El Real Madrid paga caro su falta de puntería y se juega la vida contra el Bayern
El Real Madrid sufrió una dura derrota en el Play-In de la Euroliga ante el París Basketball (73-81) en el Movistar Arena, en una noche marcada por la brillante actuación de TJ Shorts y las sombras ofensivas del equipo blanco, especialmente en dos de sus principales referencias exteriores: Mario Hezonja y Dzanan Musa.
El conjunto dirigido por Chus Mateo, que llegaba en buena forma tras encadenar varias victorias en la fase regular, se vio superado por la intensidad, el talento y la valentía del equipo francés. Ahora, sin margen de error, deberá superar el viernes al Bayern Múnich, que llega con confianza tras imponerse en la prórroga al Estrella Roja.
TJ Shorts, el verdugo del Madrid
Con 23 puntos y 9 asistencias, TJ Shorts volvió a convertirse en una pesadilla para el Real Madrid, como ya lo fue hace apenas unas semanas en un duelo de fase regular que terminó con marcador de 105-104. Esta vez, sin llegar a cifras tan altas, el base estadounidense supo controlar el ritmo del partido, castigar con penetraciones y tiros clave, y liderar una propuesta ofensiva dinámica y eficaz.
Además de Shorts, Hifi brilló con triples decisivos, incluido uno prácticamente desde su casa, y Jantunen sentenció con otro lanzamiento exterior cuando el Madrid aún soñaba con la remontada.
Tavares, Musa y Hezonja: factores decisivos
Uno de los puntos más determinantes del encuentro fue el problema de faltas de Walter Tavares, que apenas pudo disputar 14 minutos y cuya ausencia penalizó enormemente a los blancos. El caboverdiano cometió dos faltas muy pronto, recibió una técnica por protestar y acumuló la cuarta mediado el tercer cuarto. Ibaka y Garuba cumplieron en la rotación, pero no lograron neutralizar el impacto que tiene Tavares en defensa y rebote.
Mario Hezonja (8 puntos con 2/8 en triples) y Dzanan Musa (3 puntos en todo el partido) estuvieron completamente anulados, como reconoció después el entrenador rival, Tiago Splitter, quien confesó que ese había sido uno de los principales objetivos del planteamiento táctico del París. La falta de acierto exterior (7 de 27 en triples) y varios errores en tiros cercanos a canasta completaron un partido gris del Madrid.
Campazzo y el espíritu de lucha
En medio del apagón general, Facundo Campazzo fue el gran faro del equipo: 17 puntos, 5 asistencias y mucha energía defensiva, siendo clave en varios parciales que devolvieron la esperanza al Madrid. Deck, Feliz e incluso Abalde aportaron en momentos puntuales, pero los blancos nunca lograron tener control real del partido. Ni siquiera cuando llegaron a colocarse 67-68 a cinco minutos del final. El último cuarto fue parisino, como también lo fue el ritmo y la confianza.
Hezonja: “Si no metes canastas, no puedes ganar”
Mario Hezonja fue directo tras el partido:
“Ha sido un mal partido. Ellos tenían las ideas muy claras y nosotros venimos sufriendo toda la temporada. Si no metes ni una, no puedes pensar que vas a ganar”, declaró el croata en ‘Onda Cero’.
Sus palabras reflejan no solo autocrítica, sino también frustración por la inconsistencia ofensiva del equipo, especialmente en un duelo de esta trascendencia.
Chus Mateo: “Tuvimos ansiedad”
El entrenador madridista asumió que el equipo no estuvo a la altura emocional ni táctica en los momentos clave:
“Tuvimos cierta ansiedad por querer ponernos por delante. En esas situaciones, hay que tener más calma y elegir mejor las opciones”, explicó.
También admitió que la baja influencia de Tavares condicionó todo el plan de partido:
“Le necesitamos. Hoy lo hemos echado de menos”.
El viernes, una ‘final’ contra el Bayern
El Madrid se enfrentará ahora al Bayern Múnich en un duelo a vida o muerte. En juego: el último billete para los Playoffs de la Euroliga. En caso de victoria, el premio será un cruce durísimo ante Olympiacos, líder de la fase regular y con factor cancha.
La situación ha virado de favorita a crítica para una plantilla que aspiraba a todo y que ahora camina sobre el alambre. A la espera de una reacción, este viernes será otra noche para apelar a la historia, el orgullo… y, sobre todo, al acierto. Porque como dijo Hezonja, sin canastas, no hay milagro posible.