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El Diario de Cantabria

CHINA ASAMBLEA

"Vacaciones forzadas" para los activistas que molestan en la coronación de Xi Jinping

Muchos activistas chinos han sido obligados a dejar Pekín para evitar que molesten durante la Asamblea, en la que se ultima, la reforma de la Constitución y que permitirá a Xi Jinping ser presidente de por vida.

Xi Jinping, durante la apertura del plenario de la Asamblea Nacional Popular de China.
Xi Jinping, durante la apertura del plenario de la Asamblea Nacional Popular de China.
"Vacaciones forzadas" para los activistas que molestan en la coronación de Xi Jinping

Con la Asamblea Nacional Popular (ANP) empezaron también las "vacaciones forzadas" para muchos activistas chinos, que han sido obligados a dejar Pekín para evitar que molesten durante esta cita en la que se ultima la reforma de la Constitución que permitirá a Xi Jinping ser presidente de por vida.

"Para los disidentes, la ANP es como un purgatorio", explicó hoy a Efe por teléfono el destacado defensor de derechos humanos Hu Jia, a quien las autoridades le han obligado a irse a Zhongshan, en la provincia de Cantón, hasta el próximo 22 de marzo, cuando el pleno del órgano legislativo de China haya concluido.

Como ya viene siendo una costumbre cada año durante la ANP, que este año renovará a la cúpula del Gobierno, unos agentes llegaron a casa de Hu en Pekín el pasado viernes y se lo llevaron en coche. Primero lo trasladaron a Shenzhen y, unos días después, a Zhongshan.

"Cada día dos policías me siguen muy de cerca. Pero me imagino que habrá más agentes vigilando", explica el reconocido activista instalado en un hotel de Zhongshan, donde las autoridades están cubriendo con todos los gastos y además tiene cierta libertad para comunicarse con el exterior.

Hu ya está acostumbrado a estos "viajes forzosos" con los que el régimen comunista intenta silenciar a los disidentes durante la ANP u otras reuniones importantes que atraen la atención de la comunidad internacional.

Especialmente, la ANP de este año tiene un carácter especial ante la polémica eliminación en la Constitución del límite presidencial de dos mandatos que permitirá a Xi continuar en el poder por un tiempo indefinido.

"La ANP de este año es súper importante porque Xi va a tener su corona (...) quiere ascender en su trono y no quiere que haya ruido", asegura Hu.

Este inusual método para silenciar a las voces críticas se viene repitiendo desde hace años. Algunos de ellos viajan acompañados por agentes policiales y generalmente suelen ser alojados en hoteles y complejos turísticos alejados con todos los gastos pagados.

"Es difícil saber el número exacto de personas obligadas a viajar, ya que la Policía les amenaza para que no hablen", explica la investigadora de Chinese Human Rights Defenders (CHRD), Frances Eve.

En su opinión, "es una práctica absurda, ya que también son unas vacaciones gratis para la policía que los acompaña. La realidad es que los activistas se ven privados de su libertad en estos viajes; es una forma de detención".

Uno de los disidentes que también han sido obligados a marcharse este año, Li Wei, ha denunciado haber sido golpeado por los agentes durante su estancia en la ciudad de Hangzhou (este), según CHRD, que también tiene constancia de la detención de dos activistas, Huang Fangmei y Geng Caiwen.

"Es escandaloso", comenta el investigador de Amnistía Internacional (AI) Patrick Poon, ya que con este método intentan "eliminar cualquier voz disidente durante estas reuniones" oficiales.

Este año, sin embargo, se respira mucho más tensión en el ambiente debido a la reforma constitucional, que también ha causado un aumento del control en las redes sociales, donde han quedado censurado los comentarios relacionados con la posible presidencia vitalicia de Xi, el líder chino con más poder desde Mao Zedong.

"Las asociaciones de abogados de China han emitido avisos advirtiendo o recordando a sus miembros que tengan cuidado con sus comentarios durante este encuentro", manifiesta Poon.

Desde que la Carta Magna china entró en vigor en 1982, ha sido modificada en cuatro ocasiones, la última de ellas en 2004.

Fue precisamente hace catorce años cuando empezaron a realizarse estos controles sobre los activistas durante la ANP por miedo a sus críticas, según Hu.

"El peor año fue en 2006. Me secuestraron durante 41 días y me torturaron. Durante treinta días estuve en huelga de hambre", recuerda Hu.

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