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Peñarroya, tras la derrota del Barça y la grave lesión de Metu: "Es otro día negro"

El técnico del Barcelona, Joan Peñarroya. / x
El técnico azulgrana lamenta la pérdida del ala-pívot por toda la temporada y reconoce que "el vestuario está roto"

El F.C. Barcelona sufrió una de sus noches más amargas en el Palau Blaugrana. No solo dejó escapar una victoria que tenía en la mano ante el Bayern Múnich (101-102), sino que perdió para lo que resta de temporada a Chimezie Metu, quien sufrió una grave rotura en el tendón de Aquiles de su pierna derecha.

Tras el partido, un visiblemente afectado Joan Peñarroya no ocultó su frustración. "Hoy es otro día negro para nosotros. La lesión de Metu nos deja destrozados. Es un golpe muy duro y el equipo está tocado", declaró en sala de prensa.

El Barça, golpeado por las lesiones

El técnico catalán recordó que la situación en la enfermería azulgrana es ya límite. A las bajas de Nico Laprovittola y Juan Núñez, que no volverán esta campaña, se suma la de Jan Vesely, cuya recuperación avanza pero no estará listo, como mínimo, hasta mediados de abril. Además, el fichaje invernal Raul Neto, llegó lesionado y acabó rescindiendo contrato por sus problemas físicos.

"Lo más importante ahora es Metu", recalcó Peñarroya, que evitó pronunciarse sobre la posible llegada de refuerzos o sobre la continuidad del jugador estadounidense en el equipo.

Un vestuario al límite

Más allá de la derrota contra el Bayern, Peñarroya admitió que el equipo está viviendo un momento crítico. "El vestuario está roto. Son demasiados golpes seguidos. Vamos a seguir peleando por meternos en los 'playoffs' de Euroliga, pero el equipo está al límite", confesó.

En cuanto al partido, el entrenador azulgrana lamentó la desconexión en el tramo final. "Teníamos el partido ganado, pero se nos acabaron las ideas. Perdimos seis balones en el último cuarto y no estuvimos acertados", analizó. "Llegamos fundidos y no supimos cerrar el encuentro".

Ahora, con un calendario exigente y una plantilla mermada, el Barça deberá encontrar la forma de reponerse para no perder el tren de la Euroliga. Pero en el horizonte, más allá de la competición, la gran incógnita es si el equipo será capaz de sobreponerse a tantos golpes.