Cantabria reconoce a Álvaro Pombo, símbolo de su literatura y tradición
María José Sáenz de Buruaga entregó la Medalla de Oro de Cantabria a Álvaro Pombo en un emotivo encuentro en Madrid, destacando su contribución literaria y su vínculo con la región
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha llevado a cabo una emotiva entrega de la Medalla de Oro de Cantabria al renombrado escritor santanderino Álvaro Pombo, en una ceremonia especialmente celebrada en la residencia del autor en Madrid, debido a su delicado estado de salud. Este acto, que se describió como «íntimo y entrañable», ha tenido lugar en un contexto único, donde la relación personal y el reconocimiento institucional se entrelazan de manera profunda. La ceremonia no solo destacó la figura de Pombo como un escritor destacado de la literatura española contemporánea, sino que también subrayó su conexión duradera y significativa con Cantabria, la tierra que lo vio nacer y que siempre ha sido el origen y la inspiración de gran parte de su obra.
Buruaga, durante la entrega, reconoció la trascendencia de la carrera literaria de Pombo, resaltando que su legado forma parte esencial del patrimonio cultural tanto de Cantabria como de la sociedad española en general. La presidenta destacó que Pombo, a lo largo de su extensa trayectoria, ha sido un autor clave en la cultura española, y subrayó que la repercusión de su obra ha sido fundamental no solo para su región natal, sino para la literatura contemporánea en su conjunto.
Según Buruaga, «la vida y la obra de Álvaro Pombo forman parte de un patrimonio común que hemos de celebrar y agradecer», apuntando que el escritor ha sido capaz de proyectar «la voz de Cantabria en el mundo», una proyección que, más allá de los límites geográficos, ha llevado consigo siempre las raíces y la esencia de su tierra.
Vínculo profundo con Santander
La presidenta también hizo hincapié en el vínculo profundo que Pombo ha mantenido con su ciudad natal, Santander. A pesar de que su carrera lo llevó por distintos destinos, su relación con Cantabria ha sido constante y llena de afecto. En palabras de Buruaga, «su vínculo con Santander y Cantabria ha sido siempre profundo y fecundo», resaltando que, aunque Pombo haya vivido en otros lugares, ha vuelto incesantemente a su ciudad natal, a ese «puerto de Santander» que tanto le ha marcado y que aparece de manera recurrente en su imaginario literario.
La relación del escritor con su tierra no solo se refleja en los recuerdos personales, sino también en la forma en que su obra ha capturado la esencia de Cantabria y la ha llevado a los rincones más remotos de la literatura española.
La obra literaria de Pombo, reconocida por su originalidad y su capacidad de reflexión, fue otro de los puntos destacados durante la ceremonia. Buruaga elogió la «autenticidad» que caracteriza el estilo del autor, y subrayó su capacidad para ofrecer nuevas perspectivas y «miradas críticas» sobre la realidad contemporánea.
La presidenta consideró que Pombo ha sido un pensador cuyo trabajo ha ayudado a abrir espacios de reflexión en la sociedad, y que su capacidad para cuestionar las convenciones y explorar las complejidades humanas ha sido una de las características que lo ha hecho merecedor de tantos reconocimientos. En su discurso, Buruaga subrayó que la obra de Pombo no solo ha enriquecido el panorama literario, sino que también ha contribuido de manera significativa a la evolución del pensamiento en España.
Un Pombo emocionado
Por su parte, Pombo, visiblemente emocionado por el reconocimiento, expresó su agradecimiento a la presidenta y a la comunidad cántabra. El escritor no ocultó su emoción al recibir la medalla, colgándosela inmediatamente, como un símbolo de su conexión con la tierra que lo vio nacer.
En un gesto de generosidad, Pombo también obsequió a Buruaga con un ejemplar de su libro ‘Doña Mercedes o la vida perdurable’, una obra que refleja su madurez literaria y su reflexión sobre la vida y el paso del tiempo. Durante el encuentro, el escritor aprovechó la ocasión para compartir con la presidenta recuerdos entrañables de sus veranos en Santander, donde solía pasear por el puerto de la ciudad, un lugar que siempre ha sido un punto de referencia en su vida.
La reflexión de Pombo sobre la llegada de galardones en su etapa avanzada de la vida fue también uno de los momentos más emotivos de la ceremonia. En su intervención, Pombo expresó que «la vejez es un buen momento para recibir medallas», una frase que, más allá de ser una simple observación, refleja la humildad y la serenidad con las que el autor ha afrontado las distintas etapas de su vida. Para Pombo, este galardón no solo es un reconocimiento a su carrera literaria, sino también una reafirmación de su profundo vínculo con Cantabria, una tierra que, según sus propias palabras, «siempre ha estado en su corazón».
El Consejo de Gobierno de Cantabria aprobó la concesión de la Medalla de Oro de Cantabria a Álvaro Pombo en su reunión del 10 de abril, a propuesta de la presidenta Buruaga. Esta distinción, que se otorga siguiendo lo establecido por la Ley de Honores y Distinciones de Cantabria, se suma a un selecto grupo de personalidades y entidades que han recibido este reconocimiento en años anteriores.
Entre los galardonados en ediciones pasadas se encuentran figuras como el poeta José Simón Azcona y el escritor Gerardo Diego, quienes, al igual que Pombo, han dejado una huella indeleble en la cultura de la región.