No hace falta ir a Pamplona: este rincón de Cantabria también es famoso por los encierros
Declarados Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2019, los encierros son una muestra de la pasión por las tradiciones taurinas de la región y una cita ineludible para los amantes de este tipo de festejos.
Una Historia de Solidaridad y Tradición
La historia de los Encierros de Ampuero se remonta a 1941, cuando una crecida de los ríos Asón y Vallino inundó los corrales de la plaza de toros de La Nogalera, poniendo en peligro a las vaquillas que se encontraban allí. En respuesta a esta emergencia, un grupo de vecinos, entre los que se encontraba Juan Garmendia, decidió trasladar los animales a una finca cercana de la familia Talledo.
El éxito de esta acción improvisada dio pie a la creación de un nuevo evento: el primer encierro organizado, que se celebró al año siguiente. En sus primeros años, se utilizaban palos de eucalipto para vallar el recorrido y se corrían vaquillas, las cuales fueron sustituidas por novillos en los años siguientes. Con el paso del tiempo, el festejo fue evolucionando y, en 1969, pasó de celebrarse un único encierro a dos, y en 1981 se añadió un tercer encierro, completando la jornada con tres carreras por las calles de Ampuero.
El Festejo: Una Fiesta de Velocidad y Tradición Taurina
Los Encierros de Ampuero se celebran al mediodía, y el recorrido, que tiene una duración aproximada de cinco minutos, se desarrolla en las calles del pueblo, comenzando y terminando en la plaza de toros de La Nogalera. Una de las características más distintivas de este evento es que los espectadores pueden seguir el encierro desde un vallado sólido, que garantiza la seguridad tanto de los participantes como del público.
El recorrido del encierro transcurre por el Puente Grande y la calle José Antonio, hasta llegar a la altura del Hostal La Pinta, donde los novillos y cabestros son dirigidos hacia la plaza de toros.
El festejo sigue un cronograma específico marcado por los tradicionales chupinazos (bombas de fiesta). El primer chupinazo indica la apertura de los corrales y el inicio de la salida de los novillos y mansos al ruedo. Un segundo chupinazo señala la apertura de la puerta exterior de la plaza de toros, mientras que el tercer chupinazo advierte que la manada ha comenzado el recorrido por las calles. El último chupinazo, al cerrarse la puerta de la plaza de toros, anuncia el final del encierro.
Más Allá del Encierro: Un Programa Completo de Actos Taurinos
Además del encierro principal, la festividad de los Encierros de Ampuero incluye una serie de eventos taurinos y festivos que enriquecen la celebración. Entre estos se incluyen corridas de toros, corridas de rejones, y encierros infantiles, donde los más pequeños tienen la oportunidad de participar en su propia versión de los encierros.
El evento también acoge un concurso de recortes, en el que los toreros muestran su destreza y valentía al enfrentarse a los novillos en una prueba de habilidad y control. Estos actos taurinos, junto con el ambiente festivo, convierten a los Encierros de Ampuero en un evento único que atrae tanto a locales como a turistas, consolidándose como una de las principales celebraciones taurinas de Cantabria.
Un Encuentro con la Tradición y la Cultura Local
Los Encierros de Ampuero son más que un simple festejo taurino; son una celebración que refleja la rica tradición cultural de Cantabria. En cada chupinazo, en cada carrera y en cada evento, se vive la pasión por el mundo taurino, pero también el sentido de comunidad y el orgullo por las costumbres que se han transmitido de generación en generación.
Con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional, los Encierros de Ampuero han ganado aún más reconocimiento, y su popularidad continúa creciendo, atrayendo cada año a más visitantes que buscan disfrutar de un evento lleno de emoción, adrenalina y la calidez de un pueblo que preserva sus tradiciones con orgullo.

