Así es el único lago natural de la región: te contamos por qué es un destino ideal para desconectar
Enclavado a las afueras de Rumoroso, una pequeña localidad del municipio de Polanco (Cantabria), se encuentra un verdadero tesoro escondido: el Pozo Tremeo, el único lago natural existente en toda la franja costera de Cantabria. Este rincón singular no solo destaca por su valor ecológico, sino también por su historia, leyendas y biodiversidad.
Un lago de origen kárstico con valor ecológico único
El Pozo Tremeo se formó por un colapso del terreno de origen kárstico, generando una laguna de aguas salinas con una profundidad de hasta 11 metros. Esta singularidad geológica fue uno de los motivos por los que en diciembre de 2016 fue declarado Área Natural de Especial Interés (ANEI), una figura de protección ambiental que garantiza la conservación de su entorno.
Con unas dimensiones de 75 metros de largo por 60 de ancho, el Pozo Tremeo se sitúa en un paraje rodeado de bosques y sendas naturales, ideal para paseos en familia y actividades de observación de fauna y flora. Desde sus orillas nace el arroyo Salín, un pequeño curso fluvial que completa este ecosistema excepcional.
Biodiversidad extraordinaria
Este pequeño lago esconde una riqueza biológica sorprendente. Se han identificado 218 especies de flora, entre ellas cuatro especies protegidas, y 169 especies de fauna, lo que convierte al Pozo Tremeo en un enclave de alta biodiversidad.
Entre sus habitantes se encuentran reptiles, mamíferos, aves e incluso invertebrados de especial interés, como el Lucanus cervus, el Cerambyx cerdo y el raro escarabajo Quaestus arcanus. Entre las aves se han contabilizado más de 100 especies, y entre los mamíferos, 43, incluyendo diversas especies de murciélagos.
Un entorno natural con senderos y accesos
El acceso al Pozo Tremeo se realiza fácilmente desde el núcleo urbano de Rumoroso, recorriendo apenas 500 metros desde el centro del pueblo por una carretera asfaltada. Un camino de madera señalizado conduce hasta un embarcadero decorativo desde donde se inicia un sendero circular rodeado de bosque, ideal para disfrutar en cualquier época del año.
Este sendero no presenta dificultad, aunque puede embarrarse tras días de lluvia. En el recorrido, perfectamente indicado, se encuentran escaleras de madera, ensenadas ideales para picnics, y puntos de observación de aves y anfibios, como la rana de San Antonio o el tritón ibérico.
Leyendas, tradiciones y misterios del lago
El nombre Tremeo proviene del latín tremere, que significa "tierra temblorosa" o "movediza", en referencia al carácter inestable del terreno kárstico que lo originó.
Durante siglos, los habitantes de Rumoroso empleaban el lago como "oráculo meteorológico". Lanzaban un trozo de tierra con maleza al agua y, según la dirección que tomaba, predecían el tiempo: si flotaba hacia el nordeste, se esperaba buen clima; si iba hacia el suroeste, era señal de lluvia.
También hay leyendas románticas asociadas al lugar: se dice que dos jóvenes enamorados cayeron desde un roble al pozo y allí descansan para siempre. Otra creencia popular afirma que, al mojarse en sus aguas, puede cumplirse un deseo.
Un enclave natural imprescindible en Cantabria
El Pozo Tremeo, por su carácter único en la costa de Cantabria, su belleza serena y su alto valor ecológico, se ha convertido en un símbolo del municipio de Polanco. Su visita es una oportunidad para disfrutar de la naturaleza en estado puro, aprender sobre el patrimonio natural cántabro y conectar con las tradiciones de sus habitantes.
Ideal para caminantes, familias, fotógrafos de naturaleza o amantes de lo auténtico, este pequeño gran lago sigue cautivando a quienes lo descubren.