terremoto

Birmania, devastada: el seísmo deja al menos 1.002 víctimas mortales y 2.376 heridos

Un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudió el centro de Myanmar el 28 de marzo de 2025, con temblores que se sintieron incluso en el distrito Jatujak de Bangkok. / EP
Con el país sumido en una guerra civil, el terremoto ha colapsado hospitales, infraestructuras y la capacidad de respuesta del gobierno militar

El poderoso terremoto de magnitud 7,7 que sacudió Birmania (Myanmar) este viernes ha dejado ya más de mil víctimas mortales, en lo que se ha convertido en el peor desastre natural del país en lo que va de siglo. Según los últimos datos ofrecidos por la junta militar birmana este sábado por la mañana, al menos 1.002 personas han perdido la vida, mientras que 2.376 resultaron heridas y otras 30 permanecen desaparecidas.

«Según las últimas estadísticas recopiladas hasta el momento, un total de 1.002 personas murieron debido al terremoto en todas las zonas afectadas del país. Se informa que 30 personas están desaparecidas y todavía se está recopilando información detallada», señaló la Junta en un comunicado televisado por la cadena estatal MRTV.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) situó el epicentro del terremoto cerca de la ciudad de Mandalay, la segunda más grande de Birmania, a menos de 20 kilómetros de Sagaing, una localidad monástica a orillas del río Ayeyarwady. La profundidad del seísmo fue de apenas 10 kilómetros, lo que multiplicó su impacto destructivo.

Apenas unos minutos después del primer temblor, una réplica de magnitud 6,7 sacudió la región, incrementando el caos y los daños estructurales. El USGS emitió una alerta naranja, la segunda más alta en su escala de peligrosidad, estimando inicialmente un balance de víctimas entre 100 y 1.000 personas, cifra que se ha visto superada.

Mandalay, epicentro del dolor

El líder de la Junta Militar, el general Min Aung Hlaing, se desplazó este sábado en helicóptero a Mandalay para inspeccionar los daños. La ciudad, con una población de más de un millón de personas, ha quedado parcialmente devastada. Numerosos edificios se han derrumbado, hospitales han sido evacuados, y miles de ciudadanos han pasado la noche en la calle, ante el temor a nuevas réplicas.

El hospital principal de Mandalay se encuentra colapsado, y muchos de los heridos están siendo atendidos en carpas improvisadas y sobre el asfalto, ante la falta de camas y suministros.

Ayuda internacional y solidaridad regional

Desde este sábado han comenzado a llegar equipos internacionales de rescate. Uno de los primeros en aterrizar fue un grupo de rescatistas enviados por China. El presidente Xi Jinping envió un mensaje oficial de condolencias a Min Aung Hlaing, asegurando que el país está dispuesto a ofrecer toda la ayuda necesaria para las tareas de búsqueda, atención médica y reconstrucción.

Impacto regional: Tailandia también golpeada

El temblor no solo afectó a Birmania. En Tailandia, el seísmo se sintió con intensidad, especialmente en Bangkok, donde un edificio de 30 plantas en construcción colapsó. Las autoridades tailandesas han confirmado al menos diez fallecidos y decenas de desaparecidos, atrapados entre los escombros. El número total de víctimas podría aumentar a medida que avanzan las operaciones de rescate.

Además, se ha declarado el estado de emergencia en la capital tailandesa, y se han suspendido servicios de metro y transporte público en zonas sensibles.

Este terremoto golpea a Birmania en un momento especialmente frágil. Desde el golpe militar de 2021, el país ha estado sumido en una guerra civil, con múltiples regiones controladas por grupos insurgentes étnicos. La crisis humanitaria ya afectaba a más de 20 millones de personas, según estimaciones de Naciones Unidas.

La inestabilidad política y el colapso institucional dificultan enormemente la gestión del desastre y la distribución de ayuda. Las comunicaciones son irregulares, muchas carreteras han quedado inutilizadas, y la llegada de equipos de rescate a las zonas más afectadas sigue siendo un gran desafío.

¿Y ahora qué?

El gobierno birmano ha declarado el estado de emergencia en al menos seis regiones del país, incluidas Mandalay, Sagaing, Bago, Naipyidó y partes del estado de Shan, y ha pedido ayuda internacional urgente.

El número de víctimas podría aumentar en las próximas horas conforme se logre acceder a zonas rurales o a comunidades aisladas. Además, persiste el riesgo de réplicas fuertes, lo que complica aún más las labores de rescate.

Se trata del terremoto más fuerte registrado en Birmania en lo que va del siglo XXI, superando incluso el de agosto de 2016, que tuvo una magnitud de 6,8 y causó tres muertos. Este nuevo sismo ha reabierto el debate sobre la vulnerabilidad sísmica de la región, situada en la convergencia de las placas tectónicas euroasiática e india.

Mientras tanto, la población trata de recomponerse en medio del dolor, la pérdida y el miedo, aferrándose a la esperanza de que la comunidad internacional responda con la urgencia que la catástrofe exige.