Noboa declara la alerta máxima en Ecuador tras la masacre: temen atentados contra el Gobierno
Tras el asesinato de 12 personas a manos de un grupo armado con uniformes militares en una gallera rural, el presidente Daniel Noboa ha activado todos los protocolos de emergencia. Las Fuerzas Armadas alertan de la llegada de sicarios extranjeros con órdenes de ejecutar atentados contra el Ejecutivo.
Del horror en una gallera a la amenaza directa al poder: Ecuador en jaque
Ecuador atraviesa uno de los momentos más graves de su historia reciente. A la masacre en una gallera del cantón El Carmen, en la provincia de Manabí, donde un grupo armado con uniforme militar asesinó a sangre fría a 12 personas, se suma ahora una nueva alerta: sicarios procedentes de México y otros países habrían sido enviados para atentar contra el presidente Daniel Noboa y su gabinete.
La situación ha llevado al Gobierno a declarar oficialmente el estado de "alerta máxima" en todo el país.
¿Qué ocurrió en la gallera?
El ataque se produjo entre la noche del 17 y la madrugada del 18 de abril, cuando al menos cinco hombres encapuchados y armados irrumpieron en una gallera ubicada en la parroquia rural El Paraíso-La 14. La Policía halló uniformes tipo militar abandonados, dos vehículos —uno calcinado— y un escenario propio de una ejecución paramilitar.
Las autoridades atribuyen la masacre a una posible represalia entre las bandas criminales 'Los Lobos' y 'Los Choneros'.
Ecuador, en guerra contra las bandas
El presidente Daniel Noboa, recientemente reelegido, ha hecho de la lucha contra el crimen organizado su principal bandera. Siguiendo una línea similar a la del presidente salvadoreño Nayib Bukele, ha militarizado las prisiones y ha emprendido una ofensiva frontal contra los cárteles que operan en el país.
El problema: las bandas no sólo no se han replegado, sino que han pasado al contraataque.
La amenaza: sicarios extranjeros planean atentar contra Noboa
Un informe reservado del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, fechado el 17 de abril, reveló que tras la victoria electoral de Noboa sobre la candidata correísta Luisa González, se habrían activado planes para asesinar al presidente. La inteligencia ecuatoriana tiene constancia de que sicarios extranjeros ya han ingresado al país con ese objetivo.
En respuesta, el Ministerio de Gobierno declaró que se han activado todos los protocolos de seguridad y que las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y los servicios de Inteligencia trabajan de forma coordinada para neutralizar cualquier amenaza.
Una democracia amenazada desde dentro y desde fuera
Ecuador ya no es sólo un país en crisis: es un campo de batalla entre el Estado y el crimen organizado. La masacre de la gallera ha sido un golpe de efecto, un mensaje dirigido no solo a la población, sino también al poder. Y el mensaje es claro: las bandas están dispuestas a llegar hasta las últimas consecuencias.
Daniel Noboa, que prometió seguridad y orden, se enfrenta ahora a un desafío que podría definir no solo su mandato, sino la viabilidad del Estado ecuatoriano.