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Esta villa en Cantabria es el lugar donde los famosos van a desconectar del mundo

Una ruta por Rumoroso. / W.L
En la playa de Oyambre, una de las más espectaculares de Cantabria, se encuentra una casa que no deja indiferente a quien la ve

Se trata de Rumoroso, un lugar tan majestuoso como discreto, que se ha convertido en sinónimo de lujo, calma y exclusividad. Ubicada en un enclave privilegiado, rodeada por la naturaleza, el mar Cantábrico y los Picos de Europa, esta villa, perteneciente a la empresa Wishome, ha capturado los corazones de aquellos que tienen la suerte de alojarse en ella. Isabel Fernández, responsable de este proyecto único, comparte cómo nació esta idea que ha transformado la manera de entender el lujo.

Un proyecto con alma y vocación de hogar

La historia de Rumoroso comenzó en 2015, cuando Javier Javaloyes, marido de Isabel, compró la propiedad con la intención de alquilarla durante los periodos en que no estuvieran allí. "En principio, no me gustó nada la idea: compartir mi cama, mi sofá...", confiesa Isabel en una entrevista. Sin embargo, tras una propuesta de su marido, todo cambió. Él se comprometió a alquilarla solo a familias que conocieran y, de esta manera, comenzó a gestarse Wishome, una empresa dedicada a la renta de casas de lujo con un enfoque personalizado y familiar.

La filosofía de Wishome es clara: ofrecer a sus huéspedes una experiencia en la que el lujo no esté solo en los materiales, sino en el trato y la atención que se les brinde. Isabel pone todo su empeño en recibir a sus clientes como a amigos, cuidando hasta el último detalle para que se sientan como en casa. Un concepto de lujo que, para ella, está ligado a la conexión emocional que se establece entre el espacio y sus visitantes.

Un refugio de lujo en medio de la naturaleza

Al cruzar la puerta de Rumoroso, se percibe de inmediato una sensación de pertenencia. La villa está decorada con un gusto exquisito, donde cada rincón ha sido cuidadosamente diseñado para brindar confort y elegancia. En Rumoroso, el lujo se respira en la sencillez, y la decoración, de tonos suaves y materiales naturales, invita a relajarse y disfrutar del entorno. "Tratamos de que la gente se sienta como en casa", comenta Isabel. La armonía con la naturaleza circundante es total, logrando que el huésped se sienta parte de un paisaje que parece sacado de un sueño.

La villa cuenta con cuatro habitaciones y cuatro baños, y puede albergar hasta ocho personas. Además, dispone de un huerto ecológico, chimenea y acceso directo a la playa de Oyambre, una de las más bellas de la región. La experiencia de alojarse en Rumoroso va más allá de una simple estancia: es una inmersión en la tranquilidad y el bienestar. Isabel y su equipo se encargan de que no falte de nada: desde un delicioso desayuno con productos locales, hasta un servicio de concierge disponible las 24 horas, que se ocupa de cualquier necesidad o capricho.

Un lujo discreto y personalizado

La discreción es uno de los valores fundamentales de Wishome. Isabel subraya que, aunque celebridades como Shakira han pasado por Rumoroso en momentos de alto perfil mediático, el verdadero lujo radica en el respeto a la privacidad y en el trato exclusivo que se ofrece a cada huésped. "Nos gusta cuidar a quienes vienen a nuestra casa, pero no hablar de ellos", comenta Isabel con una sonrisa. La idea es mantener la confidencialidad y centrarse en lo que realmente importa: ofrecer una experiencia única e irrepetible.

El servicio de concierge de Wishome es otro de los pilares que hace que los huéspedes se sientan cuidados y atendidos en todo momento. Además, las villas ofrecen una amplia gama de actividades personalizadas, como clases de surf en la cercana escuela de la playa de Oyambre, para aquellos que buscan disfrutar del mar y la naturaleza. Tras un día de aventura, los huéspedes pueden regresar a Rumoroso para disfrutar de un delicioso cocido montañés o probar algunas de las famosas tartas de la pastelería local Las hijas de Pedro, conocidas por su exquisito hojaldre.

Un lugar de recuerdos y enseñanzas

Isabel reconoce que su hijo Juanjo, de 12 años, y con síndrome de Down, le ha enseñado a ver el mundo desde una perspectiva diferente. “Wishome es una filosofía de vida, una forma de entender lo que es importante y lo que no. Nos ilusionamos con las pequeñas cosas, que son las que al final definen lo grande", afirma Isabel. Esta visión de la vida es la que impregna la atmósfera de Rumoroso: un lugar donde cada detalle, cada gesto, está pensado para que el huésped viva una experiencia que va más allá del lujo material.

Más allá de Rumoroso: un imperio de casas exclusivas

Rumoroso fue la primera propiedad de la familia Javaloyes en su proyecto Reacciona, que posteriormente se expandió con la adquisición de otras villas cercanas, como La Gaviota y La Península, situadas en localizaciones igualmente excepcionales. Cada una de estas casas tiene su propio encanto, pero todas comparten la misma filosofía de lujo discreto, atención al detalle y respeto por el entorno natural.

“Todas están en ubicaciones excepcionales”, asegura Isabel, destacando que lo que realmente hace especial a cada uno de estos lugares es su capacidad para hacer sentir a los huéspedes que, por unos días, tienen el mundo a sus pies, pero con la sensación de estar completamente alejados del bullicio de la vida cotidiana.

El nuevo lujo: más allá de las comodidades, la experiencia

El concepto de lujo que ofrece Wishome a través de Rumoroso y sus otras propiedades no tiene que ver solo con la exclusividad, sino con la capacidad de ofrecer experiencias personalizadas que conecten a las personas con lo que realmente importa: el bienestar, la privacidad y la calidad de vida. En Rumoroso, cada detalle está pensado para que los huéspedes vivan una estancia inolvidable, marcada por el confort, la belleza y la discreción.

Así, Rumoroso se ha consolidado como uno de los destinos más exclusivos y deseados de Cantabria, un refugio de lujo donde la experiencia de sentirse como en casa es lo que realmente hace que este lugar sea único.