rincones de cantabria

¿Sabías que aquí nació un escultor clave del siglo XX? Así es este pueblo cántabro

Localidad de SanCibrián en Bezana. / G.M.

La localidad costera alberga la ermita de San Cipriano, un templo del siglo XV, y es cuna del escultor Eduardo Anievas Bezanilla

A tan solo 2,9 kilómetros de la capital municipal, y a escasos minutos de la costa cántabra, se encuentra Sancibrián, una de las siete localidades que integran el término municipal de Santa Cruz de Bezana, junto con Soto de la Marina, Prezanes, Bezana, Maoño, Azoños y Mompía.

Con una altitud de 21 metros sobre el nivel del mar y una población que en 2008 alcanzaba los 1.905 habitantes, Sancibrián ha mantenido a lo largo de los siglos una identidad serena y localista, anclada en su tradición rural y su patrimonio histórico.

Un templo de piedra y memoria

Presidiendo el núcleo urbano, la Ermita de San Cipriano constituye uno de los elementos más representativos del conjunto. Levantada en el siglo XV y reformada en el siglo XVIII, se trata de una construcción de mampostería, de una sola nave, austera y de escasa altura, que conserva su esencia arquitectónica original.

El entorno de la ermita ha sido objeto de recientes mejoras urbanísticas, que incluyen la creación de un parque adyacente y la reordenación del acceso peatonal, lo que ha contribuido a consolidar este espacio como punto de encuentro vecinal y como enclave de referencia para quienes visitan el municipio.

Sancibrián es también lugar natal de Eduardo Anievas Bezanilla, escultor cántabro nacido en el siglo XX, cuya obra ha sido reconocida en distintos certámenes nacionales. La figura de Anievas forma parte del legado artístico de la comarca y refuerza el vínculo de la localidad con la creación contemporánea.