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El Diario de Cantabria

Los quince positivos en el Cangas obligan a parar al Sinfín

El equipo cántabro era el único al que aún no le habían suspendido ningún partido, pero no podrá disputar la próxima jornada

Víctor Montesinos, con los brazos en alto. / Hardy
Víctor Montesinos, con los brazos en alto. / Hardy
Los quince positivos en el Cangas obligan a parar al Sinfín

El Liberbank Cantabria Sinfín es uno de los dos únicos equipos que ha podido disputar todas las jornadas celebradas hasta la fecha en la liga Asobal. El otro es el Atlético Valladolid, que, precisamente, fue el equipo que visitó La Albericia el pasado sábado. La diferencia está en que los pucelanos sí habían visto cómo les suspendían un partido pero justamente lo recuperó hace seis días al recibir en su pabellón al Logroño La Rioja. Si no sucede nada raro, el sábado a mediodía recibirá al Bidasoa y entonces se quedará en solitario como el único equipo con nueve partidos en su casillero porque al conjunto cántabro le tocará parar. El próximo fin de semana le correspondía medirse al Cangas a domicilio pero el municipio gallego está en alerta roja y en la plantilla se han detectado quince positivos.

De este modo, el partido quedará suspendido a falta de encontrar una fecha adecuada en la que poder disputarlo. Todo el equipo está confinado y, por lo menos, lo estará hasta la próxima semana tras detectarse el número masivo de positivos el pasado viernes. Por lo tanto, al equipo de Víctor Montesinos le tocará parar. Estaba teniendo suerte porque estaba librando pero ahora tendrá unos días por delante en los que, si sigue limpio de la presencia de coronavirus en su plantel, podrá pararse a reflexionar cómo va la temporada y a asentar facetas de su juego que, hasta la fecha, le están impidiendo avanzar y sumar puntos.

Suspender hasta nuevo aviso un partido contra un rival directo como Cangas puede tener su parte buena y su parte mala. La primera es que, para cuando pueda jugarse, Montesinos confía en tener ya disponible a Herrero Lon, que se ha perdido los dos últimos encuentros tras haberse tenido que retirar de la pista mediado el partido ante el Balonmano Logroño La Rioja y que, previsiblemente, tampoco podría haber jugado este domingo. La mala noticia está en que, posiblemente, el envite deba celebrarse, el día que se pueda celebrar, entre semana. Y eso limita mucho al Sinfín porque probablemente le deje sin poder contar con Diego Muñiz y Cristian Postigo, que, por motivos laborales, no suelen tener la posibilidad de desplazarse un miércoles lejos de Santander. Y son dos jugadores muy importantes y, sobre todo el primero, con un difícil recambio.

Ese partido contra Cangas, que suma tres puntos en siete partidos y que el curso pasado se libró del descenso al anularse todo descenso en el balonmano español, iba a ser un partido que marcara mucho el futuro de ambos clubes. Especialmente importante era para el Sinfín después del inicio de calendario que ha tenido que administrar en el primer cuarto de competición y de perder el pasado sábado ante el Atlético Valladolid en casa. Por fin iba a visitar la cancha de un rival directo en la que poder seguir avanzando pero tendrá que parar. De hecho, si no hay nuevas sorpresas en los próximos días, el siguiente partido de los hombres de negro debería ser de nuevo en casa y contra el Bidasoa. Es decir, contra otro ‘gallo’ de la categoría que, en principio, hará muy complicado sumar puntos. Lo bueno es que tiene dos semanas para preparar el encuentro y para seguir afinando su juego para, a la vuelta, afrontar una fase del calendario mucho más asequible y en la que de verdad se jugará la permanencia.

Lo cierto es que el balonmano español está sufriendo de manera evidente los efectos de la crisis sanitaria. El mejor ejemplo de ello es que en las dos últimas jornadas sólo se han podido disputar tres partidos de cada una de ellas y que, a día de ayer, sólo estaba previsto que se disputaran otros tres de la del próximo fin de semana. Todo ello, a expensas de que los clubes que, a día de hoy, libran lleguen intactos al sábado. Y no es fácil teniendo en cuenta la evolución que está teniendo la pandemia en los últimos días.

Los positivos detectados en varios equipos confirman que cuando entra el coronavirus a un vestuario es fácil que se extienda con cierta rapidez. Lo demuestra el caso del propio Cangas con quince casos detectados al mismo tiempo. Los primeros casos que se encontraron ya hicieron confinarse al Granollers, que fue el último equipo al que se midieron los gallegos, pero los jugadores del equipo catalán hicieron pleno de negativos en sus tests, por lo que ya pudieron volver a los entrenamientos. Lo que parece claro es que, al ser un deporte de contacto continuo, es más fácil que el Covid-19 se mueva más a gusto.

Por ahora, el Sinfín sólo ha tenido contacto con el Covid en pretemporada, la cual tuvo que interrumpir a las primeras de cambio y cuando estaba a punto de afrontar sus primeros partidos veraniegos. Sin embargo, el paso de los días terminó confirmando que había sido un falso positivo. El precio que tuvo que pagar el equipo de Montesinos fue empezar la competición oficial sin apenas haber podido jugar partidos de preparación. La tuvo que hacer sobre la marcha y con puntos en juego. Contra grandes rivales, además. Ahora, tendrá tiempo de parar para reflexionar sobre las conclusiones que puede sacar de este mes y medio largo de competición.

Los quince positivos en el Cangas obligan a parar al Sinfín
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