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El Diario de Cantabria

REMO

El fin de semana perfecto de Camargo

La ‘Virgen del Carmen’ ganó en la Bahía de la Concha su segunda Bandera en menos de 24 horas. Peleó de tú a tú con IRC Santoña hasta el ecuador de la regata. Los camargueses remarán en casa líderes con tres puntos de colchón.

Los remeros de Camargo festejan a lo grande su segunda victoria consecutiva. /ALERTA
Los remeros de Camargo festejan a lo grande su segunda victoria consecutiva. /ALERTA
El fin de semana perfecto de Camargo

Camargo necesitaba un fin de semana así, un fin de semana perfecto donde su buen trabajo se convirtiera en recompensa. En la casa verde han vendido desde el pasado otoño que estaban en condiciones de seguir creciendo, de seguir haciendo las cosas bien y de dar por fin el salto de calidad que les permitiera pelear por las banderas primero y por el ascenso después. Hubo quien los llamó atrevidos y también quien sospechó que tanta palabra no se iba a corresponder con la realidad, pero en Punta Parayas no estaban hablando por hablar, sino que eran bien conscientes de que sus ambiciones estaban sostenidas sobre algo real. Y las dos banderas que ganaron en territorio guipuzcoano en cuestión de horas son toda una declaración de intenciones de que van en serio, de que quieren mirar hacia arriba y de que, a menudo, cortar con el cortoplacismo para planificar a largo plazo acaba teniendo tremendas recompensas.

No tardó la ‘Virgen del Carmen’ en confirmar que lo sucedido en Mutriku el día anterior no había sido algo casual, sino causal; que no había sido fruto de un golpe de inspiración, de una calle buena o un viento favorable que los demás no encontraron en ese gigante primer largo que habían firmado el sábado, sino que esa primera bandera de la temporada había sido fruto de una notable remada que ponía en primer plano el buen trabajo hecho durante los últimos meses y, hay que decirlo así, los últimos años. Los de verde ratificaron lo del día anterior en un escenario incontestable, en un campo de regatas donde hay que remar mucho y bien para llevarse la victoria. Ganaron en la bahía de La Concha. Y ahí no gana cualquiera.

Lo mejor de todo fue que Camargo no caminó solo. Lo suyo no fue un paseo militar como el del día anterior, sino que, durante la primera mitad de la regata, sintió el aliento de IRC Santoña en el cogote. Fue una gozada ver a dos traineras cántabras peleando de igual a igual por la victoria mientras que el resto de traineras de la tanda de honor se quedaban atrás. Incluso Getxo, que había comenzado la temporada barriendo pero que se fue de la doble cita guipuzcoana con algunas dudas. De hecho, los camargueses van a llegar a la regata de casa el próximo domingo no sólo viendo a su patrón Jonathan Castanedo vestido de amarillo, sino con tres puntos de renta sobre Getxo.

Fue la primera vez que las traineras de la ARC 2 tuvieron que afrontar dos regatas en otros tantos días. Era una prueba de fuego. Sobre todo, para IRC Santoña, que cuenta con una plantilla menos profunda. Lo bueno para Pedro Gabancho es que ya puede contar con Igor Llaguno apenas un mes después de haber pasado por el quirófano para operarse de esa mano fracturada por una caída al echar el bote al agua. Remó el sábado pero ayer descansó entrando Gonzalo Ansola en su lugar. En babor, los santoñeses incorporaron a la bancada a Francisco José Mata por Sergio Bengoechea. Un cambio más hizo Camargo, que sumó en babor a Óscar González y Víctor Martín Gayoso para que salieran de la alineación Javier González y Ramón Fernández. En estribor, entró Sergio Martín Gayoso y salió Adrián Teja.

La de ayer fue la primera regata de la temporada en la que la ‘Virgen del Puerto’ remó en la tanda de honor. Estaba amenazando con hacerlo más pronto que tarde pero, a pesar de terminar ayer tercera, en Camargo volverá al acto intermedio. Parece una pura contradicción, pero fue víctima del buen hacer de Donostiarra B en el segundo capítulo de la mañana, la cual dominó de principio a fin beneficiándose también de unas mejores condiciones. El viento fue a más conforme avanzaba la mañana y se acercaba la tarde y eso permitió a los anfitriones no sólo ganar su tanda, algo que venía haciendo IRC Santoña desde el primer día, sino mejorar todos los tiempos de la tanda de honor excepto el de Camargo, el campeón.

Los camargueses fueron por la misma calle uno por la que había avanzado Donostiarra B mientras que IRC Santoña viajó por el otro extremo del campo de regatas. Y los dos fueron los más lentos en el primer largo, donde fue Orio B quien remó mucho mejor de proa a la ola. Sin embargo, las regatas marineras se ganan, sobre todo, volviendo. Y ahí acertaron mucho más los cántabros, que fueron recuperando todo el terreno perdido a la vez que la trainera amarilla se hundía poco a poco. Getxo intentó mantener el ritmo de los cántabros, pero fue incapaz.

Cuando las cuatro embarcaciones llegaron a la segunda ciaboga, los cántabros no sólo lideraban la prueba, sino que incluso viajaban de la mano cambiando de dirección al unísono, como si de un baile agarrado en la distancia se tratara. Comenzaron el tercer largo a la par y sacando más de una trainera a Getxo y mucho más a Orio B, que a esas horas ya sabía que su pelea era con los tiempos del segundo acto. En ese momento, era dos segundos más lento no sólo que Donostiarra B, sino también que Hondarribia B, que pagaría el esfuerzo a partir de ese momento.

Fue en el tercer largo, donde más fortaleza hay que mostrar, cuando Camargo soltó amarres y se fue en busca de su propia historia. Si el día anterior había dado lo mejor de sí en los primeros metros de regata, ayer en San Sebastián esperó a la segunda mitad de la misma para mostrar un nivel imposible de seguir. Lo que hizo ayer la ‘Virgen del Carmen’ fue dar un tremendo golpe de autoridad para dejar bien claro a todos que va muy en serio.

Giró por última vez con cinco segundos de ventaja sobre la ‘Virgen del Puerto’, que no significa nada cuando toca remar en la mar. Una ola de uno y un agujero de otro puede cambiar el escenario de manera absoluta, pero Camargo no dio pie a ello. Siguió con su avance poderoso mientras a bordo se desataba la adrenalina por lo que estaban a punto de conseguir. Porque era muy grande. Acabaron entrando en meta trece segundos antes que su más inmediato perseguidor mientras que éste, que era el bote santoñés, comenzó a pelear con el tiempo de Donostiarra B, contra el que no pudo por sólo 42 centésimas, que es la anécdota que separará a los santoñeses de la tanda de honor el domingo en Camargo. Ese día, los otros tres botes cántabros, Laredo, Castreña y Colindres, volverán a aparecer en el primer acto disputando su liga particular.

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