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El Diario de Cantabria
Julia Navarro
19:21
16/10/17

Una noticia inquietante

Una noticia inquietante

El resultado de las elecciones en Austria viene a afianzar que el fantasma del nacionalismo y del populismo puede desbaratar la Europa que con tanto esfuerzo se ha ido construyendo en las últimas décadas.

El problema no es que haya ganado el conservador ÖVP, sino que le pisa los talones nada menos que el FPÖ, mal llamado partido de la Libertad puesto que tras ese nombre se esconde una formación de nacionalismo xenófobo y excluyente. Por decirlo claramente la ultraderecha esta ocupando un espacio cada vez mayor en la política austriaca mientras que la socialdemocracia retrocede.

Solo hace unos meses que por un puñado de votos gano la presidencia Alexander Van der Bellen frente al candidato de la FPÖ.

En estas elecciones legislativas, Austria sigue la estela de lo que viene sucediendo en el resto de Europa que no es otra cosa que el que la evidencia de la crisis de la socialdemocracia y el retroceso de los partidos conservadores clásicos. Ahí están los resultado recientes en Alemania y antes en Francia.

De manera que las urnas confirman que Austria esta girando a la derecha ya que más del cincuenta y cinco por ciento de los electores han votado por opciones de derecha y no solo porque hayan ganado los conservadores del ÖVP, sino porque la ultraderecha se ha convertido en una fuerza determinante. Y a la pregunta de quién vota a la FPÖ, la respuesta, la triste respuesta, es que sus votantes se nutren de trabajadores y clases medias. Es decir es el mismo perfil de votantes que en Francia y Alemania han votado a los partidos ultraderechistas.

La emigración ha sido uno de los ejes de la campaña electoral en Austria donde en los últimos tiempos han acogido a más de ciento cincuenta mil refugiados y donde viven setecientos mil musulmanes.

El que será nuevo canciller, el joven político conservador Sebastián Kurz, hasta ahora ministro de Exteriores, es un firme defensor de cerrar las fronteras y revisar los beneficios del Estado de Bienestar para con los extranjeros.

Precisamente las desavenencias, sobre todo a cuenta de la inmigración, entre conservadores y socialdemócratas que gobernaban en coalición, es lo que ha dado paso a estas elecciones. Ahora está por ver si Sebastián Kurz reedita el pacto con la socialdemocracia para gobernar Austria o si por el contrario prefiere como aliados a los ultraderechistas del FPÖ.

Poco a poco los partidos ultraderechistas y los populistas-nacionalistas están siendo depositarios de la confianza de sectores de la sociedad que se sienten defraudados con los partidos tradicionales. Y esto es lisa y llanamente muy peligroso. Me pregunto si en el seno de la UE se plantean hacer algo para poner coto a ese fantasma indeseado.

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