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El Diario de Cantabria

El gran salto pasa por Puente Genil

  • El Sinfín juega esta tarde en territorio cordobés con la intención de enlazar una segunda victoria consecutiva  
  • Pla y Rosa seguirán siendo las únicas bajas  
  • Se mide a un equipo lanzado que ha sumado siete de los últimos diez puntos
Diego Muñiz, frenando a un rival en defensa. / Cubero
Diego Muñiz, frenando a un rival en defensa. / Cubero
El gran salto pasa por Puente Genil

El Sinfín terminó la primera vuelta del curso pasado con quince puntos. Por aquel entonces, parecía una barbaridad, un logro que seguramente tardaría en repetir. Sin embargo, sólo doce meses después, está en disposición de igualarlo y, en el mejor de los casos, incluso de superarlo. Para esto último no tendría margen de error porque tiene once puntos y quedan seis por disputarse. Y los más asequibles son los cuatro primeros porque los dos últimos habrá que jugarlos en Artaleku, en la cancha de un Bidasoa que se mantiene a un gran nivel esta temporada. Ahí será difícil rascar. Mejor conseguir antes el botín.

Para alcanzar el objetivo que a buen seguro se habrán marcado en el vestuario santanderino, la actual es una semana clave. Como suele suceder cada diciembre, los partidos ligueros se agolpan en la primera quincena y se estrenaron los hombres de negro el pasado fin de semana con una solvente victoria contra el Balonmano Benidorm que le debe servir para coger carrerilla e ir a por los otros cuatro puntos que se jugarán esta semana. Los dos primeros serán esta misma tarde en Puente Genil y los dos siguientes el próximo sábado en La Albericia contra Anaitasuna. Es decir, que los dos siguientes contrincantes están con nueve puntos, dos menos de los que tienen los hombres de Reñones.

Se trata, por lo tanto, de una semana clave no sólo para seguir sumando puntos y alcanzar ese objetivo de igualar los quince con los que el equipo se comió el turrón el curso pasado, sino para mantener su estatus clasificatorio manteniendo a ralla a dos rivales que se pueden considerar directos. Se trata de un momento clave de la temporada, un momento que puede marcar hacia dónde va a mirar el equipo cuando vuelva a la actividad competitiva en febrero, y lo mejor es que suele estar a la altura. Al Sinfín le suele ir bien en estos acelerados tramos finales de las primeras vueltas.

El primer paso que hace complicada la empresa de hoy es el eterno viaje que hay que realizar para llegar a Puente Genil. Casi hay que cruzar la Península Ibérica de punta a punta. Y nunca es cómodo hacerlo en autobús. Al menos, la expedición pilotada por Rodrigo Reñones partió en la mañana de ayer hacia tierras cordobesas y ha hecho noche allí. Habrán podido descansar, dormir, estirar y aclimatarse antes de jugarse dos puntos tan importantes, por lo que el viaje no debería ser excusa. Además, al contrario de lo que ha sucedido en otros dos compromisos a domicilio que ha habido entre semana, esta vez sí jugarán Diego Muñiz y Cristian Postigo. Éstos no estuvieron ni en Ciudad Real en el partido copera ni en el partido imposible contra el Barcelona. Sus trabajos no lo permitían y eran encuentros en los que el entrenador iba a rotar al máximo, por lo que tampoco forzaron la situación haciéndoles perder días libres y demás. Hoy la situación es otra. Hoy estarán en la cancha porque el partido es muy importante.

siete de diez. Puente Genil puede sonar a poco y más aún teniendo en cuenta la preocupante situación clasificatoria que tenía hace apenas un mes. Sin embargo, su estatus ha cambiado. Se puede decir sin ruborizarse que se trata de uno de los equipos más en forma del campeonato. No es una afirmación valorativa, sino objetiva. De hecho, ha sumado siete de los últimos diez puntos que se han puesto en juego. Comenzó su enorme remontada empatando a 32 en Guadalajara y después ganó 30-26 a Puerto Sagunto. Dentro notaban que algo había cambiado porque siete días después fueron capaces de tutear de tal manera a una de las potencias de la competición, como es el Balonmano Logroño, que perdieron por un solo gol (35-34) en la capital riojana. A partir de ahí, el bando cordobés sumó dos victorias consecutivas, una contundente en casa (35-27) ante el colista Cangas y una por la mínima (24-25) pero de enorme mérito contra, quizá, la revelación de la temporada, que es Nava.

Esta racha que ha conseguido acumular el equipo cordobés le ha permitido levantar el vuelo tras un inicio de temporada especialmente complicado. Y cuando uno está lanzado como ahora están ellos, no quieren parar. Y ven la visita del Liberbank Cantabria como una gran oportunidad de seguir creciendo y terminar la primera vuelta a lo grande. Frenar esos cuentos de la lechera será el gran objetivo del equipo pilotado por Rodrigo Reñones, que deberá afrontar el encuentro con las mismas dos bajas que sufrió el pasado viernes, cuando no pudo contar con Alberto Pla ni con el portero Sergio Rosa. Los sitios de ambos serán ocupados por jugadores del filial como Leo Alonso e Israel Marín. Para ninguno de los dos serán una novedad formar parte de una aventura de Asobal.

Lo cierto es que el pabellón Alcalde Miguel Salas, que es donde juega el Puente Genil, no se le da mal al conjunto cántabro. Ha ganado allí en dos de sus tres visitas. Lo curioso es que ambas victorias fueron por la mínima: 25-26 el año del debut del Sinfín en la Asobal y 26-27 el curso pasado. La única victoria cordobesa también fue por un solo gol (26-25) y estos antecedentes invitan a pensar que habrá que acudir al partido con uñas que morder por el suspense que se anuncia. Es probable que sea un partido largo y hay que estar preparado.

Cuando se habla del equipo santanderino, todo pasa por la defensa. Y hoy tendrá que tener una especial vigilancia sobre la primera línea cordobesa, donde presumen de cañón tanto Juan Castro como Víctor Alonso. El primero de ellos es el segundo máximo artillero de la Asobal y el segundo es el quinto. Todo empieza, por lo tanto, por conseguir que estén incómodos y que no disfruten.

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