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El Diario de Cantabria
Julia Navarro
18:39
14/09/17

La Casa II

360 páginas. Una noche sin dormir. Y la convicción de haber leído un libro tan inquietante como apasionante en el que Fernando Rueda nos coge de la mano y nos introduce en la Casa, que es así como en el "argot" de los espías llaman al CNI. Pero Fernando no solo nos lleva a la Casa sino que nos cuenta qué hacen, cuales son los aciertos, los fracasos, y hasta las acciones inconfesables de las mujeres y hombres que se mueven en el mundo de las sombras y que desde allí deben de velar por la seguridad del país y de los ciudadanos.

Decir que Fernando Rueda es el mejor especialista en servicios secretos es una obviedad. Lo demostró en aquel primer libro, La Casa, donde nos mostró hasta los últimos recovecos del entonces CESID, hasta este nuevo libro La Casa II, en que nos cuenta la historia de nuestros servicios secretos desde el año 2002, ya convertido en CNI.

Al leerlo podríamos creer que estamos ante un triller, una novela de espías digna de Le Carré. Pero no es una novela, sino una historia real que seguro va a molestar en La Casa.

De manera amena pero rigurosa Fernando Rueda nos va relatando desde las luchas intestinas dentro de la Casa, hasta algunos de los "espiados" más ilustres de nuestro país, pero también nos revela como es la vida de un espía destinado en el extranjero, la soledad, las reglas, la discreción obligada que le impide siquiera confiar a su familia a que se dedica realmente. Fernando Rueda ahonda en la condición humana, en las motivaciones, anhelos, miedos, miserias, de estos hombres y mujeres cuya vida transcurre detrás de un espejo.

El Yihadismo, la relación con otros servicios secretos, algunas operaciones relevantes, todo estos y mucho más es lo que Fernando Rueda va desgranando en la Casa II.

El libro es tan adictivo que es imposible dejarlo una vez que lees la primera página en donde Fernando Rueda deja claro el porqué se ha lanzado a esta nueva aventura y su explicación no es otra que la del derecho de la opinión pública a saber.

En la Casa II hay tres años de trabajo, donde como confiesa el autor buscaba más que las noticias "las paletas de colores, los barnices, lienzos y estilos de pintura para plasmar lo que no se transparenta del servicio secreto".

El lienzo que ha pintado es asombroso. No dejará indiferente a los lectores e imagino yo que mucho menos a los protagonistas de esta historia de mujeres y hombres cuyas vidas transcurren en la sombra.

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