucho en concursos, salió así la cosa, cuestión de suerte. Porque en los bolos, como en todos los deportes, tienes que tener un poco de suerte a veces. En otros Campeonatos sufrí bolas quedas, todo lo contrario.

P: En la Severino Prieto observé un gesto de rabia impresionante mirando al cielo, cuando embocas en cuartos de final.

R: Llevaba muy bien las tres primeras tiradas, y en la cuarta, tras subir cinco bolos birlé solamente tres. No me ha ocurrido en mi vida, y estaba desencajado. Lo llevaba bien para hacer 118 bolos, que necesitaba para entrar en semifinales, y mantuve el tipo en la tirada siguiente con 16 bolos, pero en la sexta, con dos bolos y una blanca con las dos primera bolas de tiro, con la tercera emboqué. Y me salió esa rabia contenida que tenía dentro, desahogándome de esa manera. Luego, en semifinales birlé una bola de siete, y en cambio ni me inmuté, porque estaban saliéndome las cosas bien.

P: Conociendo a Rubén Túñez se que no me vas a destacar a ninguno de los compañeros que has tenido en los Campeonatos por parejas, ¿no es cierto?

R: Has acertado, pero la razón es que he tenido y tengo muy buena relación con todos ellos. Camus me pareció un compañero excepcional; David Cecín, Alberto Díaz, Chín Velasco, Jorge González, Iván Gómez, Jairo Arozamena y una larga lista lo mismo han sido muy buenos todos. Nunca se quejaron al mandarles birlar una bola, nunca hubo ni el más mínimo problema.

P: Espero tener más suerte si te pregunto por el mejor jugador que has visto en una bolera.

R: Te voy a contestar de otra manera, de cómo lo veo yo. Dejando a un lado a mi padre obviamente, porque siempre fue mi espejo, Tete Rodríguez era un espectáculo verle jugar a la mano; luego me quedo con la raza y el carácter de Rafael Marcos; y la clase que tenía Lucas Arenal. Siempre me fijé en Lucas, especialmente, pero hay que reconocer que Tete ha sido un fuera de serie, así lo dice su palmarés, porque ganaba casi todo.

P: Vas a finalizar tu periplo por los bolos de élite dentro de unos años y, de momento, sin ganar una Liga.

R: No me preocupa en exceso. Hay que ser realistas y pensar que hay otras peñas con mayor presupuesto que están por encima de nosotros. Va a ser una Liga de 30 partidos, muy larga, y vamos a ver si podemos aspirar a ganar una Copa. Tan sólo me preocupa estar bien, entrenar, y tratar de hacerlo lo mejor posible, implicado al máximo con mis compañeros, y si lo das todo, no estás obligado a más.

P: Llegan dos jóvenes jugadores a la Peña Riotuerto Sobaos Los Pasiegos.

R: Los conocemos bien. Adrián Díaz ya tiene experiencia en la máxima categoría y  es un buen jugador; y Miguel Hernando ha realizado muy buena campaña en Quijano. Creo que son dos jugadores con talento, que nos van a ayudar mucho, y seguro que van a crecer mucho deportivamente en La Cavada.

P: José Ramón ‘Mon’ Túñez.

R: Mi padre y mi amigo. Lo ha sido todo para mi. Me enseñó a dar mis primeros pasos, era muy crítico conmigo, cosa que le agradecía, porque servía para que mejorara mi juego, y la persona a la que recuerdo cada día. El que me inculcó esta afición por los bolos y mi referente máximo. Desgraciadamente falleció hace seis años, pero me queda su legado de vida, que por supuesto sigo al pie de la letra cada día.

P: Por cierto, que una tarde, todos los trofeos que guardaba en casa con mimo casi se los destrozas.

R: Sí. Cogí nueve de ellos y los coloqué encima de las estacas, enseguida empecé a lanzar piedras desde el tiro a los trofeos, y alguno de ellos sí que los jorobé.

P: Uno de los jugadores que pasaron a la historia con un birle de ocho bolos.

R: Eso es. Jugaba en la Peña de Solares por aquellos años, siempre me decía que a ver cuando iba yo a ser capaz de hacerlo.

P: Una tarde en Pontejos jugaba Riotuerto un partido importante. Se ganaba 2-3 y Rubén Túñez hizo una buena ‘parada’ a una bola lanzada por el árbitro que iba por el aire.

R: (Ríe) Yo cerraba aquella tarde, íbamos ganando, como dices, llevábamos 13 bolos y había que hacer 35 para ganar el partido. Me anuló una bola de cuatro que había sido ‘pasa’. En principio la dio por válida y ante las protestas de los jugadores de Pontejos la anuló, pero al cabo de un minuto o dos. Luego la devolvió a la zona de tiro por el aire, y la bloqué estilo ‘Yashine’, con mucha rabia por cierto, y la volví a poner en el sitio. Tras muchas discusiones quedó anulada.

P: Muchas jugadas buenas se han visto en El Parque de Maliaño, aficionados en pie aplaudiendo incluso por una buena jugada o un chico ganado. A Rubén Tuñez le pasó lo mismo.

R: Uff, que gran recuerdo tengo de aquella tarde. Desde el tiro subí consecutivamente dos bolas de cinco cada una desde los 20 metros. Ese momento no lo voy a olvidar jamás, y como dices, el público se puso en pie, y comenzó a aplaudir. Esa tarde jugábamos contra Puertas Roper un partido de Liga, es otra imagen para el recuerdo.

P: No te faltó nada en Entrambasaguas para tener que acudir al Centro de Salud.

R: No te creas, porque no es habitual en mí. Estaba a punto de ganar aquel concurso, cuando colé una blanca, y de la rabia que me dio, le dí una patada al tablón y a punto estuve de tener una lesión grave. Acabé el concurso cojeando y dolorido.

P: Te gusta el tenis y lo practicas. Y en alguna ocasión jugando a los bolos, hiciste de ‘ojo de halcón’.

R: Madre mía, sí. Jugábamos contra Construcciones Rocañín en La Cavada y el árbitro nos anuló una bola que había pasado el fleje claramente. Yo salí hacia la zona donde había aterrizado la bola y le marqué claramente donde había posado la bola, pero no hubo nada que hacer. Problemas con los árbitros lo hubo siempre y los seguirá habiendo seguro.

P: La próxima temporada, en el supuesto incierto de que todo se pueda desarrollar con cierta normalidad, con treinta partidos de Liga, más las Copas, Campeonatos, y concursos, bolos a gogó.

R: Ojalá que sea cierto. Será una señal inequívoca de que la Covid 19 la estamos dejando atrás. De momento no lo tengo nada claro a juzgar por las noticias que nos van llegando de otros países donde se va acentuando cada día. Y lo mismo ocurre en España, hay Comunidades que vuelven para atrás, espero que aquí en Cantabria seamos cautos y responsables, porque es la única manera de frenar esto que tantos estragos va a causar a la salud, principalmente, y a la economía.

P: La Cavada.

R: Mi pueblo.

P: Peña Bolística Riotuerto.

R: Mi casa.

P: La Mina.

R: Felicidad.

P: Bolos.

R: Pasión.

P: José Ramón Túñez.

R: Mi padre y mi guía.

«Dudo mucho que en otro lugar hubiese estado mejor que en casa»
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