Golpe del Real Madrid: ficha a un exNBA para salir de su crisis
El Real Madrid de baloncesto sigue dando pasos firmes en la planificación de su plantilla para esta exigente temporada 2025/26. En medio de un delicado momento competitivo, especialmente en sus partidos como visitante, el club blanco ha cerrado el fichaje del pívot ucraniano Alex Len, un jugador con pasado en la NBA, que llega para reforzar el juego interior y cubrir la salida del angoleño Bruno Fernando, recientemente traspasado al Partizán de Belgrado.
El movimiento ha sido confirmado por su agente, Michael Lelchitski, a través de SIG Sports, adelantándose incluso a los medios estadounidenses: "Alex Len ha llegado a un acuerdo multianual con el Real Madrid", anunció. El gigante ucraniano, de 2,13 metros y 113 kilos, no logró asegurar su continuidad en la plantilla de los Sacramento Kings, y su desvinculación de la NBA ha abierto las puertas para un nuevo reto en Europa.
Formado en el Dnipro y posteriormente en la Universidad de Maryland, Len fue seleccionado en la quinta posición del Draft de 2013, y a lo largo de sus doce temporadas en la NBA ha defendido los colores de equipos como Phoenix Suns, Atlanta Hawks, Toronto Raptors, Washington Wizards, Sacramento Kings y Los Angeles Lakers. Aunque sus cifras recientes han sido discretas —1,6 puntos y 2,1 rebotes en 8,3 minutos por partido la temporada pasada— su experiencia, físico y presencia en la pintura pueden resultar claves para un Madrid que busca soluciones inmediatas en su juego interior.
Len no llega a un equipo cualquiera: aterriza en una plantilla repleta de talento y exigencia, liderada ahora por el veterano técnico Sergio Scariolo, con quien el pívot ya coincidió durante su etapa en los Raptors. El objetivo es claro: formar una dupla poderosa en la zona junto a Walter Tavares, uno de los pilares del equipo blanco.
Un fichaje que llega en plena crisis de resultados
El fichaje se produce en un contexto deportivo delicado. El Real Madrid ha perdido todos sus partidos como visitante esta temporada: cinco de cinco, cuatro en Euroliga y uno en Liga Endesa. Tras la reciente derrota en Múnich (90-84), Scariolo ofreció una visión crítica sobre el rendimiento de su equipo.
Según el técnico italiano, el equipo volvió a repetir errores que ya se están convirtiendo en patrón: "Una vez más, tuvimos lapsos de concentración que duraron demasiado. No estábamos preparados al inicio del tercer cuarto, y eso nos costó el partido", lamentó, visiblemente molesto por la falta de reacción de sus jugadores. Además, señaló que la defensa en la segunda mitad estuvo por debajo del nivel aceptable, y que la circulación del balón fue pobre, con tiros forzados y malas decisiones ofensivas.
Scariolo fue directo: “No buscamos al jugador libre, tomamos tiros malos y forzados, lo cual no es el camino. Especialmente fuera de casa, no es la forma de ganar partidos de baloncesto”, advirtió, subrayando que los problemas de concentración son más graves cuando se repiten partido tras partido.
En rueda de prensa, completó su análisis con una reflexión más amplia: “Hicimos una buena primera mitad, pero al comenzar el tercer cuarto volvimos a caer. No reaccionamos como equipo, ni defendimos ni movimos el balón con inteligencia. Permitimos un 68% en tiros de dos, muchos bajo el aro. Eso no puede pasar”.
Un cambio necesario en la rotación interior
La incorporación de Alex Len llega, por tanto, como una respuesta a dos necesidades urgentes: reforzar el juego físico bajo los tableros y reinyectar competitividad y energía a un grupo que, por ahora, no logra despegar lejos del WiZink Center. Su experiencia en la liga más exigente del mundo y su capacidad para intimidar en la pintura ofrecen una variante diferente que puede ser clave en la rotación interior.
Con los retos inmediatos de la Euroliga y la Liga Endesa, el Real Madrid necesita recuperar sensaciones cuanto antes. El calendario no da tregua, y en apenas 48 horas el equipo volverá a competir, con la presión de mejorar su imagen fuera de casa. El fichaje de Len podría ser ese golpe de efecto necesario para reactivar a un equipo que, pese a su plantilla de primer nivel, sigue buscando estabilidad en su juego y resultados en territorio hostil.