Putin se disculpa con el líder azerbaiyano

Putin admite que defensas aéreas rusas derribaron avión azerbaiyano en Kazajistán: 38 muertos

Imagen del lugar del accidente aéreo cerca de Aktau. Un avión de pasajeros Embraer 190, operado por Kazakhstan Airlines y con número de vuelo J2-8243, se estrelló mientras cubría la ruta de Bakú a Grozni. Según el Ministerio de Situaciones de Emergencia de Kazajistán, 28 personas sobrevivieron al incidente. A bordo viajaban 67 personas, incluidos 62 pasajeros y 5 tripulantes. Las operaciones de rescate continúan. Foto: Europa Press / Contacto / Isa Tazhenbayev

Putin admite que defensas aéreas rusas derribaron un avión de Azerbaijan Airlines, matando a 38 personas en Kazajistán. Tensión internacional y exigencias de justicia aumentan.

El presidente ruso, Vladimir Putin, reconoció el sábado que las defensas aéreas rusas fueron responsables del derribo accidental del avión de Azerbaijan Airlines que se estrelló en Kazajistán, causando la muerte de 38 personas.

Putin calificó el suceso como un «trágico incidente» durante una llamada telefónica con su homólogo azerbaiyano, Ilham Aliyev, y ofreció disculpas oficiales. La declaración se produjo tras días de especulación y acusaciones sobre la responsabilidad de Rusia en el desvío y caída del vuelo J2-8243.

Ataques con drones y caos aéreo: El detonante de la tragedia

Según el Kremlin, el incidente ocurrió cuando las defensas antiaéreas rusas estaban activas cerca de Grozni, en la región de Chechenia, debido a un ataque con drones ucranianos.

«Los sistemas de defensa aérea estaban en alerta máxima para repeler un ataque, lo que llevó a una identificación errónea del avión civil», explicó Dmitry Yadrov, jefe de la agencia de aviación civil rusa (Rosaviatsia).

El vuelo, que había despegado de Bakú, se dirigía a Grozni cuando fue desviado debido a la niebla y la saturación del espacio aéreo. Tras realizar dos intentos fallidos de aterrizaje, el piloto decidió redirigirse a Aktau, en Kazajistán, pero el avión fue alcanzado por fuego antiaéreo antes de llegar.

Pruebas preliminares apuntan a un impacto externo

El ministro azerbaiyano de Transporte, Rashan Nabiyev, confirmó que los primeros análisis y los testimonios de los supervivientes apuntan a un impacto externo como causa del accidente.

«Los agujeros en el fuselaje trasero del avión son consistentes con daños por metralla», señalaron expertos en aviación.

Mientras tanto, el portavoz de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Kirby, declaró que Estados Unidos ha detectado «indicios tempranos» de que el avión fue derribado por sistemas rusos, aunque pidió esperar los resultados de la investigación internacional.

El horror en el aire: Testimonios de los supervivientes

Sobrevivientes del accidente relataron que el avión volaba en círculos sobre Grozni mientras se oían explosiones cercanas. Momentos después, una sacudida violenta precedió la caída del aparato.

«Oímos un estallido fuerte y luego el avión empezó a inclinarse», dijo un pasajero al medio Trend News.

En el accidente murieron los dos pilotos y 36 pasajeros, mientras que 29 personas sobrevivieron, incluidas dos niñas. Muchos fueron trasladados a hospitales con quemaduras graves y heridas por metralla.

Respuesta internacional: Condenas y llamadas a la rendición de cuentas

El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, declaró el 26 de diciembre como día de luto nacional y exigió una investigación transparente.

«No dejaremos que este crimen quede impune. Esperamos respuestas y acciones claras por parte de Rusia», afirmó Aliyev en un comunicado.

Organismos internacionales como la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) han solicitado acceso inmediato a las cajas negras del avión y han advertido sobre los riesgos de volar cerca de zonas militarizadas.

Un precedente alarmante para la aviación civil

El derribo del avión azerbaiyano recuerda al vuelo MH17 de Malaysia Airlines, abatido en 2014 por un misil ruso en el este de Ucrania, dejando 298 muertos.

«Este es otro recordatorio de que el espacio aéreo en zonas de conflicto sigue siendo un campo minado para la aviación civil», declaró Matt Borie, director de inteligencia de Osprey Flight Solutions.

Expertos advierten que la creciente militarización del cielo aumenta el riesgo de errores fatales y llama a reforzar las normas internacionales sobre el uso de defensas antiaéreas.

Reacciones de Rusia: Compromisos y ambigüedades

Aunque Putin reconoció la responsabilidad parcial de Rusia, evitó admitir explícitamente que el avión fue derribado por error. En su declaración, insistió en que las defensas aéreas estaban respondiendo a un «ataque legítimo» por parte de Ucrania y prometió revisar los protocolos militares.

«Lamentamos profundamente esta tragedia y garantizaremos compensaciones adecuadas a las familias afectadas», aseguró Putin.

Sin embargo, líderes occidentales criticaron la postura rusa como un intento de minimizar la gravedad del incidente.

El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, exigió una «rendición de cuentas completa» y advirtió sobre «posibles sanciones adicionales» contra Rusia si no coopera con las investigaciones.

Un incidente que resuena en tiempos de guerra

El siniestro del vuelo J2-8243 ha profundizado las tensiones diplomáticas en una región ya afectada por el conflicto entre Rusia y Ucrania, además de avivar temores sobre el uso indiscriminado de sistemas de defensa aérea.

Familiares de las víctimas piden justicia, mientras las investigaciones avanzan en un clima de incertidumbre política y dudas sobre la seguridad aérea en áreas de conflicto.«Los cielos deberían ser seguros, no campos de batalla», concluyó el presidente de Azerbaiyán en su mensaje a la nación.