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Todo o nada, el Real Madrid se juega su futuro europeo en una noche de alto voltaje

El ganador asegurará su lugar en los playoffs y se medirá con desventaja de campo contra el Fenerbahçe 
Los jugadores del Real Madrid celebran su última victoria en la Euroliga. / RMB
Los jugadores del Real Madrid celebran su última victoria en la Euroliga. / RMB

El Real Madrid se juega este martes mucho más que un partido. Por primera vez en su historia europea, el club blanco afronta el Play-In de la Euroliga, una experiencia inédita para una entidad acostumbrada a acceder directamente a los Playoffs. El sistema, instaurado en la pasada temporada para los equipos clasificados entre el 7º y el 10º puesto de la fase regular, pone al conjunto de Chus Mateo ante un desafío tan nuevo como potencialmente peligroso.

Con seis victorias consecutivas en Euroliga y siete en los últimos ocho partidos, el Madrid llega en un gran momento de forma. Sin embargo, su irregular arranque de temporada ha acabado penalizándole con la séptima plaza, lo que le obliga a jugarse el billete para los cuartos de final a partido único. Esta noche (21:00 horas, Movistar Arena) se mide a un rival imprevisible: el Paris Basketball, el conjunto dirigido por Tiago Splitter, que ya ha demostrado ser uno de los equipos más alegres y peligrosos de la competición.

Un rival explosivo... y reciente

El antecedente más cercano entre ambos, disputado el pasado 3 de abril, es todavía fresco en la memoria del aficionado. Aquel 105-104 sin prórroga en el Movistar Arena fue uno de los mejores partidos de la temporada regular, un auténtico festival ofensivo en el que Paris anotó 19 triples y llevó al límite al Real Madrid.

El balance histórico favorece al conjunto blanco, que ha ganado los dos únicos partidos entre ambos equipos en esta edición: el de la ida en la capital francesa y el citado duelo en Madrid. Sin embargo, en un cruce a partido único y frente a un equipo con tanto talento individual como anarquía táctica, la incertidumbre es máxima. “Me espero al mejor Paris posible. Si el otro día nos metieron 19 triples, mañana serán 20. Espero que podamos ganar el partido independientemente de lo bien que jueguen ellos”, advirtió Chus Mateo en la previa.

El dominio de Tavares y el factor físico

Si hay un nombre propio que puede desequilibrar este cruce, ese es Walter Tavares. El pívot caboverdiano ha sido nombrado MVP de marzo y abril en la Euroliga, lo que lo convierte en la gran amenaza interior para los parisinos, que ya sufrieron su impacto en ambos partidos: 10 puntos y 14 rebotes en París, 15+9 en Madrid. La superioridad del gigante blanco en la pintura es, en teoría, un arma letal que los de Splitter no han sabido frenar.

El técnico brasileño, que en su etapa como jugador fue un pívot de referencia, sabe mejor que nadie el problema que supone Edy bajo los aros. Y el equipo francés no tiene un antídoto fiable contra él. Pero el Paris Basketball compensa ese déficit interior con dinamita exterior. T.J. Shorts, su gran estrella, no jugó en el primer duelo entre ambos y anotó 24 puntos en el segundo. Junto a él, jugadores como Hifi, Ward, Jantunen o el ausente Maodo Lo han dado un salto de calidad esta temporada, usando el escaparate de la Euroliga para revalorizar sus carreras.

¿Qué está en juego?

Si el Real Madrid gana este martes, se clasificará para los Playoffs como séptimo clasificado y se medirá a Fenerbahce en una eliminatoria al mejor de cinco partidos, con desventaja de campo.

En cambio, si el equipo blanco pierde ante el Paris Basketball, todavía tendrá una segunda oportunidad el viernes. Entonces, se enfrentaría al ganador del Bayern Múnich - Estrella Roja, con una plaza de octavo en juego. Pero eso supondría un doble desgaste y un cruce posterior con Olympiacos, líder de la fase regular.

Una noche que puede marcar el rumbo

El Play-In no es solo una novedad en el camino del Real Madrid hacia la Final Four, sino también una prueba de fuego para comprobar hasta dónde puede llegar este equipo en un formato más incierto, menos manejable desde la experiencia o la tradición. El margen de error es mínimo, y la exigencia, máxima.

Esta noche, el Madrid no solo se juega el pase, sino su prestigio en Europa y su capacidad para reponerse a una temporada compleja. Fiesta o drama. Playoffs o pesadilla. Todo se decidirá en 40 minutos (o más) en el Movistar Arena.

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