El legado de los siglos vuelve a andar: nace de nuevo el Camino Medieval Lebaniego
Con salida desde la Catedral de Santander, el renovado Camino Medieval Lebaniego ha iniciado su andadura hacia Santo Toribio con el respaldo del Gobierno de Cantabria. Cultura, historia y espiritualidad se funden en esta apuesta por el patrimonio y el turismo sostenible
El Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Cultura, ha dado un nuevo paso en la promoción del Camino Medieval Lebaniego como una de las grandes rutas de peregrinación hacia el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, uno de los destinos espirituales más emblemáticos del norte peninsular.
El consejero de Cultura, Luis Martínez Abad, ha acompañado esta mañana a un grupo de peregrinos en la salida de la primera etapa del recorrido, que parte desde la Catedral de Santander y concluye en Aés, en el municipio de Puente Viesgo, con una distancia aproximada de 30 kilómetros.
Durante el acto, Martínez Abad ha ofrecido palabras de aliento a los caminantes y les ha deseado un "buen camino", subrayando el valor simbólico y cultural del itinerario: “Desde esta Consejería estamos comprometidos en la recuperación del Camino Medieval Lebaniego como una de las grandes vías históricas de peregrinación a Santo Toribio, tal como sucedía durante la Edad Media”.
Una ruta de arte, cultura y espiritualidad
El consejero ha definido el camino como un auténtico símbolo patrimonial y espiritual de Cantabria: “Es una ruta de arte y cultura, pero también una ruta humana, un encuentro con la trascendencia, con la búsqueda de uno mismo, y con el sentido profundo del viaje como peregrinación hacia el morir y renacer interior”.
En el mismo acto ha participado también Antonio Nicolau, presidente de la Plataforma del Camino Medieval Lebaniego (PLACAM), quien ha destacado la dimensión emocional de la experiencia: “El comienzo del camino se da en el instante mismo en que la ilusión por peregrinar se transforma en convicción”.
Un nexo entre caminos: del Norte al Francés
El Camino Medieval Lebaniego no solo representa una ruta alternativa de peregrinación, sino que ofrece a senderistas y peregrinos del Camino de Santiago la posibilidad de conectar el Camino del Norte con el Camino Francés, cruzando el corazón de Cantabria. Este trazado culmina en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde se encuentra el Lignum Crucis, el mayor fragmento conocido de la cruz de Cristo.
El Gobierno de Cantabria ha informado que esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de valorización del patrimonio cultural y religioso de la región, con el objetivo de fomentar un turismo sostenible, vinculado a la identidad histórica y la riqueza paisajística del territorio.
La revitalización del Camino Medieval Lebaniego aspira, así, a consolidarse como uno de los grandes ejes culturales del norte de España, no solo por su interés espiritual, sino también como una experiencia de conexión con la historia, el entorno natural y el legado cultural de Cantabria.