Adiós a la "chica de los dientes separados": La trágica partida de la icónica modelo de los 90
La industria de la moda se viste de luto tras el fallecimiento de la supermodelo británica Georgina Cooper a los 46 años. La icónica maniquí, íntima amiga de Kate Moss y emblema de la generación de los años 90, ha dejado un profundo vacío en el mundo de la moda tras una carrera que marcó la estética de la época.
Cooper se encontraba de vacaciones en la isla griega de Kos junto a su esposo, Nigel, con quien se había casado hace solo unos meses. Mientras disfrutaban de su estancia, comenzó a sentirse mal y fue trasladada al hospital local. Debido a la gravedad de su estado, fue necesario un avión ambulancia para llevarla a Creta, donde fue ingresada en cuidados intensivos. Pese a los esfuerzos médicos, falleció cinco días después. Su cuerpo ya ha sido repatriado a Inglaterra, donde familiares y amigos lamentan su partida.
Desde muy joven, Georgina Cooper destacó en el mundo de la moda. A los 13 años, su madre la inscribió en el concurso Elite Look of The Year, donde obtuvo el tercer lugar. Esta experiencia la llevó a ser descubierta y fichada por la agencia Premier Model Management. Su primer gran logro llegó cuando tenía solo 15 años y apareció en un video musical de Bon Jovi, lo que marcó el comienzo de su ascenso como una de las modelos más influyentes de su generación.
La "chica de los dientes separados", como era conocida cariñosamente en el ambiente de la moda, logró convertir su singular apariencia en su sello distintivo. Georgina posó para célebres fotógrafos como Corinne Day y Elaine Constantine y fue rostro de portadas icónicas como Vogue y The Face. También desfiló para prestigiosas casas de moda como Calvin Klein, Helmut Lang y Giorgio Armani. En los años 90, su presencia y estilo encarnaron el espíritu de la Cool Britannia, una época en la que Londres marcaba tendencia en el arte y la moda.
A pesar de su exitoso ascenso, Cooper optó por retirarse de las pasarelas a principios de los 2000 para dedicar su tiempo a su hijo, Sonny. Desde entonces, se había involucrado en el sector hotelero en Kent y llevaba una vida más tranquila, lejos de los focos.
Su fallecimiento ha sido un duro golpe para quienes la conocieron y compartieron momentos con ella. La modelo Erin O’Connor la describió como una persona "cálida y generosa", mientras que Jade Parfitt recordó con nostalgia su sentido del humor y encanto. Dean Goodman, su exagente, destacó que "Georgina amaba Grecia y tenía grandes planes para el futuro junto a su marido".