BALONCESTO

El Real Madrid encuentra en Campazzo el liderazgo que necesitaba

El Real Madrid encontró estabilidad, carácter y claridad en torno a Campazzo. / EP
En una noche marcada por el silencio del pabellón, Campazzo fue la voz que ordenó al Real Madrid y le permitió dejar atrás un inicio lleno de dudas

Campazzo volvió a alzar la voz cuando más lo necesitaba el Real Madrid y lideró un triunfo sólido ante el Maccabi en un partido marcado por el silencio de un pabellón vacío. A puerta cerrada y sin el empuje habitual de su afición, el conjunto blanco encontró en su base argentino el faro necesario para encarrilar una victoria clave en la Euroliga.

El Real Madrid tuvo que sobreponerse a un inicio irregular, especialmente en el apartado defensivo, una tónica que se ha repetido durante buena parte de la temporada. Los blancos fueron a remolque en los primeros compases, concediendo demasiadas facilidades y permitiendo que el Maccabi tomara ventaja en el marcador. Solo una reacción final antes del descanso, a base de acierto exterior, permitió a los de Chus Mateo llegar vivos al intermedio.

La segunda parte cambió por completo con la aparición de Campazzo. El argentino firmó una auténtica lección magistral desde la dirección, marcando el ritmo del partido y castigando cada desajuste defensivo del rival. Bajo su mando, el Real Madrid desplegó su mejor versión, con un parcial demoledor que rompió definitivamente el encuentro.

Junto a Campazzo, Hezonja volvió a ser determinante. El croata aportó puntos, intensidad y carácter en los momentos decisivos, convirtiéndose en el socio perfecto para un base que dominó todas las facetas del juego. También fue clave la presencia interior de Tavares, que impuso su físico en la pintura y sostuvo al equipo en ambos lados de la pista.

El dominio blanco se hizo total tras el descanso. El Maccabi se vio superado por la intensidad defensiva y la claridad ofensiva del Real Madrid, que llegó a manejar ventajas amplias sin sufrir sobresaltos en el tramo final. El partido quedó sentenciado mucho antes del último cuarto, algo poco habitual esta temporada.

Más allá del resultado, la noche dejó un hito histórico. Tavares se convirtió en el máximo reboteador de la historia de la Euroliga, un registro que confirma su impacto y su regularidad como uno de los pívots más dominantes de la competición. Un logro que llegó en silencio, sin público, pero con el mismo peso simbólico.

El Real Madrid sumó así un triunfo necesario para mantenerse firme en la pelea europea. En una noche extraña y sin ruido, Campazzo volvió a demostrar que su liderazgo no entiende de contextos y que, incluso en el silencio, sabe marcar el camino.