Martes. 19.09.2017 |
El tiempo
Martes. 19.09.2017
El tiempo
El Diario de Cantabria

KOREA DEL NORTE

Seúl saca músculo ante el nuevo panorama planteado por el misil de Pyongyang

El Ejército surcoreano volvió hoy a realizar pruebas de misiles como réplica al proyectil intercontinental lanzado el martes por Corea del Norte, lo que supone una escalada armamentística que podría conducir a una mesa de negociaciones.

Ensayo de lanzamiento de misiles en dirección al Mar de Japón por parte de EE. UU. y Corea del Sur. / EFE
Ensayo de lanzamiento de misiles en dirección al Mar de Japón por parte de EE. UU. y Corea del Sur. / EFE
Seúl saca músculo ante el nuevo panorama planteado por el misil de Pyongyang

Las maniobras, realizadas en aguas del Mar de Japón (llamado "Mar del Este" en las dos Coreas), involucraron a una quincena de navíos de guerra (entre ellos un destructor y una fragata) y a cazas de combate, helicópteros y aviones de patrulla de la fuerza aérea, detalló a Efe un portavoz del Ministerio de Defensa surcoreano.

El ejercicio, que simuló un ataque enemigo por mar y en el que se dispararon misiles antibuque Haeseong y Harpoon, así como los aire-tierra AGM-65 Maverick, llega apenas un día después de que Seúl y Washington realizaran también pruebas conjuntas de misiles para replicar al lanzamiento de Pyongyang.

El último ensayo norcoreano implica que el hermético país ha logrado fabricar un misil con capacidad potencial para recorrer, según el Ejército surcoreano, ente 7.000 y 8.000 kilómetros, suficiente para llegar a algunas zonas de Estados Unidos.

Aunque los últimos análisis de hoy apuntan que este proyectil en su forma actual difícilmente serviría en una guerra (no puede ser lanzado directamente por plataforma móvil y su capacidad para reentrar en la atmósfera y golpear con precisión es dudosa), supone un avance para Pyongyang que ha llegado antes de lo esperado.

Pero ante todo, empieza a representar a grandes rasgos un elemento disuasorio, una ficha que fortalecería la posición de Corea del Norte en una hipotética mesa de negociación.

El régimen de los Kim parece verlo de esta manera y hoy mismo ha anunciado un espectáculo de fuegos artificiales para celebrar su último logro en tecnología bélica.

Dos días después de su ensayo, Seúl y Washington han insistido en enseñar los dientes (la última, la embajadora de EEUU ante la ONU, Nicky Haley, que habló de "aguda escalada militar" y volvió a sugerir ataques preventivos), pese a que varios expertos consideren que es hora de empezar trazar nuevas estrategias diplomáticas.

"El problema para Corea del Sur y EEUU, y a grandes rasgos para la comunidad internacional, es que no se puede usar la vía militar, porque eso representa una guerra abierta", opina el profesor Kim Sung Chull, del Instituto de Estudios para la Paz y la Unificación de la Universidad de Seúl.

Esa "guerra abierta" implica la potencial pérdida de miles de vidas civiles en Corea del Sur tan solo con que el ejército norcoreano decida usar su armamento más convencional (sus lanzacohetes, por ejemplo) desplegado en la frontera, una opción que se antoja innegociable para Seúl.

Muchos analistas creen que el siguiente paso más lógico de Corea del Norte sería el de realizar una nueva prueba nuclear para mostrar músculo y a continuación pedir volver a la mesa de negociación.

"Y hay que tener claro que (Pyongyang) va a seguir sin aceptar la desnuclerización como exigencia previa para estas conversaciones.

Aún así, la comunidad internacional debe estar preparada para iniciar el diálogo", considera Kim.

El profesor considera que es necesario diseñar "más soluciones diplomáticas, en las que deben seguir enmarcándose las sanciones" contra el régimen de Kim Jong-un.

"Pedir la desnuclearización debe seguir siendo un elemento clave, pero también la elaboración de un plan de paz que conste de varias piezas, como un plan de transparencia para la reducción y control de armas o, ¿por qué no?, la cancelación o rebaja de las maniobras anuales de Seúl y Washington y hasta un tratado de paz", concluye.

Comentarios