El estruendoso pitido que sorprendió a Santander: así fue la alerta del móvil
Un pitido en tu móvil que te hizo pensar en el fin del mundo…No era una invasión alienígena, solo un simulacro del sistema Es-Alert para que estemos todos listos ante cualquier catástrofe. O sea, no hay crisis, pero sí algo de estrés.
Fue a las 13:12 horas, que el fuerte pitido irrumpió en los teléfonos móviles de los vecinos de Santander y Camargo, e incluso en algunos dispositivos de El Astillero y Pontejos. Se trataba de una prueba del sistema Es-Alert, un mecanismo de notificación de emergencias impulsado por el Gobierno de Cantabria y el Ministerio del Interior, diseñado para alertar a la población en caso de catástrofes o situaciones de riesgo.
La alerta, que llegó con un minuto de retraso respecto al horario previsto, mostró un mensaje en pantalla con el texto: "Alerta de Protección Civil: simulacro-simulacro-simulacro". Este tipo de simulacros forman parte del plan para mejorar la respuesta ante emergencias y familiarizar a los ciudadanos con este sistema de avisos masivos.
¿Cómo funciona Es-Alert?
El sistema Es-Alert permite el envío inmediato y masivo de notificaciones a los teléfonos móviles que se encuentren en una zona afectada. Estas alertas aparecen en la pantalla de los dispositivos con un sonido característico, sin necesidad de instalar aplicaciones previas.
En esta ocasión, el simulacro buscaba comprobar la efectividad del sistema en Cantabria, asegurando que los mensajes llegaran correctamente a los dispositivos conectados a las antenas de telefonía de la zona.
Un sistema de alertas en expansión
Desde su puesta en marcha, Es-Alert ha sido probado en diferentes comunidades autónomas con el objetivo de garantizar su funcionamiento en caso de incendios, inundaciones, terremotos o cualquier otra situación de emergencia.
Las autoridades han recordado a la población que estos simulacros son solo pruebas y no implican ningún peligro real, aunque es importante estar atentos a este tipo de avisos en caso de futuras emergencias reales.