Real Madrid supera al Lleida, pero deja dudas con una actuación irregular
El Real Madrid se llevó un trabajado triunfo ante el Hiopos Lleida (85-78) en un partido con altibajos. Los blancos brillaron en una primera parte casi perfecta, pero una desconexión tras el descanso dio alas al equipo visitante, que estuvo cerca de una remontada épica. El choque dejó sensaciones encontradas: por un lado, el potencial ofensivo del Madrid, y por otro, la incapacidad de mantener la concentración durante los 40 minutos.
Primera mitad arrolladora del Real Madrid
El técnico Chus Mateo había advertido sobre la necesidad de respetar al rival, y los suyos salieron con intensidad y eficacia. El Madrid dominó completamente los dos primeros cuartos, mostrando su mejor versión ofensiva y defensiva. Al descanso, los blancos lideraban con un contundente 51-25, apoyados en un acierto deslumbrante desde el triple (10/17, 58%) y en tiros de dos (9/13, 69%).
Los parciales de 28-13 y 23-12 desarbolaron al Lleida, que se mostró inoperante en ataque, especialmente desde el perímetro, con un 0 de 14 en triples en los primeros 20 minutos. La defensa del Madrid asfixió a los visitantes, provocando constantes errores, y en ataque, los locales movieron el balón con fluidez, destacando jugadores como Rathan-Mayes (16 puntos) e Ibaka (15 puntos).
Reacción del Lleida y desconexión madridista
El descanso marcó un cambio radical. El técnico visitante, Gerard Encuentra, pidió a los suyos más actitud, energía y orgullo, y su mensaje surtió efecto. El Lleida salió al tercer cuarto con un planteamiento renovado, anotando tres triples consecutivos en menos de un minuto y transformando su 0% en acierto exterior en un arma letal.
Mientras tanto, el Madrid se desconectó por completo. La apatía y la falta de intensidad permitieron al Lleida recortar distancias con un parcial de 15-34 en el tercer cuarto, dejando el marcador en un inquietante 66-59. Los visitantes, liderados por Hasbrouck (15 puntos) y Bropleh (18 puntos, 7 en los instantes finales), demostraron que no habían venido a rendirse.
Un final con suspense
En el último cuarto, el Madrid intentó recuperar el control, apoyándose en acciones clave de Llull, Abalde y un inspirado Rathan-Mayes. Cuando los blancos alcanzaron una ventaja de 14 puntos (79-65) a falta de 3:28, parecía que el partido estaba decidido. Sin embargo, una nueva relajación y los puntos consecutivos de Bropleh acercaron al Lleida a sólo tres puntos (81-78) con 22 segundos por jugar.
Finalmente, el Madrid selló la victoria desde la línea de tiros libres, evitando un susto mayor. Facundo Campazzo, que terminó con 26 minutos en pista debido a las complicaciones del partido, resumió la clave del encuentro: "Si no juegas los 40 minutos con energía y actitud, es muy difícil ganar hoy en día".
El equipo de Chus Mateo, que sólo anotó un triple en la segunda mitad tras los 10 del primer tiempo, mostró una preocupante irregularidad que ya se vio en su reciente derrota ante el Anadolu Efes en Euroliga. Sin embargo, aprovechó el partido para dar descanso a piezas clave como Tavares, que sólo jugó ocho minutos.
El Lleida, pese a la derrota, dejó una buena imagen en la segunda mitad, especialmente por la labor de Hasbrouck y Bropleh. Su reacción dejó en evidencia las lagunas del Madrid y demostró que incluso los equipos más potentes no pueden bajar la guardia.