No hace falta viajar a Grecia, este templo griego está en Cantabria
Este es el conocido como El Partenón Cántabro o la Iglesia de San Jorge, un monumento de estilo románico que encierra siglos de historia y una gran carga cultural.
Ubicada en la pequeña localidad de Las Fraguas, a solo 48 kilómetros de Santander, esta iglesia del siglo XIX es un auténtico tesoro escondido que ha pasado desapercibido en muchos itinerarios turísticos. No solo es una joya de la arquitectura románica, sino también un símbolo de la grandeza de Cantabria, una región que se distingue por su oferta cultural y su patrimonio arquitectónico de gran valor. A continuación, te invitamos a conocer más sobre su historia, localización y los lugares interesantes que podrás descubrir en sus alrededores.
Un Monumento de Imponente Arquitectura
El Partenón Cántabro, también conocido como la Iglesia de San Jorge, es una impresionante construcción que data de 1890 y fue encargada por los duques de Santo Mauro. Su construcción finalizó en 1917, con la inauguración oficial el 12 de octubre de ese año. Aunque su diseño y estilo son románicos, el templo tiene un aire monumental que recuerda a los grandes templos de la antigua Grecia, lo que le ha valido el apodo de "Partenón Cántabro".
Este templo románico fue edificado sobre las ruinas de una ermita medieval, y su finalidad original fue servir como panteón de los duques de Santo Mauro. Sin embargo, con el tiempo, el monumento fue donado a la comunidad local, lo que permitió su preservación y continuidad a lo largo de los años.
Una de sus características más destacadas son las 40 columnas de orden corintio que rodean el templo, 6 de ellas en la fachada principal. La estructura culmina en un frontón triangular, lo que otorga al edificio una magnificencia imponente. Los detalles arquitectónicos se completan con capiteles decorados con motivos vegetales y animales, que le dan un carácter único y diferenciado. Sin duda, la Iglesia de San Jorge se erige como uno de los ejemplos más singulares de la arquitectura románica en Cantabria, y uno de los grandes desconocidos de los monumentos en España.
Cómo Llegar al Partenón Cántabro
El acceso al Partenón Cántabro es sencillo. Desde Santander, basta con recorrer unos 40 minutos en coche hasta llegar a la pequeña localidad de Las Fraguas. Para llegar allí, se debe tomar la autovía A-67 Santander-Torrelavega y, a la altura de Torrelavega, continuar por la autovía del Cantábrico (A-8), en dirección a Asturias. Tras llegar a la salida 249, se debe tomar la carretera CA-135 en dirección a Comillas.
Una vez en la localidad de Arenas de Iguña, el templo está a tan solo un kilómetro de distancia, lo que permite también recorrer el trayecto a pie, si se prefiere. El recorrido desde el centro de Arenas de Iguña a la iglesia toma unos 15 minutos caminando.
Historia del Templo y su Significado Cultural
La Iglesia de San Jorge fue construida como panteón para los duques de Santo Mauro, una importante familia de la época, quienes mandaron edificar este templo en las cercanías de su palacio de los Hornillos. El palacio de los Hornillos, de propiedad privada y construido en el siglo XIX, sirvió como fuente de inspiración para la creación del Palacio de la Magdalena en Santander, lo que da una idea de la importancia y el impacto que esta familia tuvo en la región.
El templo no solo es un ejemplo arquitectónico, sino también un símbolo de la historia reciente de España. Durante la Guerra Civil Española, el edificio fue utilizado como cárcel por el bando republicano, lo que añade una capa más de relevancia histórica a su ya rica historia. A lo largo del tiempo, la iglesia ha sido restaurada en varias ocasiones para mantener su valor histórico y cultural, lo que asegura su preservación para futuras generaciones.
Qué Ver y Hacer en los Alrededores del Partenón Cántabro
Visitar el Partenón Cántabro es solo el comienzo de una experiencia única en el corazón de Cantabria. Si viajas desde Santander, no te puedes perder la oportunidad de explorar otras localidades cercanas, como Torrelavega y el fascinante laberinto de Villapresente, el más grande de España, formado por 4000 cipreses gigantes que crean una experiencia única para los visitantes.
Otra parada imprescindible es Puente Viesgo, una localidad encantadora que alberga las cuevas de Monte Castillo, consideradas entre las más importantes de Cantabria después de Altamira. Las cuevas El Castillo y Las Monedas son especialmente destacadas por sus pinturas rupestres. Además, Puente Viesgo cuenta con un balneario de aguas medicinales que ha sido un punto de referencia en la región desde la antigüedad, y la vía verde del Pas, que es ideal para un paseo en bicicleta o a pie.
El Partenón Cántabro, con su imponente arquitectura y su historia fascinante, es un claro ejemplo de lo que Cantabria tiene para ofrecer: un patrimonio lleno de riqueza cultural y monumental que se extiende más allá de los límites de la región, invitando a todos a descubrir la esencia de esta tierra única.