Tragedia en la final NBA: Haliburton se lesiona y Oklahoma es campeón
El base de Indiana se lesionó de gravedad en el primer cuarto del séptimo partido ante Oklahoma City Thunder y fue retirado entre lágrimas
La final de la NBA 2025 quedó marcada para siempre por una imagen devastadora: Tyrese Haliburton, el alma de los Indiana Pacers, se desplomaba en el parqué con gritos de dolor tras romperse el tendón de Aquiles. Ocurrió en el momento más decisivo, con el séptimo partido apenas comenzado, cuando su equipo soñaba con conquistar su primer título de la historia. Pero el baloncesto, cruel como pocas veces, se ensañó con quien más lo había dado todo.
Un regreso heroico que acabó en tragedia
Haliburton ya había sido duda por una distensión muscular en el gemelo derecho sufrida en el quinto encuentro de la serie. Contra todo pronóstico, forzó su regreso para disputar el sexto partido, donde fue clave en la victoria que llevó la serie a un séptimo definitivo. Pero el esfuerzo tuvo consecuencias fatales.
Apenas transcurrían cinco minutos del primer cuarto cuando, tras anotar tres triples consecutivos, intentó desbordar a Shai Gilgeous-Alexander, la estrella de los Thunder. De repente, el base de los Pacers cayó al suelo sin contacto, sin poder levantarse. Sus gritos desgarradores silenciaron el Paycom Center, y las miradas de sus compañeros, al borde del llanto, anunciaban la gravedad de lo que acababa de ocurrir.
Rotura confirmada y despedida entre lágrimas
Su padre confirmó durante el descanso lo que todos temían: Haliburton había sufrido una rotura del tendón de Aquiles, una de las lesiones más temidas en el deporte profesional. La escena fue dramática: el jugador, con la cabeza envuelta en una toalla, fue llevado por el cuerpo técnico al vestuario, entre lágrimas de impotencia por no poder ayudar a sus compañeros en la noche más importante de sus vidas.
En ese momento, el marcador estaba empatado (16-16), y Haliburton sumaba ya nueve puntos con un 3/4 en triples. Su influencia en el juego era total, y su ausencia pesó como una losa sobre el resto del encuentro.
El título se escapó: Thunder, campeones de la NBA
Pese al encomiable esfuerzo de los Pacers, el golpe emocional fue demasiado. Los Oklahoma City Thunder supieron imponer su físico, su defensa y, sobre todo, el talento de su MVP Shai Gilgeous-Alexander, para terminar llevándose el primer anillo de campeones de su historia.
Fue una noche de euforia y lágrimas. De éxtasis para Oklahoma, y de drama para Indiana, que vio cómo su líder, el arquitecto de su resurgimiento esta temporada, quedaba fuera de combate en el peor momento posible.
Una lesión que puede dejarle fuera toda la temporada
Más allá del título perdido, la preocupación en Indiana es ahora sanitaria. Las roturas de Aquiles suelen implicar entre 8 y 12 meses de recuperación, lo que pone en entredicho la presencia de Haliburton para la temporada 2025-2026. Su baja supondría un durísimo revés para unos Pacers que han construido su proyecto en torno a él.
Las reacciones no se han hecho esperar: jugadores como LeBron James, Stephen Curry o Jayson Tatum mostraron su apoyo en redes sociales, conmocionados por la crudeza de la lesión y el momento en que se produjo. "Esto es devastador. Tyrese es el alma de su equipo", escribió uno de ellos.
De estrella emergente a símbolo del sacrificio
Con tan solo 24 años, Haliburton se había convertido en uno de los referentes de la NBA. Líder en asistencias, cerebro del equipo y símbolo de una franquicia que renació esta temporada, fue All-Star y guía espiritual de los Pacers en su camino hasta las finales. Su carácter sereno y su entrega sin fisuras lo convirtieron en un ídolo en Indianápolis.
Ahora, ese camino brillante se ve interrumpido por un obstáculo monumental. Pero si algo ha demostrado Haliburton es que no se rinde. Y aunque su cuerpo ha dicho basta, su espíritu competitivo ya prepara el regreso.