Gastronomía

Así es el local cántabro que arrasa en premios con su cachopo y su cocina tradicional

Un plato con cachopo que ofrece el restaurante. / A.E

Premiada como el Mejor Cachopo de Cantabria y finalista nacional, la Sidrería Cachopo Las Barricas destaca por su apuesta por la cocina de raíz y los sabores auténticos de la gastronomía cántabra y asturiana

La Sidrería Cachopo Las Barricas ha conseguido lo que pocos restaurantes logran en tan poco tiempo: convertirse en un referente indiscutible de la gastronomía cántabra y asturiana. Situado en un enclave privilegiado, su cocina auténtica, su apuesta por el producto local y su respeto absoluto a la tradición le han valido prestigiosos reconocimientos a nivel regional, nacional e internacional.

Con el Primer Premio al Mejor Cachopo de Cantabria, la sidrería ha escrito su nombre en letras de oro en el mapa culinario del norte de España. A este galardón se suma su condición de finalista al Mejor Cachopo Nacional, el Tercer Premio al Mejor Cocido Montañés de Cantabria y el Sexto Premio al Mejor Cachopo de Pescado del Mundo. Cuatro títulos que reflejan una trayectoria imparable basada en la calidad, el sabor y la pasión por la cocina de raíz.

"No hay amor más sincero que el amor por la comida", decía George Bernard Shaw. Y en Las Barricas, cada plato es una declaración de amor a Cantabria y sus sabores. Desde el primer momento, la carta despliega una selección de entrantes que evocan la esencia de la tierra: tablas de quesos artesanos, ensaladas que combinan ventresca y pimientos o el inconfundible queso de Tresviso, emblema de la montaña cántabra.

El restaurante mantiene viva la llama de los platos de cuchara tradicionales. La fabada asturiana y el cocido montañés, este último galardonado, son dos de sus grandes apuestas. Recetas cocinadas a fuego lento, donde cada cucharada es un homenaje a la cocina de las abuelas y a la cultura gastronómica del norte.

En el apartado de raciones, Las Barricas ofrece una carta que invita a compartir: rabas crujientes, croquetas caseras, chipirones encebollados o chorizo a la sidra. Cada elaboración respira autenticidad, apostando siempre por productos de proximidad y técnicas que respetan la esencia del ingrediente.

El cachopo, sin embargo, es la joya de la corona. El cachopo campeón de Cantabria, relleno de jamón, queso, bacon, cebolla caramelizada y queso de las Garmillas, se presenta como una obra de arte gastronómica. Pero no es el único: la carta incluye variantes como el cachopo de cecina y queso de cabra o una opción especial para celíacos, siempre acompañado de patatas doradas y ensalada fresca.

La calidad no se detiene en los cachopos. La carta de carnes y pescados muestra propuestas como jugosas carrilleras, entrecots en su punto exacto de cocción, chuletón de vaca de gran sabor o delicados chipirones encebollados. La merluza rellena y el pulpo a la gallega cierran un abanico de posibilidades para todos los gustos.

El espacio de Las Barricas es tan acogedor como su cocina. Dispone de una amplia terraza perfecta para los días soleados y un servicio atento que ofrece comidas y cenas para llevar, recoger o disfrutar en el propio restaurante, adaptándose a las necesidades de todos sus clientes.

Una buena comida pide un buen vino, y la bodega de Las Barricas no decepciona: referencias de Rioja, Ribera del Duero, albariños, blancos de Rueda y sidras naturales como la Viuda de Angelón, que rinden homenaje a la tradición sidrera asturiana.