26.09.2018 |
El tiempo
Miércoles. 26.09.2018
El tiempo
El Diario de Cantabria

NATURALEZA

La captura masiva de leones y osos marinos en América del Sur alteró el ecosistema

«Han pasado de comer anchoas a consumir merluzas y pulpos», explican 

La captura masiva de leones y osos marinos en América del Sur alteró el ecosistema

Investigadores catalanes y argentinos han descubierto que la captura masiva de leones y osos marinos por parte de colonos europeos en las costas atlánticas de América del Sur, entre el siglo XVIII y el XX en Argentina y Uruguay, alteró los ecosistemas oceánicos del Atlántico Sur.

En concreto, cambió la red trófica costera y las pautas de alimentación de estas especies, sobre todo de los leones marinos que, al ver diezmado su número, cuentan con más alimento disponible para cada ejemplar, que puede elegir presas más grandes y más costeras, a pesar de la explotación pesquera, han publicado las revistas ‘Oecologia’ y ‘Paleobiology’.

«Los leones y los osos marinos ocupan hoy día un nivel trófico superior al que ocupaban antes de la llegada de los europeos. Ahora son depredadores apicales, es decir, superdepredadores», según el científico Lluís Cardona, del Instituto de Investigación de Biodiversidad (IRBio) de la Universitat de Barcelona (UB), ha explicado la universidad en un comunicado este miércoles.

Los expertos han reconstruido las dietas de los pinnípedos en diferentes periodos, comparándolas con las actuales, a través de una aplicación innovadora de técnicas de análisis de isótopos estables de carbono y nitrógeno en restos óseos de estos animales --provenientes de yacimientos arqueológicos de la Patagonia y de Tierra del Fuego--.

Los leones marinos (Otaria flavecens) «han pasado de comer anchoas a consumir merluzas y pulpos», ha destacado Cardona, que ha codirigido el estudio junto a Enrique Crespo, del Centro Nacional Patagónico y de la Universidad Nacional de la Patagonia (Argentina).

En los osos marinos (Arctocephalus australis) el cambio de dieta no ha sido tan espectacular, porque tener la boca más pequeña supone una limitación física para capturar grandes peces.

Los estudios han evaluado el impacto ecológico provocado por la explotación de recursos marinos desde hace 6.000 años, cuando las poblaciones de cazadores y recolectores de Tierra del Fuego empezaron a explotar ambas especies, pero a pesar de que esta captura fue intensiva «no afectó a sus dietas ni a la estructura de la red trófica».

Comentarios