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Todo por decidir: así llegan Madrid y Barça a la jornada más dramática de la Euroliga

Tavares celebra la canasta que le dio la victoria al Real Madrid. / Euroleague
Las calculadoras echan humo. Las emociones, al límite. Y el destino del Real Madrid y del FC Barcelona se decidirá en menos de 24 horas

La Euroliga 2024-2025 vive su momento más decisivo con una última jornada absolutamente crucial para dos de los clubes más emblemáticos del baloncesto europeo: el Real Madrid y el FC Barcelona. Ambos equipos han llegado a este punto con un balance de 19 victorias y 14 derrotas, lo que los mantiene en la pelea directa por evitar el peligroso Play-In y asegurar su presencia en los Playoffs de manera directa. No obstante, las combinaciones de resultados posibles, a falta de tres encuentros por disputarse este viernes, mantienen múltiples escenarios abiertos, algunos favorables y otros especialmente comprometidos para los equipos españoles.

En el caso del Real Madrid, la victoria agónica conseguida este jueves en Belgrado ante el Partizán (89-91) le ha dado un respiro importante, pero no la clasificación directa para la siguiente ronda. De hecho, a pesar de ese triunfo, el equipo de Chus Mateo aún no tiene garantizado su pase directo a los cuartos de final, ya que todo dependerá de lo que ocurra en los encuentros que completan la jornada: el Anadolu Efes contra Zalgiris Kaunas, el Barça contra la Virtus de Bolonia, y el Panathinaikos contra el Estrella Roja.

El equipo blanco ocupa actualmente la quinta posición, pero podría terminar quinto, sexto o incluso séptimo en función de los resultados. Si el Efes pierde su partido ante Zalgiris, el Madrid permanecería quinto, independientemente de lo que ocurra en los demás encuentros. Si, en cambio, el equipo turco gana y el Barcelona pierde ante Virtus, el Madrid caería a la sexta posición. El escenario más delicado para los blancos se daría si tanto el Efes como el Barça vencen, lo que provocaría que el Real Madrid caiga a la séptima posición, lo que le obligaría a disputar el Play-In, una eliminatoria a partido único en la que el margen de error es inexistente.

En el Play-In, el séptimo clasificado se enfrenta al octavo, y el ganador obtiene directamente una plaza para los cuartos de final. El perdedor aún tendría una segunda oportunidad enfrentando al ganador del duelo entre el noveno y el décimo clasificado, también a partido único. Es decir, el Madrid, de terminar séptimo, tendría dos opciones para avanzar, ambas en casa, pero expuesto al riesgo de no acceder a la fase final si falla en ambas ocasiones.

En el caso del FC Barcelona, la situación es incluso más compleja. El equipo azulgrana, que cerrará la fase regular este viernes ante la Virtus de Bolonia en el Palau Blaugrana, podría terminar desde quinto hasta décimo, dependiendo no solo de su resultado, sino también de lo que ocurra en los partidos de sus rivales directos. Para ser quinto, el Barça necesita ganar su encuentro y que el Efes también lo haga ante Zalgiris. Este sería el escenario ideal para los de Joan Peñarroya, ya que además condenaría al Madrid al séptimo lugar y, por tanto, al Play-In.

Si el Barça gana y el Efes pierde, los azulgranas terminarían sextos, mientras que si pierden su partido y Zalgiris gana, quedarían en la octava posición. Pero los escenarios más críticos son los que podrían dejar al Barça como noveno o décimo clasificado, obligándole a disputar dos partidos fuera de casa para alcanzar los cuartos. En caso de derrota ante la Virtus y de victoria del Estrella Roja ante el Panathinaikos, el Barça cerraría la fase regular en la décima plaza, el peor de todos los escenarios posibles. En esa situación, su primer rival en el Play-In sería el Paris Basketball, en una eliminatoria sin margen de error.

Así, tanto el Real Madrid como el Barça llegan al final de la fase regular con un sinfín de posibilidades, algunas de ellas favorables, otras muy comprometidas. A los blancos, que ya han asegurado al menos el séptimo lugar, les queda la esperanza de un tropiezo del Efes para evitar el Play-In. Por su parte, el Barça necesita imperiosamente ganar, no solo para evitar una caída estrepitosa en la clasificación, sino para seguir aspirando a un puesto con ventaja de campo en la siguiente fase.

Ambos equipos han sido protagonistas de una temporada irregular, con altibajos y momentos brillantes, pero ahora todo se define en una sola jornada, en un puñado de partidos que determinarán si siguen adelante con la tranquilidad que otorga el pase directo o si deberán pelear su continuidad a vida o muerte en una eliminatoria de Play-In. Las calculadoras están sobre la mesa y los nervios a flor de piel. La última jornada de la Euroliga ha llegado, y tanto Real Madrid como FC Barcelona están ante una encrucijada decisiva en su camino europeo.